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viernes, 23 de septiembre de 2016

Ramayama y Mahabharata: Epopeyas de la India

OBRA RAMAYAMA


El Ramayana o Rāmāyaṇa (c. siglo III a. C.) es un texto épico atribuido al escritor Vālmīki. Forma parte de los textos sagrados smṛti (textos no revelados directamente por Dios, sino transmitidos por la tradición).


Descripción básica


Es una de las obras más importantes de la India antigua. Pertenece al subgénero literario de la epopeya, y está compuesto por 24.000 versos, divididos en 7 volúmenes.

Conocido ampliamente gracias a sus numerosas traducciones, el Ramayana ha ejercido importante influencia en la literatura india.

La existencia del Ramayana empieza a ser mencionada en la misma época que el Majábharata, aproximadamente en el siglo III a. C. El escritor bengalí Bhaktivinoda Thakur (1838-1914) afirmaba que fue escrito en el siglo V a. C.1

Etimología


El término sánscrito Rāmāyaṇa, es la transliteración del sistema alfabeto internacional de transcripción del sánscrito) del término original रामायण 'el viaje de Rāma' (en alfabeto devanagari, la pronunciación en alfabeto fonético internacional es [ɽaːmaː'jəɳə].2 El nombre alude a Rāma, dios hindú (Rāma significa literalmente ‘placer’) y āyana ‘marcha’.

Influencia en la poesía sánscrita


El Ramayana tuvo una importante influencia en la poesía sánscrita, principalmente a través del establecimiento de la métrica śloka. Sin embargo, como su primo épico, el Mahābhārata, el Ramayana no solamente es una historia ordinaria. Contiene las enseñanzas de la India.

Siendo una de las más importantes obras literarias de India antigua tiene un profundo impacto en el arte y la cultura del subcontinente indio y del sureste de Asia. La historia de Rama también inspiró numerosas obras literarias modernas en diversos lenguajes, entre los cuales se pueden resaltar los trabajos del poeta hindú Tulsidas (siglo XVI), y el poeta tamil Kambar (siglo XIII).

El Ramayana no solamente es un cuento religioso. El pueblo hindú comenzó a colonizar el sureste de Asia en el siglo VIII, y establecieron varios reinos, como el Jemer, Mahapahit, Shailendra, Champa y Sri Vijaya. Gracias a esto, el Ramayana se volvió popular en el sureste de Asia y se manifestó en la literatura y en la arquitectura de los templos, particularmente en Indonesia, Tailandia, Camboya, Laos, Malasia, Birmania, Vietnam y Filipinas.

Resumen del «Valmiki Ramayana»


La batalla entre el rey dios Rama y el demoníaco rey de Lanka.


Dásharatha, rey de Ayodhya, tiene tres esposas y cuatro hijos. Rama es el mayor, hijo de Kauśalya. Bharata es hijo de Kaikeyi. Los otros dos son gemelos, Lakshmana y Satrughna. Rama y Bharata son azules.3 En Mithila, una ciudad cercana, vive la hermosa Sita. Cuando llega el momento de que Sita se case, se plantea una prueba a los pretendientes: los príncipes deberán ser capaces de encordar un arco gigante. Nadie pudo siquiera levantar el arco como Rama, que no solo lo alzó sino que además lo partió. Así fue como Sita eligió a Rama como esposo, ante las miradas de decepción de los demás aspirantes.

El rey Dásharatha decide dejar el trono a su hijo Rama y retirarse al bosque para buscar moksha (la liberación espiritual). Todos están contentos con la decisión, que está de acuerdo con el dharma. Al retirarse Dásharatha, establece que su hijo mayor asumirá el puesto de gobernante. Todos están de acuerdo, excepto la segunda esposa de Dásharatha, que pretende que sea su hijo Bharata quien gobierne. Así es como, valiéndose de un juramento que años atrás hizo el viejo rey, le convence para que corone a Bharata y destierre a Rama al bosque por catorce años.

El rey se ve obligado a cumplir su palabra y Rama, siempre obediente, se retira exiliado al bosque. Sita convence a Rama de que su lugar está a su lado. También su hermano, Lakshmana, lo acompaña. Bharata se siente muy disgustado cuando se entera de lo que sucede y se dirige también al bosque donde reside Rama para forzarlo a regresar a la ciudad. No obstante, éste se opone, argumentando que deben obedecer a su padre. Así, Bharata se despide de su hermano con un abrazo y vuelve a Aydohya.

Los años pasan y Rama, Sita y Lakshmana son muy felices en el bosque. Rama y Lakshmana destruyen a los rakshasas (criaturas del mal) cuando interrumpen su meditación. Un día, una princesa rakshasa intenta seducir a Rama. Su hermano, Lakshmana, la hiere. Ella regresa donde su hermano, Rávana, el gobernante de Lanka y le habla sobre la encantadora Sita. Rávana idea un plan para raptarla. A sabiendas del aprecio que ella siente por los ciervos dorados, decide enviarle uno como presa de caza para Rama y Lakshmana. Al verlo, ambos hermanos marchan a cazarlo, dibujando previamente un círculo protector alrededor de Sita, que estará segura mientras permanezca en su interior. Durante la ausencia de Rama, Rávana se deja caer por el lugar adoptando la forma de un mendigo que busca comida. Sita sale del círculo para procurársela y Rávana la rapta. A Rama se le rompe el corazón cuando regresa y no puede encontrar a Sita.

Un ejército de monos se ofrece para buscarla. Rávana ha llevado a Sita a su palacio, pero no puede obligarla a convertirse en su esposa. Sita ni siquiera lo mira, pues solo piensa en Rama. Jánuman, general del grupo de monos, que posee la capacidad de volar, se dirige rápidamente hacia Lanka, donde encuentra a Sita. Antes de que Jánuman pueda salir, los hombres de Rávana lo capturan y prenden fuego a su cola. Con parte del pelaje ardiendo, Jánuman huye saltando por los techos de las casas e incendia Lanka. Llega hasta Rama, a quien informa sobre la ubicación de Sita. Rama, Lakshmana y el ejército de monos construyen un puente desde la punta de India hacia Lanka. Por fin, se enfrentan Rama y Rávana. Tras eliminar a algunos hermanos de Rávana (entre ellos Kumbakarna), Rama logra aniquilar a Rávana disparándole el arma brahmastra.

Rama libera a Sita y juntos regresan a Aiodhiá, donde el pueblo y Bharata proclaman a Rama como su nuevo rey. Se acusa a Sita de haber cometido adulterio durante su cautividad. Ella se somete voluntariamente a la prueba del fuego para dar testimonio público de la integridad de su pureza, pero Rama aduce que su reina no sólo debe ser pura, sino que debe parecerlo, por lo que la envía al exilio (a pesar de su inocencia).

Ella se refugia en la ermita del escritor Valmiki (supuesto autor del poema), donde da a luz a dos hijos gemelos de Rama, Lava y Kusha, que se convierten en discípulos de Valmiki y crecen sin saber quiénes son. Valmiki compone el Ramayana y enseña a los gemelos a cantarlo. Más tarde, Rama lleva a cabo una ceremonia ashwa medha yagña (sacrificio de caballo), a la que asiste el sabio Valmiki con Lava y Kusha. Los niños cantan el Ramayana en presencia de Rama y de una numerosa audiencia. Cuando Lava y Kusha llegan a la parte del exilio de Sita, a Rama se le rompe el corazón. En ese momento, Valmiki trae a Sita ante Rama. Éste vuelve a rechazarla (como un perfecto esposo hindú) y ella se suicida ante todos, tragada por la Tierra (su verdadera madre, ya que había sido encontrada en un ‘surco’ de tierra).

Estructura del «Ramayana»


El Ramayana de Valmiki, la versión más antigua del Ramayana, es la base de diversas versiones del Ramayana que prevalecen en diferentes culturas. El texto ha sobrevivido en numerosos manuscritos parciales o completos, estando el más antiguo datado en el siglo XI de la era cristiana.

El texto actual del Ramayana de Valmiki ha llegado a nosotros a través de dos versiones diferentes, procedentes del Norte y el Sur de India. Fue dividido tradicionalmente en siete libros, que tratan de la vida de Rama desde su nacimiento hasta su muerte.

Bala Kanda (‘capítulo de la infancia’): 

Detalla su milagroso nacimiento, su vida temprana en Aiodhiá, la muerte de los demonios del bosque a solicitud de Vishuámitra y sus bodas con Sita.

Ayodhya Kanda (‘capítulo de Aiodhiá’): 

Dásharatha sufre por la promesa hecha a Kaikeyi al inicio del exilio de Rama.

Aranya Kanda (‘capítulo del bosque’):

Describe la vida de Rama en el bosque y el rapto de Sita por Rávana.
Kishkindya Kanda (capítulo de Kishkinda, el reino Vánara): Rama se hace amigo del mono Sugriva y el ejército vánara (de antropoides) inicia la búsqueda de Sita.

Sundara Kanda (‘capítulo hermoso’): 

En el que Jánuman viaja a Lanka y encuentra a Sita aprisionada y trae las noticias a Rama.

Yuddha Kanda (‘capítulo de la guerra’): 

Narra la guerra entre Rama y Rávana y el retorno del victorioso Rama a Aiodhiá y su coronación.

Uttara Kanda (‘capítulo final’): 

La vida de Rama y Sita después de su retorno a Aiodhiá; Rama echa al exilio a Sita; muerte de Sita y de Rama.

Ha habido muchas especulaciones sobre si el primero y el último capítulo del Ramayana de Valmiki fueron escritos por dicho autor. Muchos expertos creen que son parte integral del libro, a pesar de las diferencias de estilo y algunas contradicciones en el contenido entre estos y el resto del libro.5 Estos capítulos contienen la mayoría de las referencias mitológicas que se encuentran en el Ramayana, como su milagroso nacimiento y su naturaleza divina, así como las numerosas leyendas sobre Rávana.



OBRA MAHABHARATA


RESUMEN:

El resumen de la obra mahabharata es el siguiente: La historia de la obra es la rivalidad entre dos dinastías rivales descendientes del rey Bharhata. Los Kuravas hijos de Kuru, y los Pandavas, hijos de Pandu por la posesión del trono de Hastinapura.
Los cinco hermanos descendientes de Pandu: Yudishitira, sabio y prudente; Arjuna, noble guerrero; Bhima, dotado de una fuerza hercúlea y de un carácter violento y voraz y los gemelos Nakula y Sahadeva, valientes y leales, muerto su padre, son llevados junto a sus cien primos cuya envidia y persecución han de sufrir.
En tal situación se enteran del torneo convocado por el rey de Pañcaba para elegir el más digno esposo de su hija Draupadi. Acuden decididos los Pandavas y Arjuna es el único que logra tensar el duro arco del rey, venciendo la prueba.

Luego el reino es dividido entre las dos estirpes (la india oriental se pone a favor de los Pandavas). Pero la envidia de los Kuravas envuelve a los cinco Pandavas en una intriga, por lo que se ven obligados a vivir doce años en el destierro sin poder revelar su nombre.

Pasado el trigésimo año, llegan los hermanos a la corte del rey Virata, cuya hija Subhadra, se casa con Abhimanja, hijo de Arjuna. Piden después la restitución de los derechos que les es negado por los Kuravas, lo que desencadena una guerra que dura dieciocho años.

Poco a poco van muriendo los partidarios de los dos bandos, hasta que al final solo quedan cuatro Kuravas, quienes en un ataque nocturno sorprenden a los Pandavas, matando a todos, menos a los cinco hermanos que providencialmente se encontraban fuera. Al final los Pandavas quedan vencedores y dueños de Hastinapura.

DATOS DE LA OBRA MAHABARATHA


Epopeya Sánscrita de Viasa; contiene más de 20000 versos. Refiere las guerras de los Kuravas y los Pandavas, y las hazañas de Krisma y de Arjuna (siglo XV o XVI a. de J.C.) en sus páginas se pueden encontrar todos los mitos y leyendas de la India.
IMPORTANCIA: escrita en sanscrito, es una de las obras más importantes y voluminosas, no solo de la literatura india, sino también de la universal.

GENERO LITERARIO: Épico (Epopeya)
PARTES: está formado por más de 20000 Ziokas (versos) agrupados en dichos libros.
TEMAS: el poema narra la lucha entre dos dinastías rivales descendientes del rey Bharhata, los Kuravas hijos de Kuru, y los Pandavas, hijos de Pandu por la posesión del trono de Hastinapura.
Es una de las obras más importantes y voluminosas, no solo de la literatura india sino también de la Universal.
A lo largo de una narración histórica se mezclan elementos sagrados y profanos, recopilándose leyes y descubriéndose costumbres.

El sexto libro denominado el Buyavad Gita es uno de los más bellos poemas religiosos de la humanidad. En él se encuentra la clásica expresión de la fe religiosa y las condiciones éticas del Hinduismo. Esta obra es pues, un interesante documento que nos da luces sobre el origen y desarrollo de la civilización India, constituye la summa o Biblia India.

El Mahábharata está considerado como el poema épico más largo de la historia y suele traducirse por “La gran historia del pueblo de India”.

Aunque es arriesgado resumir el tema central de este texto debido a su extensión y complejidad, se basa en la lucha entre dos ramas de una misma familia noble, los panduidas y los kuruidas, por la posesión de un reino del norte de la India, el Kurukshetra.

Con ese hilo conductor, se narran multitud de historias paralelas, historias de guerra y lucha entre el bien y el mal, de confrontación por la tierra, de amor, traición y venganza, de sabios, dioses y demonios. Historias algunas de una fantasía bellísima y sorprendente, cómo sólo la creatividad india puede concebir. El Mahabharata se escribió alrededor del año 300 a.C. y fue objeto de numerosas variaciones en torno al año 300 d.C. estableciéndose en 18 libros que contienen en total unos 200.000 versos con breves pasajes en prosa intercalados.

Como de la mitología de cada pueblo, de cada historia del Mahábharata se desgranan enseñanzas para la vida que se han transmitido de generación en generación, ya sea en festejos populares mediante la representación de sus episodios o a través de los devotos. Aún hoy en día, tal es su fuerza y el deseo por mantener viva esta epopeya que se sigue representando por toda India y hasta se han llegado a realizar versiones televisivas.

El Mahabarata

Más que un poema épico el Mahabarata constituye toda una tradición literaria y mitológica, dado que en él se conjugan múltiples versiones tanto de origen histórico como legendario y religioso. Por otro lado, esta obra monumental combina la prosa y el verso, si bien este último predomina como forma genérica de expresión. Con un total aproximado de 215.000 versos, distribuidos en diez cantos, el Mahabarata es ocho veces más extenso que la Iliada y la Odisea juntas.

Evidentemente, una obra de tal magnitud no fue escrita por un solo autor y transcurrieron varios siglos para su composición, enriquecida al paso del tiempo con temas colaterales. No obstante, el pueblo hindú atribuye a Viasa el mérito de la obra, de la misma manera que Homero es considerado autor de las grandes epopeyas griegas. En realidad, Viasa reviste el valor de un símbolo y no corresponde su nombre a un individuo, pues significa recopitador.

El argumento central del Mahabarata se refiere a la guerra entre dos familias Pandavas y Koravas - por la sucesión al trono. También llamados Pandos y Cauravyas, los integrantes de dichas familias están ligados por un antepasado común: el rey Bharata; de ahí que el título de la obra sea "la guerra de los bharatas". Según parece, los acontecimientos que relata el gran poema se sitúan hacia el año 3103 a.C., fecha que concuerda con el inicio del "Kali Yuga" o edad sombría. En cuanto a la versión definitiva no hay duda de que procede del siglo IV a.C.


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El asombroso salto tecnológico de los testigos de Jehová




Desde que está al aire hace dos años JW Broadcasting, es visitada mensualmente por 10 millones de personas.

Los testigos de Jehová tienen dos récords mundiales: La página web más traducida del mundo, Jw.org en 750 idiomas, y La Atalaya, la revista de mayor tiraje mundial (42 millones de ejemplares mensuales), seguida de la Despertad (41 millones/mes).
Desde aquel lejano 1879 cuando nació revista La Torre del Vigía, conocida después como La Atalaya, hasta la sorprendente Broadcasting o la página web en 750 idiomas, los testigos de Jehová obedeciendo el mandato bíblico de “predicar las buenas nuevas del Reino…”, han utilizado todos los medios tecnológicos disponibles.
En esta nota no nos ocuparemos de temas doctrinales. Simplemente relataremos cómo esta organización ha adaptado la tecnología del siglo XXI a su propósito.
Su interés se centra en quienes asistentes a las reuniones de congregación, asambleas regionales o internacionales o participan de la “Noche de adoración en familia”, pero principalmente a la predicación de casa en casa o en corredores comerciales, como agentes de publicidad del Reino, columna vertebral de su mensaje.
TJ predicando en Republica Dominicana
El 24 de febrero de 1924, cuando empezaban las primeras transmisiones radiales, la sociedad Watch Tower inauguró su propia emisora.
A principios de los 80, testigos ingenieros electrónicos japoneses, crearon en Brooklin el Sistema Electrónico de Edición Plurilingue, (MEPS), por sus siglas en ingles, para traducir las publicaciones simultáneamente en 186 idiomas.
Fue de gran ayuda al recomponerse el mapa geopolítico europeo con la caída del Muro de Berlín, seguida de “la cortina de hierro” con sus países asociados y abrirse una puerta inmensa de predicación donde su obra estaba proscrita.
Con el avance de la ciencia y la tecnología del siglo XXI, se hizo una reingeniería a la forma de llegar a una creciente población mundial, de 8.000 millones de personas, cada vez más ávidas y sedientas de explicaciones, y perpleja por los acontecimientos mundiales que enmudecen al planeta diariamente.
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En 2014 los testigos presentaron JW Language, una aplicación gratuita que ayuda a explicar en diversos idiomas lo que enseña la Biblia.
El 6 de octubre de 2014 se lanzó experimentalmente el canal de televisión por internet JW Broadcastin, inicialmente en ingles. Desde agosto de 2015 está disponible en 70 idiomas.
En condiciones normales, montar un estudio de televisión climatizado, con equipos de audio y video, estudios, sets, producción, grabación, redactar guiones, escenificaciones, producir videos y aprender manejo de cámaras, tarda dos años. Los testigos lo lograron en dos meses.
Los TJ son un ejercito de más de 8 millones de personas reconocidas mundialmente por predicar en más de 230 países. Con ese contingente cubren palmo a palmo todos los rincones de la tierra.
Ahora, además de hacer visitas en las casas, desde hace más de un año emplean exhibidores portátiles, mesas y kioskos.
Solo se entra en contacto con los transeúntes si estos plantean una pregunta o inquietud.
Exhibidores
También, parte de lo publicado en 137 años esta sistematizado, comprimido y disponible en el sitio web JW Library y JW Biblioteca Virtual.
En las reuniones de congregación y en la predicación se agiliza la búsqueda de textos bíblicos o videos, en tablets y equipos móviles.
Las Asambleas son amenas reuniones instructivas donde se enseña con representaciones video grabadas, proyectadas en gigantescos video Beams, como en los dos auditorios del Salón de Asambleas de Galapa donde pueden acomodarse 4.000 personas.
La Atalaya redujo su paginaje y tiene dos ediciones mensuales, una que se coloca públicamente y otra exclusivamente de estudio semanal en las congregaciones.
Despertad ahora se edita mensualmente y se distribuyen 12 revistas anuales.
Con 137 años de circulacion global, la Atalaya ha tenido tal acogida que hace algunos años una multinacional de refrescos, sodas o gaseosas como decimos en Colombia, propuso financiar un aviso que copara la contraportada.
Por supuesto, la oferta fue desestimada.

Jaime Rueda Domínguez

¿Cómo afectará el Brexit al mundo de las startups?




La salida de Reino Unido de la Unión Europea apunta a tener consecuencias negativas para los nuevos emprendedores. Los jóvenes no lo tendrán nada fácil a partir de ahora.

Los jóvenes emprendedores se enfrentan a un panorama complicado. La salida de Reino Unido de la Unión Europea traerá una sacudida considerable para su futuro y de las startups* que están desarrollando.
Son las pequeñas empresas, normalmente con base tecnológica, que están creciendo enfocadas a temas como apps, fintech o wearables.
El Brexit frenará estos tempranos proyectos, al dificultarse su entrada a otros países de la Unión, pero también pone barreras al resto de emprendedores europeos a la hora de acceder a otra nación.
¿Deben preocuparse los nuevos emprendedores?
Aún no se conocen las consecuencias del Brexit a largo plazo. Por ejemplo, la situación de España es especial, por su estrecha relación con el Reino Unido, y las startups españolas la tendrán más difícil para establecerse en tierra anglosajona.
Es complicado saber qué va a pasar con los españoles que viven en Reino Unido, o con los que tengan intención de ir a vivir allí en un futuro.
El turismo se verá afectado, pero puede ser un mal menor si lo comparamos con las desventajas para las personas residentes en el país o que intentan establecer un negocio en el mismo.
Londres deja de ser el centro de la innovación
Varias empresas con sede en Reino Unido ya están pensando en mudarse. Es el caso de Azimo, una joven empresa de fintech que abandonará el país por la incertidumbre que ha generado el resultado del referéndum.
Es irremediable que haya un frenazo del desarrollo tecnológico y empresarial para los proyectos de otros países.
La capital británica era la fuente de financiación más importante para estas prometedoras empresas, pero ya no pertenece a la UE y los bancos ingleses darán el portazo a los emprendedores extranjeros.
El pasaporte europeo es otra traba para las startups británicas, que hace posible que una empresa funcione en el mercado común y que se ha terminado para las entidades con sede en este país.
El leave fuerza a los jóvenes a buscar otras salidas
El epicentro de la innovación se desintegra y estos deben reaccionar ya. Las consecuencias del Brexit son una gran incógnita. Deben anticiparse a enfrentar su futuro, tal vez en otro lugar.
*Startups: (Se refiere al modelo de negocio reciente y de gran auge en el mundo empresarial).

[Fuente: América Economía].

¿Qué piensan los candidatos de EE.UU. sobre la tecnología?




El próximo presidente de los Estados Unidos podría tomar decisiones en asuntos como cifrado y ciberseguridad que involucrarían a compañías cuyos servicios son usados por millones de personas en todo el mundo. Hillary Clinton ha tenido una posición más conciliadora en el debate por el cifrado de las comunicaciones móviles.

Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre son, técnicamente hablando, un asunto doméstico que, sin embargo, tienen un enorme potencial de impacto global.
Esto se ve en la política monetaria internacional o el devenir de la seguridad en regiones como Oriente Medio.
Está presente en la tecnología: las decisiones del próximo presidente involucrarán a compañías como Apple, Google o Facebook y, trasladando el impacto a millones de usuarios en el planeta.
Los temas más sensibles en este escenario son: ciberseguridad, el cifrado de las comunicaciones y la neutralidad de la red.
Las acciones que se tomen en aquellos ramos ciertamente pueden terminar tocando a las empresas y las personas.
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CIBERSEGURIDAD

Una de las mayores preocupaciones de los candidatos es la ciberguerra, un escenario en el que hay grandes jugadores, con mucho que perder, y que incluyen a China y Rusia, además de Estados Unidos.
A Donald Trump, el candidato republicano, le preocupan eventuales ataques chinos contra empresas y la infraestructura estadounidenses.
Inquietud legítima y paradójica, porque según datos publicados de la agencia Reuters, Estados Unidos es el país con las mayores operaciones de ciberespionaje y ciberguerra en el mundo, con enorme diferencia con sus rivales.
La candidata demócrata, Hillary Clinton, está preocupada por el escenario de la ciberguerra y ha apoyado los programas de vigilancia de instituciones como la NASA.
Sin embargo, tiene un lado débil, usaba un servidor personal de correo para tratar asuntos oficiales cuando era Secretaria de Estado.

CIFRADO

la discusión se ha centrado en el enfrentamiento entre el FBI y Apple por el desbloqueo del teléfono de uno de los atacantes de la masacre de San Bernardino.
la agencia federal buscaba que la compañía diseñara una forma de vulnerar la seguridad del teléfono, y la empresa, a su vez, aseguraba que hacerlo no sólo les daba demasiado poder a los investigadores, sino abría la posibilidad para que otros actores explotaran esa vulnerabilidad.
Apelando a la importancia de la seguridad nacional, Trump llamó a un boicot de los productos de Apple, pues, en su visión, una compañía no puede imponerse a la ley.
Clinton, por su parte, ha establecido una postura más conciliadora, en la que ambos sectores, agencias de seguridad y empresas deben trabajar para lograr un entorno más seguro. Admitió que el argumento de Apple en el debate tenía sentido.

[Fuente: El Espectador].

domingo, 18 de septiembre de 2016

SALMOS 135-141 | Tesoros de la Biblia: semana del 19-25 de septiembre

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 135-141

• “ESTAMOS MARAVILLOSAMENTE HECHOS” (10 MINS.):

David reflexionó en cómo la creación reflejaba las impresionantes cualidades de Jehová. Esto le dio la confianza necesaria para dedicar su vida a hacer la voluntad de Dios.
Cuando David meditaba en la creación, se sentía impulsado a alabar a Jehová
139:14
• “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho”.
139:15
• “Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra”.
139:16
• “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas”.

Sl 139:14. Observar las obras de Jehová fortalece nuestro amor por él (w07 15/6 pág. 21 párrs. 1-4).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 139:14
14 Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho.
Tus obras son maravillosas,
como muy bien percibe mi alma.
La Atalaya 2007 Estamos maravillosamente hechos
1. ¿Por qué llegan muchas personas a la conclusión de que las maravillas de la Tierra son obra de Dios?
LA NATURALEZA está repleta de maravillas. ¿Cómo se originaron? Algunos piensan que se puede hallar la respuesta sin recurrir a un Creador inteligente. Otros consideran que descartar arbitrariamente la existencia de un Creador limita nuestra capacidad para comprender el mundo natural. Creen que los organismos terrestres son demasiado complejos, demasiado diversos y —¿por qué no?— demasiado maravillosos para ser producto de la casualidad. Muchas personas, entre ellas científicos, sostienen que hay pruebas de que el universo es la obra de un Hacedor sabio, poderoso y benevolente.
2. ¿Qué impulsó a David a alabar a Jehová?
2 El rey David del antiguo Israel estaba convencido de que el Hacedor merece ser alabado por sus formidables creaciones. Aunque vivió mucho antes de esta era científica, percibió admirables ejemplos de la obra creativa de Dios a su alrededor. Solo tenía que observar su cuerpo para quedar admirado ante el poder creador de Dios. “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho —escribió—. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.” (Salmo 139:14.)
3, 4. ¿Por qué es importante que todos reflexionemos seriamente en las obras de Jehová?
3 La firme convicción a la que llegó David fue el resultado de una seria reflexión. Hoy día, la enseñanza escolar y los medios de comunicación abundan en teorías sobre el origen del hombre que derrumban la fe. Por eso, para tener una fe como la de David, nosotros también debemos reflexionar seriamente. No podemos dejar que otros piensen por nosotros, sobre todo en temas tan fundamentales como la existencia y el papel de un Creador.
4 Además, cuando contemplamos las obras de Jehová, aumentan nuestro amor y gratitud a él y nuestra confianza en sus promesas para el futuro; esto, a su vez, nos motiva a conocerlo aún mejor y a servirle. Veamos, por lo tanto, cómo la ciencia moderna ha confirmado la conclusión de David de que ‘estamos maravillosamente hechos’.

Sl 139:15, 16. Nuestras células y genes resaltan el poder y la sabiduría de Jehová (w07 15/6 págs. 22, 23 párrs. 7-11).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 139:15, 16
15 Mis huesos no estuvieron escondidos de ti
cuando fui hecho en secreto,
cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra.
16 Tus ojos vieron hasta mi embrión,
y en tu libro todas sus partes estaban escritas,
respecto a los días en que fueron formadas
y todavía no había una entre ellas.
La Atalaya 2007 Estamos maravillosamente hechos
7, 8. a) Describa el desarrollo de un bebé durante las primeras semanas de embarazo. b) ¿En qué sentido ‘se teje en las partes más bajas de la tierra’ un bebé en gestación?
7 “Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra.” (Salmo 139:15.) La célula original se dividió una y otra vez, y al poco tiempo las nuevas células empezaron a diferenciarse, o especializarse, transformándose en células nerviosas, musculares, de la piel, etc. Las de un mismo tipo se agruparon para formar los tejidos y luego los órganos. Por ejemplo, durante la tercera semana después de la concepción se inició la formación del esqueleto. Hacia la séptima semana, cuando solo medíamos unos 2,5 centímetros de longitud, los 206 huesos que tenemos de adultos estaban presentes, aunque en forma rudimentaria, pues aún no habían adquirido su dureza característica.
8 Este asombroso proceso de desarrollo tuvo lugar dentro del seno materno, oculto a la vista humana, como si fuera en las profundidades de la Tierra. De hecho, gran parte de lo que sucede durante la gestación de un bebé sigue siendo un enigma para el hombre. Por ejemplo, ¿qué fue lo que activó ciertos genes en particular para que se pusiera en marcha el proceso de diferenciación de las células? Puede que la ciencia halle algún día la respuesta, pero como observó David, Jehová —nuestro Hacedor— siempre lo ha sabido.
9, 10. ¿En qué sentido la formación de las partes del embrión ‘está escrita en el libro de Dios’?
9 “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas.” (Salmo 139:16.) La primera célula contenía todos los planos para formar nuestro cuerpo. Estos determinaron nuestro desarrollo durante los nueve meses que estuvimos en la matriz y durante las más de dos décadas que nos tomó llegar a la edad adulta. A lo largo de este período, el cuerpo pasó por múltiples etapas, todas ellas dirigidas por la información programada en el interior de aquella célula original.
10 David no sabía nada de células ni de genes, pues ni siquiera disponía de un microscopio; sin embargo, vio en el desarrollo de su propio cuerpo una prueba de planificación previa. Quizás conociera algo sobre el desarrollo del embrión y concluyera que cada paso debía de obedecer a un plano y un horario preexistentes. Poéticamente dijo que este plan ‘estaba escrito en el libro de Dios’.
11. ¿Cómo adquirimos nuestras características físicas?
11 Hoy se sabe que las características que heredamos de nuestros padres y abuelos —la estatura, los rasgos faciales, el color del pelo y de los ojos, entre otras miles— vienen definidas por nuestros genes. Cada célula contiene decenas de miles de genes, y cada gen forma parte de una larga cadena de ADN (ácido desoxirribonucleico). Las instrucciones para la formación de nuestro cuerpo se hallan “escritas” en la estructura química del ADN. Cada vez que las células se dividen para producir células nuevas o reemplazar las que están gastadas, el ADN transmite dichas instrucciones, lo que nos permite seguir vivos y conservar básicamente la misma apariencia. ¡Qué extraordinario ejemplo del poder y sabiduría de nuestro Hacedor celestial!

Sl 139:17, 18. La capacidad del ser humano para comunicarse y razonar es única (w07 15/6 pág. 23 párrs. 12, 13; w06 1/9 pág. 16 párr. 8).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 139:17, 18
17 Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos!
Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos!
18 Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.
He despertado, y sin embargo todavía estoy contigo.
La Atalaya 2007 Estamos maravillosamente hechos
12. ¿Qué distingue especialmente a los seres humanos de los animales?
12 “Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos! Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos! Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.” (Salmo 139:17, 18a.) Los animales también están maravillosamente hechos, y algunos poseen sentidos y capacidades superiores a los de los humanos. No obstante, Dios dotó al hombre de facultades mentales que sobrepasan, con mucho, a las de cualquier animal. “Pese a las múltiples semejanzas que tenemos con otras especies, los seres humanos somos singulares entre las formas de vida en la Tierra por nuestra facultad de hablar y pensar —comenta un libro de texto de ciencia—. También tenemos la singularidad de sentir una viva curiosidad por nosotros mismos: ¿Cómo estamos compuestos físicamente? ¿Cómo fuimos formados?” Estas son las mismas preguntas que se planteó David.
13. a) ¿Cómo pudo meditar David en los pensamientos de Dios? b) ¿De qué manera podemos imitar el ejemplo de David?
13 Con todo, la diferencia más notable entre el hombre y los animales es nuestra capacidad para meditar en los pensamientos de Dios. Este don especial es un reflejo de que estamos hechos “a la imagen de Dios” (Génesis 1:27). David supo utilizar ese don. Meditó en las pruebas de la existencia de Dios y en las cualidades divinas que se manifiestan en la creación. Además, poseía los primeros libros de las Santas Escrituras, que contienen revelaciones de parte de Dios sobre sí mismo y sus obras. Estos escritos inspirados le ayudaron a entender los pensamientos, la personalidad y el propósito divinos. Meditar en las Escrituras, la creación y la manera como Dios lo había tratado movió a David a alabar a su Hacedor.
La Atalaya 2006 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
139:17, 18. ¿Nos resulta agradable adquirir conocimiento de Jehová? (Proverbios 2:10.) Si así es, hemos encontrado una fuente de placer inagotable, pues los pensamientos de Jehová “son más que hasta los granos de arena”. Siempre podremos aprender más sobre Dios.

• BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 136:15. ¿Qué información añade este versículo al relato de Éxodo? (it-1 pág. 895 párr. 7).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 136:15
15 y que sacudió a Faraón y su fuerza militar al mar Rojo:
porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido;
Perspicacia, volumen 1 Éxodo
De este modo, mediante una espectacular manifestación de su poder, Jehová exaltó su nombre y libró a Israel. Ya a salvo en la orilla oriental del mar Rojo, Moisés dirigió a los hijos de Israel en canción, mientras su hermana Míriam, la profetisa, tomó una pandereta en su mano y dirigió a todas las mujeres con panderetas y en danzas, respondiendo en canción a los hombres. (Éx 15:1, 20, 21.) Se había producido una total separación entre Israel y sus enemigos. Una vez salieron de Egipto, no se permitió que hombre o bestia les causara daño; ningún perro ni siquiera les gruñó ni movió su lengua contra ellos. (Éx 11:7.) Aunque en el relato del éxodo no se dice que Faraón entrase en el mar con sus fuerzas militares y fuese destruido, el Salmo 136:15 especifica que Jehová “sacudió a Faraón y su fuerza militar al mar Rojo”.

Sl 141:5. ¿Qué reconoció el rey David? (w15 15/4 pág. 31 párr. 1).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 141:5
5 Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa;
y si me censurara, sería aceite sobre la cabeza,
que mi cabeza no querría rehusar.
Porque todavía habría aun mi oración durante las calamidades de ellos.
La Atalaya 2015 La expulsión: una muestra de amor
Para lograr que un pecador se arrepienta se necesita amor, pero también firmeza. “Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa —dijo David—; y si me censurara, sería aceite sobre la cabeza.” (Sal. 141:5.) A fin de entender mejor estas palabras, pensemos en la siguiente situación. Imaginemos que un frío día de invierno un grupo está escalando una montaña cubierta de nieve. Uno de ellos, agotado, comienza a congelarse y a dormirse. Pero si se queda dormido en la nieve, su muerte será segura. Por eso, uno de sus compañeros trata de mantenerlo despierto dándole unas bofetadas en la cara mientras llega el equipo de rescate. Aunque sean dolorosas, esas bofetadas le pueden salvar la vida. De la misma manera, David agradecía la corrección, aunque fuera dolorosa, pues comprendía que era para su bien.

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 135-141 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 135:15)
“Los ídolos de las naciones son plata y oro, la obra de las manos del hombre terrestre.”
it-1 págs. 1105-1106 Hebreo, II
El paralelismo invertido es más elaborado y puede requerir un mayor número de versos, como ocurre en este ejemplo del Salmo 135:15-18:
1) Los ídolos de las naciones son plata y oro,
2) la obra de las manos del hombre terrestre.
3) Boca tienen, pero no pueden hablar nada;
4) ojos tienen, pero no pueden ver nada;
5) oídos tienen, pero no pueden prestar oído a nada.
6) Además, no existe espíritu en su boca.
7) Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos,
8) todos los que en ellos confían.
En la obra Literary Characteristics and Achievements of the Bible (1864, pág. 170), W. Trail explica este tipo de paralelismo de la siguiente manera: “En este pasaje, el primer verso se enlaza con el octavo: en uno se menciona a los ídolos de los paganos y en el otro, a los que ponen su confianza en ellos. El segundo verso enlaza con el séptimo: de una parte está la fabricación del ídolo y de la otra, los fabricantes. El tercero enlaza con el sexto: en uno se hace referencia a las bocas inertes de los ídolos y en el otro se dice que no tienen aliento en ellas. El cuarto verso se enlaza con el quinto, donde puede decirse que el paralelismo invertido tiene su punto de encuentro, uniendo ambas mitades con un paralelismo sintético: ojos cegados, oídos sordos”.
SALMO 135:16)
“Boca tienen, pero no pueden hablar nada; ojos tienen, pero no pueden ver nada;”
it-1 págs. 1105-1106 Hebreo, II
El paralelismo invertido es más elaborado y puede requerir un mayor número de versos, como ocurre en este ejemplo del Salmo 135:15-18:
1) Los ídolos de las naciones son plata y oro,
2) la obra de las manos del hombre terrestre.
3) Boca tienen, pero no pueden hablar nada;
4) ojos tienen, pero no pueden ver nada;
5) oídos tienen, pero no pueden prestar oído a nada.
6) Además, no existe espíritu en su boca.
7) Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos,
8) todos los que en ellos confían.
En la obra Literary Characteristics and Achievements of the Bible (1864, pág. 170), W. Trail explica este tipo de paralelismo de la siguiente manera: “En este pasaje, el primer verso se enlaza con el octavo: en uno se menciona a los ídolos de los paganos y en el otro, a los que ponen su confianza en ellos. El segundo verso enlaza con el séptimo: de una parte está la fabricación del ídolo y de la otra, los fabricantes. El tercero enlaza con el sexto: en uno se hace referencia a las bocas inertes de los ídolos y en el otro se dice que no tienen aliento en ellas. El cuarto verso se enlaza con el quinto, donde puede decirse que el paralelismo invertido tiene su punto de encuentro, uniendo ambas mitades con un paralelismo sintético: ojos cegados, oídos sordos”.
SALMO 135:17)
“oídos tienen, pero no pueden prestar oído a nada. Además, no existe espíritu en su boca.”
it-1 págs. 1105-1106 Hebreo, II
El paralelismo invertido es más elaborado y puede requerir un mayor número de versos, como ocurre en este ejemplo del Salmo 135:15-18:
1) Los ídolos de las naciones son plata y oro,
2) la obra de las manos del hombre terrestre.
3) Boca tienen, pero no pueden hablar nada;
4) ojos tienen, pero no pueden ver nada;
5) oídos tienen, pero no pueden prestar oído a nada.
6) Además, no existe espíritu en su boca.
7) Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos,
8) todos los que en ellos confían.
En la obra Literary Characteristics and Achievements of the Bible (1864, pág. 170), W. Trail explica este tipo de paralelismo de la siguiente manera: “En este pasaje, el primer verso se enlaza con el octavo: en uno se menciona a los ídolos de los paganos y en el otro, a los que ponen su confianza en ellos. El segundo verso enlaza con el séptimo: de una parte está la fabricación del ídolo y de la otra, los fabricantes. El tercero enlaza con el sexto: en uno se hace referencia a las bocas inertes de los ídolos y en el otro se dice que no tienen aliento en ellas. El cuarto verso se enlaza con el quinto, donde puede decirse que el paralelismo invertido tiene su punto de encuentro, uniendo ambas mitades con un paralelismo sintético: ojos cegados, oídos sordos”.
SALMO 135:18)
“Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos, todos los que en ellos confían.”
it-1 págs. 1105-1106 Hebreo, II
El paralelismo invertido es más elaborado y puede requerir un mayor número de versos, como ocurre en este ejemplo del Salmo 135:15-18:
1) Los ídolos de las naciones son plata y oro,
2) la obra de las manos del hombre terrestre.
3) Boca tienen, pero no pueden hablar nada;
4) ojos tienen, pero no pueden ver nada;
5) oídos tienen, pero no pueden prestar oído a nada.
6) Además, no existe espíritu en su boca.
7) Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos,
8) todos los que en ellos confían.
En la obra Literary Characteristics and Achievements of the Bible (1864, pág. 170), W. Trail explica este tipo de paralelismo de la siguiente manera: “En este pasaje, el primer verso se enlaza con el octavo: en uno se menciona a los ídolos de los paganos y en el otro, a los que ponen su confianza en ellos. El segundo verso enlaza con el séptimo: de una parte está la fabricación del ídolo y de la otra, los fabricantes. El tercero enlaza con el sexto: en uno se hace referencia a las bocas inertes de los ídolos y en el otro se dice que no tienen aliento en ellas. El cuarto verso se enlaza con el quinto, donde puede decirse que el paralelismo invertido tiene su punto de encuentro, uniendo ambas mitades con un paralelismo sintético: ojos cegados, oídos sordos”.
SALMO 135:21)
“Bendecido desde Sión sea Jehová, que está residiendo en Jerusalén. ¡Alaben a Jah!”
w86 1/1 págs. 29-30 Jehová... ¡realmente magnífico!
Jerusalén, sede del gobierno de la teocracia típica de Jehová, fue llamada “el pueblo del gran Rey”. (Salmo 48:1, 2.) El Salmo 135:21 identifica a este Gran Rey como “Jehová, que está residiendo en Jerusalén”. (Véase también Salmo 47:8; Mateo 5:35.) Por supuesto, siendo Soberano universal, y su trono, celestial, este “gran Rey” nunca residió literalmente en Jerusalén, sino que lo hicieron los reyes humanos que gobernaron en representación suya. (Salmo 10:16; 29:10; Jeremías 10:10; Daniel 4:34.)
SALMO 136:1)
“Den gracias a Jehová, porque él es bueno: porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido;”
cl cap. 28 págs. 284-285 párrs. 12-13 “Solo tú eres leal”
12 Como indicamos anteriormente, la Biblia señala que la bondad amorosa de Jehová “es hasta tiempo indefinido” (Salmo 136:1). ¿En qué sentido? En primer lugar, porque su perdón de los pecados es definitivo. Ya vimos en el capítulo 26 que nunca saca a colación las transgresiones que haya perdonado a una persona. Dado que “todos [hemos] pecado y no alcanza[mos] a la gloria de Dios”, cada uno de nosotros debería agradecer que la bondad amorosa del Creador sea hasta tiempo indefinido (Romanos 3:23).
13 Pero esta cualidad también es hasta tiempo indefinido en otro sentido. La Biblia dice que el justo “ciertamente llegará a ser como un árbol plantado al lado de corrientes de agua, que da su propio fruto en su estación y cuyo follaje no se marchita, y todo lo que haga tendrá éxito” (Salmo 1:3). Imaginémonos un árbol frondoso cuyas hojas nunca se secan. De igual modo, si de veras nos deleitamos en la Palabra de Dios, llevaremos una vida larga, apacible y colmada de buenos frutos. Las bendiciones que Jehová concede lealmente a sus siervos fieles son eternas. En efecto, en el nuevo mundo de justicia que él instaurará, la humanidad obediente gozará de su bondad amorosa hasta tiempo indefinido (Revelación 21:3, 4).
SALMO 136:15)
“y que sacudió a Faraón y su fuerza militar al mar Rojo: porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido;”
it-1 pág. 896 Éxodo
Aunque en el relato del éxodo no se dice que Faraón entrase en el mar con sus fuerzas militares y fuese destruido, el Salmo 136:15 especifica que Jehová “sacudió a Faraón y su fuerza militar al mar Rojo”.
SALMO 137:1)
“Junto a los ríos de Babilonia... allí nos sentamos. También lloramos al acordarnos de Sión.”
si pág. 104 párr. 22 Libro bíblico número 19: Salmos
El Salmo 137 relata cuánto anhelaba el corazón de los judíos a Sión mientras estuvieron desterrados en Babilonia, y también es testimonio de que ellos no olvidaron las canciones o salmos de Sión a pesar de estar lejos de su tierra.
ws cap. 17 pág. 139 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Los cautivos en Babilonia recordaron lealmente a Sión
7 La Babilonia antigua era una tierra de dioses falsos en la cual abundaban los ídolos. (Daniel 5:4.) Podemos imaginarnos el efecto que tenía esta adoración de muchos dioses falsos en el corazón de los judíos fieles que habían adorado solamente al único Dios verdadero sin imagen de clase alguna. En vez de contemplar el templo de Jehová en toda su belleza en Jerusalén, por toda la tierra de Babilonia contemplaban los templos de estos dioses falsos y sus ídolos. ¡Cómo debe haber repugnado todo esto a los adoradores del único Dios verdadero!
8 Según la profecía de Jeremías, tendrían que aguantar esto por 70 años antes que les viniera la restauración. (2 Crónicas 36:18-21; Jeremías 25:11, 12.) En Salmo 137:1-4 se nos describe lo descorazonados que estaban los cautivos judíos que amaban a Jehová y que deseaban adorarlo en un templo dedicado a él en Su ciudad escogida: “Junto a los ríos de Babilonia... allí nos sentamos. También lloramos al acordarnos de Sión.
ws cap. 18 pág. 145 párr. 5 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
Debido a la persecución, la oficina central de la Sociedad, que se hallaba en Brooklyn, Nueva York, fue mudada a un edificio alquilado en Pittsburgo, Pensilvania. Esto se hizo para seguir publicando la revista Watch Tower (hoy conocida en español como La Atalaya). Se esperaba que dentro de poco tiempo los fieles serían glorificados a la vida celestial. Pero los del resto se sentían movidos a llorar cuando contemplaban a la organización de Jehová oprimida y lisiada. (Salmo 137:1.)
SALMO 137:2)
“Sobre los álamos en medio de ella colgamos nuestras arpas.”
g 2/07 pág. 11 El sauce y su variopinta familia
Es posible que algunos lectores no piensen que los álamos crecen en regiones situadas tan al sur como el Oriente Medio. Sin embargo, la Biblia indica que los israelitas colgaban sus arpas en tales árboles durante el destierro en Babilonia (Salmo 137:2). ¿Por qué lo hacían? El arpa era un instrumento con el que se alababa a Dios, y los israelitas estaban tan tristes que no tenían ganas de tocarla en ese tiempo de adversidad (Isaías 24:8, 9).
it-1 pág. 82 Álamos
Esta especie de álamo es muy común en las riberas del Éufrates (contrario al sauce, que escasea), lo que encaja con la referencia del Salmo 137:1, 2, donde se describe a los exiliados judíos llorando y colgando sus arpas en los álamos. Sus hojas pequeñas, onduladas y en forma de corazón, están unidas a peciolos aplanados que cuelgan oblicuamente del tallo principal, lo que resulta en que se balanceen ante la más ligera brisa, movimiento que podría sugerir el mecimiento de las personas que lloran sin consuelo.
SALMO 137:3)
“Porque allí los que nos tenían cautivos nos pidieron las palabras de una canción, y los que se mofaban de nosotros... regocijo: “Cántennos una de las canciones de Sión”.”
ws cap. 17 pág. 140 párr. 9 Recordada con lealtad la organización de Jehová
“La canción de Jehová” debería ser la canción de un pueblo libre que le rindiera adoración en su santo templo. Para aquellos babilonios el que estos judíos que se hallaban en la tierra de su cautiverio cantaran “la canción de Jehová” sería una ocasión para que sus captores se burlaran del nombre de Jehová, pues lo consideraban el nombre de un dios inferior a los dioses de Babilonia. Su santo nombre ya había recibido tremendo vituperio cuando él dejó que su pueblo fuera arrancado de la tierra que Dios les había dado y obligado a marchar a un país donde había una multiplicidad de dioses. Pero el tiempo que tendrían aquellos babilonios para expresar burla contra él y despreciar al pueblo que llevaba Su nombre sería solo un tiempo limitado... 70 años. Entonces, ¡abajo irían los dioses falsos de Babilonia, y arriba iría el Dios verdadero, Jehová!
ws cap. 17 págs. 139-140 párr. 8 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Porque allí los que nos tenían cautivos nos pidieron las palabras de una canción, y los que se mofaban de nosotros... regocijo: ‘Cántennos una de las canciones de Sión’.
ws cap. 17 pág. 139 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Los cautivos en Babilonia recordaron lealmente a Sión
7 La Babilonia antigua era una tierra de dioses falsos en la cual abundaban los ídolos. (Daniel 5:4.) Podemos imaginarnos el efecto que tenía esta adoración de muchos dioses falsos en el corazón de los judíos fieles que habían adorado solamente al único Dios verdadero sin imagen de clase alguna. En vez de contemplar el templo de Jehová en toda su belleza en Jerusalén, por toda la tierra de Babilonia contemplaban los templos de estos dioses falsos y sus ídolos. ¡Cómo debe haber repugnado todo esto a los adoradores del único Dios verdadero!
8 Según la profecía de Jeremías, tendrían que aguantar esto por 70 años antes que les viniera la restauración. (2 Crónicas 36:18-21; Jeremías 25:11, 12.) En Salmo 137:1-4 se nos describe lo descorazonados que estaban los cautivos judíos que amaban a Jehová y que deseaban adorarlo en un templo dedicado a él en Su ciudad escogida:
SALMO 137:4)
“¿Cómo podemos cantar la canción de Jehová sobre suelo extranjero?”
ws cap. 17 pág. 140 párrs. 8-9 Recordada con lealtad la organización de Jehová
¿Cómo podemos cantar la canción de Jehová sobre suelo extranjero?”.
9 “La canción de Jehová” debería ser la canción de un pueblo libre que le rindiera adoración en su santo templo. Para aquellos babilonios el que estos judíos que se hallaban en la tierra de su cautiverio cantaran “la canción de Jehová” sería una ocasión para que sus captores se burlaran del nombre de Jehová, pues lo consideraban el nombre de un dios inferior a los dioses de Babilonia. Su santo nombre ya había recibido tremendo vituperio cuando él dejó que su pueblo fuera arrancado de la tierra que Dios les había dado y obligado a marchar a un país donde había una multiplicidad de dioses. Pero el tiempo que tendrían aquellos babilonios para expresar burla contra él y despreciar al pueblo que llevaba Su nombre sería solo un tiempo limitado... 70 años. Entonces, ¡abajo irían los dioses falsos de Babilonia, y arriba iría el Dios verdadero, Jehová!
ws cap. 17 pág. 139 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Los cautivos en Babilonia recordaron lealmente a Sión
7 La Babilonia antigua era una tierra de dioses falsos en la cual abundaban los ídolos. (Daniel 5:4.) Podemos imaginarnos el efecto que tenía esta adoración de muchos dioses falsos en el corazón de los judíos fieles que habían adorado solamente al único Dios verdadero sin imagen de clase alguna. En vez de contemplar el templo de Jehová en toda su belleza en Jerusalén, por toda la tierra de Babilonia contemplaban los templos de estos dioses falsos y sus ídolos. ¡Cómo debe haber repugnado todo esto a los adoradores del único Dios verdadero!
8 Según la profecía de Jeremías, tendrían que aguantar esto por 70 años antes que les viniera la restauración. (2 Crónicas 36:18-21; Jeremías 25:11, 12.) En Salmo 137:1-4 se nos describe lo descorazonados que estaban los cautivos judíos que amaban a Jehová y que deseaban adorarlo en un templo dedicado a él en Su ciudad escogida:
SALMO 137:5)
“Si te olvidara, oh Jerusalén, sea olvidadiza mi diestra.”
ws cap. 17 págs. 141-142 párrs. 11-14 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Aunque aquellos judíos pudieron haberse establecido en la antigua Babilonia y haber hecho de aquella tierra su país, puesto que el destierro duraría aproximadamente el tiempo de una generación, ¿dejaron que la tierra de donde habían venido se les borrara de la memoria? El salmista cautivo expresa hermosamente los sentimientos de sus compañeros de cautiverio de este modo: “Si te olvidara, oh Jerusalén, sea olvidadiza mi diestra. Que mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acordara de ti, si no hiciera a Jerusalén ascender por encima de mi causa principal de regocijo”. (Salmo 137:5, 6.)
12 ¿Qué expresaba aquella actitud de corazón del israelita cautivo? Esto: lealtad a la organización visible de Jehová de aquel tiempo mientras veía que la tierra que Dios había dado a Su pueblo escogido yacía desolada por 70 años. Sí; la organización visible de Jehová siguió viviendo en el corazón de aquellos israelitas.
13 Tal lealtad a la que fue la organización visible de Dios en la antigüedad fue debidamente recompensada. Esto sucedió con el derribo de Babilonia, la tercera potencia mundial de la historia bíblica, cuando Medopersia, la cuarta potencia mundial, ejecutó la voluntad del Dios de Israel. ¿Cómo hizo esto? Mediante hacer que los cautivos judíos volvieran a la tierra de la organización visible de Jehová, con instrucciones de reedificar el templo de su Dios como el centro de la ciudad capital, Jerusalén. (2 Crónicas 36:22, 23.) No solo fue reedificado el templo de la adoración verdadera; también fue reconstruida la ciudad amurallada de Jerusalén, que llegaría a ser la ciudad desde la cual Jehová reinaría como Rey sobre su pueblo.
14 Más de seis siglos después de la destrucción de Jerusalén, Jesús dijo: “No juren de ninguna manera, ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey”. (Mateo 5:34, 35.) Cuando el Mesías estuvo en la Tierra, en Jerusalén había un templo reconstruido como templo de Jehová, y, en sentido simbólico, Jehová Dios reinaba en el Santísimo de aquel templo. Por eso Jehová reinaba sobre su organización visible desde Jerusalén como la ciudad capital de su pueblo.
ws cap. 18 pág. 147 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
La organización de Dios, su “causa principal de regocijo”
9 Aunque el mundo tildó de desleales, traidores y antipatrióticos a los siervos de Jehová, ellos no renunciaron a la organización de Jehová. Rehusaron transigir bajo aquella presión. Preferían perder el uso de la mano derecha, o quedar mudos, a olvidar a la organización de Dios y no dejar que ella siguiera siendo su “causa principal de regocijo”. (Salmo 137:5, 6.)
SALMO 137:6)
“Que mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acordara de ti, si no hiciera a Jerusalén ascender por encima de mi causa principal de regocijo.”
w98 15/10 págs. 13-14 ¿Está Jerusalén ‘por encima de nuestra causa principal de regocijo’?
¿Está Jerusalén ‘por encima de nuestra causa principal de regocijo’?
“Que mi lengua se pegue a mi paladar, [...] si no hiciera a Jerusalén ascender por encima de mi causa principal de regocijo.” (SALMO 137:6.)
HABÍAN pasado casi siete décadas desde el regreso a Jerusalén en el año 537 a.E.C. de los primeros judíos exiliados. El templo de Dios se había reconstruido, pero la ciudad aún yacía en ruinas. En el ínterin, había crecido una nueva generación de exiliados. Muchos de ellos debían sentirse como el salmista, que cantó: “Si te olvidara, oh Jerusalén, sea olvidadiza mi diestra” (Salmo 137:5). Algunos no solo recordaban a Jerusalén, sino que demostraron por sus hechos que esta había ascendido “por encima de [su] causa principal de regocijo” (Salmo 137:6).
2 Pongamos por caso al sacerdote Esdras. Aun antes de regresar a su tierra natal, había trabajado celosamente en favor de los intereses de la adoración pura en Jerusalén (Esdras 7:6, 10). Esdras fue muy bendecido por ello. Jehová Dios motivó el corazón del rey persa para que le concediera el privilegio de dirigir una segunda compañía de exiliados de vuelta a Jerusalén. Además, el rey donó una gran contribución de oro y plata para “hermosear la casa de Jehová” (Esdras 7:21-27).
3 Unos doce años más tarde, otro judío, Nehemías, actuó también con decisión. Trabajaba en el palacio persa de Susa. Era el copero del rey Artajerjes, pero este prestigioso puesto no era su “causa principal de regocijo”. Lo que Nehemías anhelaba era ir a Jerusalén para reconstruir la ciudad. Durante meses oró a Jehová Dios al respecto, y él lo bendijo por ello. Cuando el rey persa se enteró de la preocupación de Nehemías, puso a su disposición una fuerza militar y le entregó cartas de autorización para reconstruir Jerusalén (Nehemías 1:1–2:9).
4 Esdras, Nehemías y muchos judíos que colaboraron con ellos demostraron sin lugar a dudas que la adoración de Jehová, centrada en Jerusalén, era lo más importante para ellos, que estaba “por encima de [su] causa principal de regocijo”, es decir, por encima de cualquier otro motivo de alegría. Todos ellos son fuente de estímulo para los que hoy consideramos de la misma manera a Jehová, su adoración y su organización, que dirige mediante su espíritu. ¿Es así en su caso? ¿Demuestra por su perseverancia en obras piadosas que su mayor causa de regocijo es el privilegio de adorar a Jehová con su pueblo dedicado? (2 Pedro 3:11.)
ws cap. 17 págs. 141-142 párrs. 11-14 Recordada con lealtad la organización de Jehová
Aunque aquellos judíos pudieron haberse establecido en la antigua Babilonia y haber hecho de aquella tierra su país, puesto que el destierro duraría aproximadamente el tiempo de una generación, ¿dejaron que la tierra de donde habían venido se les borrara de la memoria? El salmista cautivo expresa hermosamente los sentimientos de sus compañeros de cautiverio de este modo: “Si te olvidara, oh Jerusalén, sea olvidadiza mi diestra. Que mi lengua se pegue a mi paladar, si no me acordara de ti, si no hiciera a Jerusalén ascender por encima de mi causa principal de regocijo”. (Salmo 137:5, 6.)
12 ¿Qué expresaba aquella actitud de corazón del israelita cautivo? Esto: lealtad a la organización visible de Jehová de aquel tiempo mientras veía que la tierra que Dios había dado a Su pueblo escogido yacía desolada por 70 años. Sí; la organización visible de Jehová siguió viviendo en el corazón de aquellos israelitas.
13 Tal lealtad a la que fue la organización visible de Dios en la antigüedad fue debidamente recompensada. Esto sucedió con el derribo de Babilonia, la tercera potencia mundial de la historia bíblica, cuando Medopersia, la cuarta potencia mundial, ejecutó la voluntad del Dios de Israel. ¿Cómo hizo esto? Mediante hacer que los cautivos judíos volvieran a la tierra de la organización visible de Jehová, con instrucciones de reedificar el templo de su Dios como el centro de la ciudad capital, Jerusalén. (2 Crónicas 36:22, 23.) No solo fue reedificado el templo de la adoración verdadera; también fue reconstruida la ciudad amurallada de Jerusalén, que llegaría a ser la ciudad desde la cual Jehová reinaría como Rey sobre su pueblo.
14 Más de seis siglos después de la destrucción de Jerusalén, Jesús dijo: “No juren de ninguna manera, ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey”. (Mateo 5:34, 35.) Cuando el Mesías estuvo en la Tierra, en Jerusalén había un templo reconstruido como templo de Jehová, y, en sentido simbólico, Jehová Dios reinaba en el Santísimo de aquel templo. Por eso Jehová reinaba sobre su organización visible desde Jerusalén como la ciudad capital de su pueblo.
ws cap. 18 pág. 147 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
La organización de Dios, su “causa principal de regocijo”
9 Aunque el mundo tildó de desleales, traidores y antipatrióticos a los siervos de Jehová, ellos no renunciaron a la organización de Jehová. Rehusaron transigir bajo aquella presión. Preferían perder el uso de la mano derecha, o quedar mudos, a olvidar a la organización de Dios y no dejar que ella siguiera siendo su “causa principal de regocijo”. (Salmo 137:5, 6.)
SALMO 137:7)
“Acuérdate, oh Jehová, respecto a los hijos de Edom del día de Jerusalén, que estuvieron diciendo: “¡Arrásen[la]! ¡Arrásen[la] hasta el fundamento dentro de ella!”.”
si pág. 151 párr. 4 Libro bíblico número 31: Abdías
Aquella hostilidad culminó en 607 a.E.C., cuando Jerusalén fue desolada por los ejércitos babilonios. Los edomitas no solo observaron aquello con aprobación, sino que instaron a los conquistadores a que la desolaran por completo. Exclamaron: “¡Arrásenla! ¡Arrásenla hasta el fundamento dentro de ella!”. (Sal. 137:7.)
ws cap. 15 pág. 124 párr. 6 El Edom antitípico moderno será arrasado
La tierra de la nación de Edom, una nación que desplegó intención asesina, tenía que empaparse de su propia sangre mediante la “espada” de Jehová. Edom ocupaba una región alta, montañosa. (Jeremías 49:16.) Por eso, al causar un degüello en aquel país Jehová podía decir pictóricamente que estaba blandiendo su espada de juicio “en los cielos”. Edom estaba pesadamente militarizada, y sus fuerzas armadas se movían entre cordilleras muy encumbradas, elevadas hasta el cielo, para proteger al país contra invasores. Por eso, muy apropiadamente se podía llamar al ejército de Edom “el ejército de los cielos”. Pero la poderosa Edom no suministró ninguna ayuda a la nación en relación de hermano gemelo con ella, Israel, cuando esta fue atacada por los ejércitos de Babilonia. En vez de eso, Edom se regocijó ante el derribo del reino de Judá, y hasta animó a los que lo devastaban. (Salmo 137:7.)
ws cap. 18 págs. 147-148 párrs. 10-11 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
Los enemigos de Jehová se regocijaron malévolamente por la acción que se tomó contra los representantes terrestres de la organización universal de Jehová. Pero los siervos de Jehová pedían en oración que viniera Su día de venganza por toda esta afrenta que se amontonaba sobre Su organización. Hicieron suyas las palabras del salmista respecto al Edom de la antigüedad: “Acuérdate, oh Jehová, respecto a los hijos de Edom del día de Jerusalén, que estuvieron diciendo: ‘¡Arrásenla! ¡Arrásenla hasta el fundamento dentro de ella!’”. (Salmo 137:7; Gálatas 4:26.) Ah, no; Jehová ama demasiado a su organización semejante a esposa para olvidar lo que dicen y hacen contra los que son leales a esa organización terrestre los que son parte de la organización del Diablo.
11 A juzgar por lo que las apariencias indicaron en aquel tiempo, aquellos simpatizadores políticos junto con Babilonia la Grande en verdad ‘arrasaron hasta el fundamento dentro de ella’ a la organización visible de Jehová.
SALMO 137:8)
“Oh hija de Babilonia, que has de ser despojada violentamente, feliz será el que te recompense con tu propio tratamiento con que tú nos trataste.”
ws cap. 18 págs. 148-151 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
La felicidad de su Vengador
12 Jehová empleó a Ciro, el gobernante persa, para liberar de la antigua potencia mundial de Babilonia a su pueblo. Pero en el sentido más completo no fue a Ciro a quien se hizo referencia en las palabras de cierre del Salmo 137, respecto a Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa: “Oh hija de Babilonia, que has de ser despojada violentamente, feliz será el que te recompense con tu propio tratamiento con que tú nos trataste. Feliz será el que agarre y de veras estrelle a tus hijos contra el peñasco”. (Salmo 137:8, 9.)
13 ¿Quién será ese a quien se pronuncia “feliz”? ¿Representa esa persona “feliz” a los “diez cuernos” simbólicos que están sobre la cabeza de la “bestia salvaje”, sobre el lomo de la cual ha cabalgado con tanta pompa y por tanto tiempo el viejo sistema de religión asemejado a una ramera? No, porque los sistemas políticos que destruyen al imperio mundial de la religión falsa no lo destruyen para abrir el camino a la adoración pura del Dios verdadero. No hacen eso para la gloria del Dios de la Biblia. Entonces, ¿cómo pudieran ser en realidad la persona “feliz” a quien designa el salmista?
14 Las potencias políticas de este mundo no efectúan este trabajo antirreligioso por amor a los adoradores de Jehová. ¿Por qué no? Porque los testigos de Jehová serán un estorbo al propósito de ellos de producir un mundo exclusivamente ateo. Por eso, las potencias políticas son simplemente los instrumentos que usa el Dios de los Testigos para cumplir Su propio propósito. (Revelación 17:17.)
15 Así, aunque se utilice directamente a estas potencias políticas para aniquilar al imperio mundial de la religión falsa, en realidad es Jehová Dios quien pone motivo en ellas. ¿Cómo? Utiliza a su Hijo ya facultado con poder real, el Ciro Mayor, Jesucristo. Por eso, ¡Jesucristo en el poder del Reino es la persona “feliz” a quien predijo el salmista!
16 Aunque Jehová protegerá a los que le son leales, en sentido figurado agarrará a cada uno de los “hijos” religiosos del sistema semejante a ramera de enseñanzas falsas y los estrellará contra lo que se eleva como un “peñasco”... el Reino de Jehová Dios mediante Jesucristo, un Reino que es firme como una roca.
17 Jesús, cuando estuvo en la Tierra, fue ungido con el espíritu de su Apoyador divino, no solo “para proclamar el año de la buena voluntad de parte de Jehová”, sino también para proclamar “el día de la venganza de parte de nuestro Dios”. (Isaías 61:1, 2; Lucas 4:16-21.) En nuestro tiempo, durante “los últimos días” de este sistema de cosas, Jehová está haciendo que sus siervos fieles proclamen “el día de la venganza de parte de nuestro Dios” en toda la tierra habitada para advertencia a todas las naciones. En esta proclamación una “gran muchedumbre” aumentante de discípulos semejantes a ovejas de Jesucristo se ha unido al resto, como se previó en Revelación 7:9-17.
18 Todos estos, el resto y la “gran muchedumbre”, han obedecido el mandato angelical de Revelación 18:4. Han salido de Babilonia la Grande. ¿Por qué es urgente hacer eso? Porque tienen que huir de Babilonia la Grande antes que los “hijos” religiosos de esta sean estrellados y devastados mediante la “bestia salvaje” y sus “diez cuernos” precisamente antes del Armagedón. Estas personas leales participarán de la felicidad del Ciro Mayor, Jesucristo. Junto con los cielos dirán: “¡Alaben a Jah! La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque verdaderos y justos son sus juicios. Porque ha ejecutado juicio sobre la gran ramera que corrompió la tierra con su fornicación”. (Revelación 19:1, 2; compárese con Jeremías 51:8-11.)
19 Desde 1919 Jehová ha hecho “una cosa grande” para su pueblo. (Salmo 126:1-3.) Porque él ha magnificado así su poder libertador, y ha demostrado que es “el Dios fiel”, el resto liberado todavía tiene alegría de corazón. (Deuteronomio 7:9.) Se sienten profundamente felices, pero todavía les espera la felicidad mayor. Esta felicidad les vendrá cuando puedan compartir la felicidad del Ciro Mayor, el Monarca reinante, Jesucristo, cuando él haga pedazos a todos los “hijos” de esa organización diabólica.
20 Millones de personas que anteriormente eran “cautivos” de Babilonia la Grande han recibido ya ayuda que les ha permitido huir de esa organización religiosa condenada a la destrucción antes de su violento fin. El resultado ha sido la “gran muchedumbre” de “otras ovejas”. De ellos hay ahora, por toda la Tierra, más de 3.000.000, y no se conoce la cantidad de los que todavía han de ser rescatados de la destrucción del imperio mundial de la religión falsa. Por su lealtad a la organización de Jehová participan de la felicidad del resto mediante proclamar en unión con ellos el día de la venganza de Jehová sobre la religiosa Babilonia la Grande.
21 En vista de eso, que nadie transija con ese imperio mundial de la religión falsa. Que nadie vuelva a ella en estos días de su decadencia. Sigamos ayudando a cuantos cautivos de Babilonia la Grande podamos ayudar para que salgan de ese sistema condenado a la destrucción, antes que el Ciro Mayor obtenga su alegradora victoria.
SALMO 137:9)
“Feliz será el que agarre y de veras estrelle a tus hijos contra el peñasco.”
ws cap. 18 págs. 148-151 Lealtad a la organización visible de Dios hoy
La felicidad de su Vengador
12 Jehová empleó a Ciro, el gobernante persa, para liberar de la antigua potencia mundial de Babilonia a su pueblo. Pero en el sentido más completo no fue a Ciro a quien se hizo referencia en las palabras de cierre del Salmo 137, respecto a Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa: “Oh hija de Babilonia, que has de ser despojada violentamente, feliz será el que te recompense con tu propio tratamiento con que tú nos trataste. Feliz será el que agarre y de veras estrelle a tus hijos contra el peñasco”. (Salmo 137:8, 9.)
13 ¿Quién será ese a quien se pronuncia “feliz”? ¿Representa esa persona “feliz” a los “diez cuernos” simbólicos que están sobre la cabeza de la “bestia salvaje”, sobre el lomo de la cual ha cabalgado con tanta pompa y por tanto tiempo el viejo sistema de religión asemejado a una ramera? No, porque los sistemas políticos que destruyen al imperio mundial de la religión falsa no lo destruyen para abrir el camino a la adoración pura del Dios verdadero. No hacen eso para la gloria del Dios de la Biblia. Entonces, ¿cómo pudieran ser en realidad la persona “feliz” a quien designa el salmista?
14 Las potencias políticas de este mundo no efectúan este trabajo antirreligioso por amor a los adoradores de Jehová. ¿Por qué no? Porque los testigos de Jehová serán un estorbo al propósito de ellos de producir un mundo exclusivamente ateo. Por eso, las potencias políticas son simplemente los instrumentos que usa el Dios de los Testigos para cumplir Su propio propósito. (Revelación 17:17.)
15 Así, aunque se utilice directamente a estas potencias políticas para aniquilar al imperio mundial de la religión falsa, en realidad es Jehová Dios quien pone motivo en ellas. ¿Cómo? Utiliza a su Hijo ya facultado con poder real, el Ciro Mayor, Jesucristo. Por eso, ¡Jesucristo en el poder del Reino es la persona “feliz” a quien predijo el salmista!
16 Aunque Jehová protegerá a los que le son leales, en sentido figurado agarrará a cada uno de los “hijos” religiosos del sistema semejante a ramera de enseñanzas falsas y los estrellará contra lo que se eleva como un “peñasco”... el Reino de Jehová Dios mediante Jesucristo, un Reino que es firme como una roca.
17 Jesús, cuando estuvo en la Tierra, fue ungido con el espíritu de su Apoyador divino, no solo “para proclamar el año de la buena voluntad de parte de Jehová”, sino también para proclamar “el día de la venganza de parte de nuestro Dios”. (Isaías 61:1, 2; Lucas 4:16-21.) En nuestro tiempo, durante “los últimos días” de este sistema de cosas, Jehová está haciendo que sus siervos fieles proclamen “el día de la venganza de parte de nuestro Dios” en toda la tierra habitada para advertencia a todas las naciones. En esta proclamación una “gran muchedumbre” aumentante de discípulos semejantes a ovejas de Jesucristo se ha unido al resto, como se previó en Revelación 7:9-17.
18 Todos estos, el resto y la “gran muchedumbre”, han obedecido el mandato angelical de Revelación 18:4. Han salido de Babilonia la Grande. ¿Por qué es urgente hacer eso? Porque tienen que huir de Babilonia la Grande antes que los “hijos” religiosos de esta sean estrellados y devastados mediante la “bestia salvaje” y sus “diez cuernos” precisamente antes del Armagedón. Estas personas leales participarán de la felicidad del Ciro Mayor, Jesucristo. Junto con los cielos dirán: “¡Alaben a Jah! La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque verdaderos y justos son sus juicios. Porque ha ejecutado juicio sobre la gran ramera que corrompió la tierra con su fornicación”. (Revelación 19:1, 2; compárese con Jeremías 51:8-11.)
19 Desde 1919 Jehová ha hecho “una cosa grande” para su pueblo. (Salmo 126:1-3.) Porque él ha magnificado así su poder libertador, y ha demostrado que es “el Dios fiel”, el resto liberado todavía tiene alegría de corazón. (Deuteronomio 7:9.) Se sienten profundamente felices, pero todavía les espera la felicidad mayor. Esta felicidad les vendrá cuando puedan compartir la felicidad del Ciro Mayor, el Monarca reinante, Jesucristo, cuando él haga pedazos a todos los “hijos” de esa organización diabólica.
20 Millones de personas que anteriormente eran “cautivos” de Babilonia la Grande han recibido ya ayuda que les ha permitido huir de esa organización religiosa condenada a la destrucción antes de su violento fin. El resultado ha sido la “gran muchedumbre” de “otras ovejas”. De ellos hay ahora, por toda la Tierra, más de 3.000.000, y no se conoce la cantidad de los que todavía han de ser rescatados de la destrucción del imperio mundial de la religión falsa. Por su lealtad a la organización de Jehová participan de la felicidad del resto mediante proclamar en unión con ellos el día de la venganza de Jehová sobre la religiosa Babilonia la Grande.
21 En vista de eso, que nadie transija con ese imperio mundial de la religión falsa. Que nadie vuelva a ella en estos días de su decadencia. Sigamos ayudando a cuantos cautivos de Babilonia la Grande podamos ayudar para que salgan de ese sistema condenado a la destrucción, antes que el Ciro Mayor obtenga su alegradora victoria.
SALMO 138:2)
“Me inclinaré hacia tu santo templo, y elogiaré tu nombre, a causa de tu bondad amorosa y a causa de tu apego a la verdad. Porque has engrandecido tu dicho aun sobre todo tu nombre.”
w06 1/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
138:2. Jehová “engrandec[erá] [su] dicho aun sobre todo [su] nombre”, pues el cumplimiento de todo lo que ha prometido en su nombre superará con creces nuestras expectativas. Sin duda, nos aguarda un futuro maravilloso.
w06 1/10 pág. 19 párr. 12 La fe y el temor de Dios nos infunden valor
La bondad amorosa con que Dios trató a Josué y Caleb nos trae a la memoria las siguientes palabras del salmista: “Has engrandecido tu dicho aun sobre todo tu nombre” (Salmo 138:2). Así es: cuando Jehová vincula su nombre a una promesa, el cumplimiento de dicha promesa queda “engrandecido”, pues supera toda expectativa (Efesios 3:20). Como vemos, Jehová nunca defrauda a quienes se ‘deleitan’ en él (Salmo 37:3, 4).
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
138:2—¿Cómo engrandeció Dios su dicho sobre su nombre?
Cuando Jehová declara algo sobre la base de su nombre, esperamos mucho en cuanto al cumplimiento de ello. No obstante, él siempre hace más de lo que esperamos, y la realización sobrepasa por mucho nuestra expectativa. Dios magnifica su “dicho” haciendo que su cumplimiento sea mayor de lo que esperamos.
SALMO 139:1)
“Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y [me] conoces.”
w11 1/9 pág. 15 “Oh Jehová, tú [...] me conoces”
David estaba convencido de que él era importante para Dios. Por eso dijo: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces” (versículo 1). ¡Qué hermosa y a la vez gráfica forma de expresarlo! El verbo hebreo que se traduce “escudriñar” también puede referirse a excavar en busca de minerales (Job 28:3), explorar una zona (Jueces 18:2) o investigar una causa legal (Deuteronomio 13:14). Jehová nos conoce tan bien como si hubiera examinado hasta el último rincón de nuestra vida. Es interesante que David dice “me has escudriñado”, lo que indica que Dios presta atención personal a sus siervos. Los examina a conciencia para conocer a cada uno por separado.
w93 1/10 pág. 11 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Aquel que ve todos nuestros caminos
5 El salmista David escribió con profundo agradecimiento: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces”. (Salmo 139:1.) David confiaba en que Jehová no lo conocía superficialmente. Dios no veía a David como lo veían los hombres, que solo se fijaban en su estatura física, su elocuencia o su talento para tocar el arpa. (1 Samuel 16:7, 18.) Jehová había “escudriñado completamente” lo más recóndito de su ser, y lo había hecho debido a su interés amoroso por el bienestar espiritual de David.
g91 8/7 pág. 8 Cómo puede usted cambiar su modo de ser
Según el Salmo 139, Dios le escudriña completamente y analiza con precisión su modo de ser. Como dice el versículo 1: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces”. Dios le ha estado observando desde que fue concebido y le conoce a la perfección.
w90 15/1 pág. 21 ¡Jehová nos conoce bien!
¡Cuánto sabe Jehová!
Puesto que Dios es nuestro Creador, es de esperarse que sepa cuanto se pueda saber de nosotros. (Hechos 17:24-28.) Por eso David pudo decir: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces”. (Salmo 139:1.) Dios conocía a David con conocimiento como el que viene de una investigación minuciosa. El salmista, alegre porque Jehová lo había escudriñado completamente, cedió de lleno al control y la guía de Dios. De la misma manera los testigos de Jehová ‘hacen rodar sobre Jehová su camino, y se fían de él’ mediante la oración, pues están seguros de que él siempre hará lo correcto. (Salmo 37:5.) En el corazón tenemos seguridad espiritual porque procuramos que nos guíe la sabiduría piadosa, y de buena gana nos sometemos a la guía divina. (Proverbios 3:19-26.) Como David, derivamos consuelo de saber que Dios nos observa, entiende nuestros problemas y siempre está presto para ayudarnos.
SALMO 139:2)
“Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme. Has considerado mi pensamiento desde lejos.”
w11 1/9 pág. 15 “Oh Jehová, tú [...] me conoces”
David da más detalles sobre la meticulosidad del examen de Dios cuando dice: “Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme. Has considerado mi pensamiento desde lejos” (versículo 2). Jehová nos observa “desde lejos” porque reside en los cielos. Aun así, sabe cuándo nos sentamos —quizás tras una larga jornada de trabajo— y cuándo nos levantamos para empezar el día. También conoce nuestros pensamientos, deseos e intenciones. ¿Asustaba a David que Dios lo observara tan minuciosamente? Al contrario, deseaba que siguiera haciéndolo (versículos 23 y 24).
w93 1/10 págs. 11-12 párrs. 6-7 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Todas las actividades de David estaban manifiestas a la vista de Jehová, y David lo sabía. “Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme —escribió el salmista—. Has considerado mi pensamiento desde lejos. Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos.” (Salmo 139:2, 3.) El que Jehová esté en los cielos, muy lejos de la Tierra, no impedía que supiera lo que David hacía y pensaba. ‘Medía’, es decir, examinaba con cuidado, las actividades de David, tanto durante el día como por la noche, para determinar su naturaleza.
7 Cuando el amor a Dios y la confianza en Su poder para libertar a sus siervos impulsaron al joven David a ofrecerse para luchar contra el gigante filisteo, Goliat, Jehová conocía ese hecho. (1 Samuel 17:32-37, 45-47.) Después, cuando la hostilidad de algunos hombres causó dolor fuerte al corazón de David, y la presión llegó a ser tan grande que cedió a las lágrimas durante la noche, se consoló al saber que Jehová oía su súplica. (Salmo 6:6, 9; 55:2-5, 22.) Asimismo, cuando el corazón de David, lleno de gratitud, lo movió a meditar en Jehová durante una noche de insomnio, Jehová estaba muy al tanto de ello. (Salmo 63:6; compárese con Filipenses 4:8, 9.) Jehová también supo lo que ocurrió al atardecer de cierto día en que David observó a la esposa de su prójimo bañándose, y vio lo que sucedió cuando David permitió por un corto período que el deseo pecaminoso excluyera a Dios de sus pensamientos. (2 Samuel 11:2-4.) Luego, cuando el profeta Natán fue enviado para exponer delante de David la gravedad de su pecado, Jehová no solo oyó las palabras que salieron de la boca de David, sino que también percibió que procedían de un corazón arrepentido. (2 Samuel 12:1-14; Salmo 51:1, 17.)
w90 15/1 pág. 21 ¡Jehová nos conoce bien!
“Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme”, reconoció el salmista. (Salmo 139:2a.) Dios estaba al tanto de todo lo que David hacía, como su sentarse al final de un día de trabajo y su levantarse después de dormir por la noche. Si somos testigos de Jehová, podemos estar seguros de que Dios también nos conoce así.
David admitió: “Has considerado mi pensamiento desde lejos”. (Salmo 139:2b.) Aunque Dios mora en los cielos y muy lejos del escenario terrestre, sabía lo que pensaba David. (1 Reyes 8:43.) Tal perspicacia no debe sorprendernos, pues Jehová “ve lo que es el corazón”. (1 Samuel 16:7; Proverbios 21:2.) Porque Dios toma en cuenta lo que pensamos, debemos pensar en cosas que sean castas, virtuosas, dignas de alabanza. ¡Y qué apropiado es que con regularidad le expresemos nuestros pensamientos al orarle con sinceridad, para recibir la guía divina y “la paz de Dios”! (Filipenses 4:6-9.)
SALMO 139:3)
“Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos.”
w11 1/9 pág. 15 “Oh Jehová, tú [...] me conoces”
Porque sabía que Jehová examina a sus siervos con un buen motivo. ¿Cuál? En el versículo 3, David alude a él: “Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos”. Día a día, Jehová ve todos nuestros caminos: tanto nuestros fallos como nuestros aciertos. ¿Y en qué se concentra? ¿En lo bueno, o en lo malo? El término hebreo que se traduce “medir” también puede significar “pasar por la criba” o “aventar”, que es lo que hace el agricultor cuando arroja la paja al aire para separarla del grano. Por otra parte, la palabra hebrea que se traduce “familiarizarse” en este versículo también significa “tener en gran estima”. Todo esto indica que cuando Jehová examina lo que sus siervos dicen y hacen a diario, siempre se queda con lo bueno, pues tiene en gran estima sus esfuerzos por agradarle.
w06 1/6 págs. 5-6 Dios se interesa por los mayores
El rey David —que era imperfecto y cometió errores— escribió bajo inspiración divina las palabras que hoy leemos en Salmo 139:1-3: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces. Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme. Has considerado mi pensamiento desde lejos. Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos”. La expresión “has medido” que se emplea aquí significa literalmente “cerner”, muy parecido a la manera como el agricultor avienta el grano para separarlo de la paja. Bajo inspiración divina, David nos asegura que Jehová sabe cómo separar y conservar en su memoria nuestras obras buenas.
Nuestro misericordioso Padre celestial recuerda —y aprecia— nuestras buenas obras si permanecemos fieles a él. De hecho, la Biblia dice que para él sería injusto olvidar nuestras obras y el amor que mostramos a su nombre (Hebreos 6:10).
w95 1/4 págs. 12-13 párrs. 12-13 Usted es de gran valor a los ojos de Dios
Jehová valora igualmente nuestros esfuerzos por servirle. En Salmo 139:1-3 leemos: “Oh Jehová, tú me has escudriñado completamente, y me conoces. Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme. Has considerado mi pensamiento desde lejos. Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos”. De modo que Jehová es consciente de todos nuestros hechos. Pero esto no es todo. En hebreo, la frase “te has familiarizado hasta con todos mis caminos” también puede significar “guardas como un tesoro todos mis caminos” o “tienes en gran estima todos mis caminos”. (Compárese con Mateo 6:19, 20.) Ahora bien, ¿puede Jehová tener en gran estima nuestros caminos siendo nosotros tan imperfectos y pecadores?
13 Es interesante que, según algunos estudiosos, el término hebreo que utilizó David cuando escribió que Jehová había “medido” su viajar y su reposo significaba literalmente “pasar por la criba” o “aventar”. Una obra de consulta comenta: “Significa [...] aventar toda la paja y dejar todo el grano para recoger lo que es valioso. Por tanto, [David] quiere decir que Dios, en sentido figurado, lo pasó por la criba. [...] Separó todo lo que era paja, es decir, lo que no tenía valor, y vio lo que era verdadero y sustancial”. El corazón que se autocondena puede cribar nuestros hechos de manera contraria: reprendiéndonos sin piedad por errores cometidos en el pasado y descartando nuestros logros como si no fueran de ningún valor. No obstante, Jehová perdona nuestros pecados si nos arrepentimos con sinceridad y luchamos por no repetir nuestros errores. (Salmo 103:10-14; Hechos 3:19.) Jehová nos pasa por la criba y recuerda nuestras buenas obras. De hecho, si permanecemos fieles, las recordará para siempre. Para él sería una injusticia olvidarlas, y nunca es injusto. (Hebreos 6:10.)
w93 1/10 págs. 11-12 párrs. 6-7 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Todas las actividades de David estaban manifiestas a la vista de Jehová, y David lo sabía. “Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme —escribió el salmista—. Has considerado mi pensamiento desde lejos. Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos.” (Salmo 139:2, 3.) El que Jehová esté en los cielos, muy lejos de la Tierra, no impedía que supiera lo que David hacía y pensaba. ‘Medía’, es decir, examinaba con cuidado, las actividades de David, tanto durante el día como por la noche, para determinar su naturaleza.
7 Cuando el amor a Dios y la confianza en Su poder para libertar a sus siervos impulsaron al joven David a ofrecerse para luchar contra el gigante filisteo, Goliat, Jehová conocía ese hecho. (1 Samuel 17:32-37, 45-47.) Después, cuando la hostilidad de algunos hombres causó dolor fuerte al corazón de David, y la presión llegó a ser tan grande que cedió a las lágrimas durante la noche, se consoló al saber que Jehová oía su súplica. (Salmo 6:6, 9; 55:2-5, 22.) Asimismo, cuando el corazón de David, lleno de gratitud, lo movió a meditar en Jehová durante una noche de insomnio, Jehová estaba muy al tanto de ello. (Salmo 63:6; compárese con Filipenses 4:8, 9.) Jehová también supo lo que ocurrió al atardecer de cierto día en que David observó a la esposa de su prójimo bañándose, y vio lo que sucedió cuando David permitió por un corto período que el deseo pecaminoso excluyera a Dios de sus pensamientos. (2 Samuel 11:2-4.) Luego, cuando el profeta Natán fue enviado para exponer delante de David la gravedad de su pecado, Jehová no solo oyó las palabras que salieron de la boca de David, sino que también percibió que procedían de un corazón arrepentido. (2 Samuel 12:1-14; Salmo 51:1, 17.)
w90 15/1 pág. 21 ¡Jehová nos conoce bien!
El salmista añadió: “Mi viajar y mi yacer tendido has medido, y te has familiarizado hasta con todos mis caminos”. (Salmo 139:3.) Está claro que medir el viajar de David de un lugar a otro y su yacer tendido mientras descansaba quería decir que Jehová escudriñaba toda actividad del salmista. El Altísimo medía todas las acciones de David para determinar con exactitud por qué se comportaba como lo hacía. Dios conocía de lleno los caminos de David, las sendas que seguía en la vida. Cuando nuestro Padre celestial nos examine de igual manera, que halle que le servimos fielmente y que nos mantenemos en “la senda de la justicia” que lleva a la vida eterna. (Proverbios 12:28.)
SALMO 139:4)
“Pues no hay una sola palabra en mi lengua, cuando, ¡mira!, oh Jehová, tú ya lo sabes todo.”
w14 1/4 págs. 4-5 ¿Debería usted orar?
Jesús dijo que Dios sabe lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos (Mateo 6:8). Además, David, rey del antiguo Israel, escribió: “No hay una sola palabra en mi lengua, cuando, ¡mira!, oh Jehová, tú ya lo sabes todo” (Salmo 139:4). Por eso, quizás alguien se pregunte: “Entonces, ¿por qué tengo que orar si él conoce hasta mis pensamientos y necesidades?”. Para responder esa pregunta, veamos lo que dice la Biblia sobre las oraciones.
LA ORACIÓN NOS ACERCA A DIOS
Aunque la Biblia dice que Jehová lo sabe todo, también explica que no le basta con tener información general de sus siervos (Salmo 139:6; Romanos 11:33). Su memoria infinita no es como la de una computadora, que se limita a almacenar datos. No, él se interesa sinceramente hasta en nuestros pensamientos más íntimos, pues desea tener una amistad estrecha con nosotros (Salmo 139:23, 24; Santiago 4:8). Por eso es que Jesús nos anima a orar aunque Jehová conoce bien nuestras necesidades (Mateo 6:6-8). Mientras más nos acostumbremos a hablar con el Creador de lo que pensamos, más cercana será nuestra amistad con él.
w93 1/10 pág. 12 párr. 8 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Puesto que Dios sabe todo lo que hacemos, no debe sorprendernos que esté al tanto de cómo utilizamos incluso un miembro tan pequeño del cuerpo como es la lengua. El rey David reconoció esto y escribió: “Pues no hay una sola palabra en mi lengua, cuando, ¡mira!, oh Jehová, tú ya lo sabes todo”. (Salmo 139:4.) David sabía muy bien que Jehová recibiría como huéspedes en su tienda a las personas que no lanzaran calumnias contra otros y que no utilizaran la lengua para esparcir chismes sabrosos que pudieran difamar a un amigo íntimo. Aquellos a quienes Jehová favorecería serían personas que hablaran la verdad incluso en el corazón. (Salmo 15:1-3; Proverbios 6:16-19.) Nadie puede dominar la lengua a la perfección, pero David no se rindió ni dijo que no podía hacer nada para mejorar al respecto. Pasó mucho tiempo componiendo y cantando salmos de alabanza a Jehová. También reconoció abiertamente que necesitaba ayuda, y pidió a Dios que se la diera. (Salmo 19:12-14.)
w90 15/1 págs. 21-22 ¡Jehová nos conoce bien!
Puesto que nada de lo que David pudiera decir estaría oculto para Dios, él dijo: “Pues no hay una sola palabra en mi lengua, cuando, ¡mira!, oh Jehová, tú ya lo sabes todo”. (Salmo 139:4.) Si estamos tan angustiados que no sabemos qué decir en oración, el espíritu de Jehová “aboga por nosotros con gemidos no expresados”. (Romanos 8:26.) Cuando conversamos, Dios discierne lo que tenemos en la punta de la lengua pero no decimos, pues sabe lo que verdaderamente opinamos. Y si tenemos la clase de amor que se deriva de una “fe sin hipocresía”, nunca trataremos de engañar a otros con “palabras melosas”. (1 Timoteo 1:5; Romanos 16:17, 18.)
SALMO 139:5)
“Detrás y delante, me has sitiado; y pones tu mano sobre mí.”
w93 1/10 pág. 12 párr. 9 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Salmo 139:5,
w93 1/10 pág. 12 párr. 9 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Jehová no nos ve a nosotros ni nuestra situación desde una perspectiva estrecha. Ve el cuadro completo. Usando una ciudad sitiada como ejemplo, David escribió: “Detrás y delante, me has sitiado”. En el caso de David, Dios no era un enemigo que estaba al asedio; era, más bien, un guardián vigilante. “Pones tu mano sobre mí”, añadió David, refiriéndose al control y la protección de Dios para el beneficio duradero de aquellos que lo aman.
w90 15/1 pág. 22 ¡Jehová nos conoce bien!
David añadió: “Detrás y delante, me has sitiado; y pones tu mano sobre mí”. (Salmo 139:5.) En realidad Jehová rodeaba a David como a una ciudad sitiada en batalla. Es patente que el salmista sabía que lo que podía hacer durante su vida tenía límites. También sabía que era imposible huir de la mirada alerta y de la mano o control de Dios. Claro, David no trató de hacer eso, ni lo hacemos nosotros. Pero comportémonos siempre como los que sabemos que la mano de Jehová está sobre nosotros como Testigos suyos.
SALMO 139:6)
“[Tal] conocimiento es demasiado maravilloso para mí. Tan alto es, que yo no puedo alcanzarlo.”
w93 1/10 pág. 12 párr. 9 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
“Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí. Tan alto es, que yo no puedo alcanzarlo”, reconoció David. (Salmo 139:5, 6.) El conocimiento que Dios tiene de sus siervos es tan completo y pormenorizado, que no somos capaces de comprenderlo cabalmente. Pero sabemos lo suficiente como para confiar en que Jehová nos entiende de verdad y que la ayuda que da es la mejor. (Isaías 48:17, 18.)
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David se llenaba de temor reverente al pensar en lo completamente que Dios lo conocía. Por eso declaró: “Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí. Tan alto es, que yo no puedo alcanzarlo”. (Salmo 139:6.) Tan completo es lo que Dios sabe de cada uno de nosotros que no podemos desentrañar tal conocimiento, sin importar la experiencia o educación que tengamos. Puesto que ese conocimiento sobrepasa lo que los hombres pueden entender, podemos estar seguros de que Jehová sabe qué es lo que más nos conviene. Por eso, si oramos por algo y Su respuesta es no, sometámonos a la voluntad divina. Como escribió el apóstol Juan: “No importa qué sea lo que pidamos conforme a su voluntad, él nos oye”. (1 Juan 5:14.)
SALMO 139:7)
“¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro?”
w11 1/8 pág. 27 ¿Vive Dios en un lugar concreto?
¿Y qué se puede decir de los pasajes bíblicos que parecen indicar que Dios está en todas partes? Ese es el caso del Salmo 139:7-10, donde David escribió respecto a Dios: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría”. ¿Demuestran estos versículos que Dios es omnipresente, o sea, que está en todos esos sitios?
Observe lo primero que David preguntó: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu[?]”. Mediante su espíritu santo, Dios puede verlo todo y ejercer su poder en cualquier lugar sin necesidad de desplazarse o de morar allí. Para ilustrarlo: en años recientes, los científicos han estudiado el suelo del planeta Marte, situado a millones de kilómetros de la Tierra. ¿Cómo lo han logrado? En vez de viajar hasta allí, han analizado las fotos y los datos transmitidos por las sondas de exploración enviadas a Marte.
Del mismo modo, Jehová no tiene que hallarse en todas partes —es decir, ser omnipresente— para estar al tanto de lo que sucede en cualquier punto del universo. La Palabra de Dios declara: “No hay creación que no esté manifiesta a la vista de él” (Hebreos 4:13). La poderosa fuerza activa de Jehová, su espíritu santo, puede llegar a cualquier sitio. De ese modo, Dios ve todas las cosas y cumple su propósito desde una ubicación fija: su “santa morada” en los cielos (Deuteronomio 26:15).
g 4/11 págs. 28-29 ¿Es Dios omnipresente?
El salmista escribió: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí” (Salmo 139:7-10).
Para comprender mejor hasta dónde llega el influjo del espíritu santo, pensemos en el Sol. Aunque está situado en un lugar concreto, distribuye energía a una vasta porción de la Tierra. De manera similar, aunque Jehová Dios tiene una morada establecida, puede hacer que su voluntad se realice en cualquier rincón del universo; asimismo, utiliza su espíritu santo para observar lo que está ocurriendo en cualquier parte y a cualquier hora. Por eso, 2 Crónicas 16:9 dice: “En cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él”.
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Dios puede ayudarnos dondequiera que estemos
10 El salmista analiza a continuación el cuidado amoroso de Jehová desde otro punto de vista, y dice: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro?”. No tenía ningún deseo de intentar alejarse de Jehová; más bien, se daba cuenta de que dondequiera que estuviera, Jehová lo sabría y podría ayudarlo con su espíritu santo. “Si ascendiera al cielo —continuó—, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
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Imposible huir del espíritu de Dios
Jehová no solo contesta las oraciones de sus siervos leales; también Su espíritu obra para con ellos y les ayuda a hacer Su voluntad. De hecho, David preguntó: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro?”. (Salmo 139:7.) El salmista sabía que no podía huir del espíritu o fuerza activa de Jehová, que puede llegar hasta las partes más remotas del universo. Y nadie puede huir del rostro de Dios, es decir, ocultarse de Él. Es cierto que “Jonás procedió a levantarse y huir a Tarsis de delante de Jehová”, pero aquel profeta no pudo eludir ni al gran pez que Dios asignó para que se lo tragara ni la responsabilidad de cumplir la asignación que Dios le había dado. (Jonás 1:3, 17; 2:10–3:4.) Por eso, confiemos en que el espíritu de Jehová nos capacitará para cumplir las asignaciones que Dios nos da. (Zacarías 4:6.)
SALMO 139:8)
“Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú [estarías allí].”
w11 1/8 pág. 27 ¿Vive Dios en un lugar concreto?
¿Y qué se puede decir de los pasajes bíblicos que parecen indicar que Dios está en todas partes? Ese es el caso del Salmo 139:7-10, donde David escribió respecto a Dios: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría”. ¿Demuestran estos versículos que Dios es omnipresente, o sea, que está en todos esos sitios?
Observe lo primero que David preguntó: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu[?]”. Mediante su espíritu santo, Dios puede verlo todo y ejercer su poder en cualquier lugar sin necesidad de desplazarse o de morar allí. Para ilustrarlo: en años recientes, los científicos han estudiado el suelo del planeta Marte, situado a millones de kilómetros de la Tierra. ¿Cómo lo han logrado? En vez de viajar hasta allí, han analizado las fotos y los datos transmitidos por las sondas de exploración enviadas a Marte.
Del mismo modo, Jehová no tiene que hallarse en todas partes —es decir, ser omnipresente— para estar al tanto de lo que sucede en cualquier punto del universo. La Palabra de Dios declara: “No hay creación que no esté manifiesta a la vista de él” (Hebreos 4:13). La poderosa fuerza activa de Jehová, su espíritu santo, puede llegar a cualquier sitio. De ese modo, Dios ve todas las cosas y cumple su propósito desde una ubicación fija: su “santa morada” en los cielos (Deuteronomio 26:15).
w93 1/10 págs. 12-14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Dios puede ayudarnos dondequiera que estemos
10 El salmista analiza a continuación el cuidado amoroso de Jehová desde otro punto de vista, y dice: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro?”. No tenía ningún deseo de intentar alejarse de Jehová; más bien, se daba cuenta de que dondequiera que estuviera, Jehová lo sabría y podría ayudarlo con su espíritu santo. “Si ascendiera al cielo —continuó—, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
w90 15/1 pág. 22 ¡Jehová nos conoce bien!
Dado que David sabía que sería imposible escapar de Dios, dijo: “Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí”. (Salmo 139:8.) En los días del salmista ‘ascender al cielo’ significaba subir a las montañas altas, cuyos picos las nubes ocultan muy a menudo. Pero ni en el pico más alto estaríamos fuera del alcance del espíritu de Dios. Además, hasta si nuestro lecho estuviera en el Seol, lo cual denota figurativamente las partes más bajas de la Tierra, no escaparíamos de ser notados por Dios. (Compárese con Deuteronomio 30:11-14; Amós 9:2, 3.)
SALMO 139:9)
“Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto,”
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¿Y qué se puede decir de los pasajes bíblicos que parecen indicar que Dios está en todas partes? Ese es el caso del Salmo 139:7-10, donde David escribió respecto a Dios: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría”. ¿Demuestran estos versículos que Dios es omnipresente, o sea, que está en todos esos sitios?
Observe lo primero que David preguntó: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu[?]”. Mediante su espíritu santo, Dios puede verlo todo y ejercer su poder en cualquier lugar sin necesidad de desplazarse o de morar allí. Para ilustrarlo: en años recientes, los científicos han estudiado el suelo del planeta Marte, situado a millones de kilómetros de la Tierra. ¿Cómo lo han logrado? En vez de viajar hasta allí, han analizado las fotos y los datos transmitidos por las sondas de exploración enviadas a Marte.
Del mismo modo, Jehová no tiene que hallarse en todas partes —es decir, ser omnipresente— para estar al tanto de lo que sucede en cualquier punto del universo. La Palabra de Dios declara: “No hay creación que no esté manifiesta a la vista de él” (Hebreos 4:13). La poderosa fuerza activa de Jehová, su espíritu santo, puede llegar a cualquier sitio. De ese modo, Dios ve todas las cosas y cumple su propósito desde una ubicación fija: su “santa morada” en los cielos (Deuteronomio 26:15).
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Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
w90 15/1 pág. 22 ¡Jehová nos conoce bien!
“Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto —dijo David—, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría.” (Salmo 139:9, 10.) ¿Qué se quiere decir con “las alas del alba”? Estas palabras describen poéticamente la rapidez con que se esparce la luz del alba, como si tuviera alas, desde el este hasta el oeste. Pero ¿qué sucedería si David pudiera tomar las alas del alba y llegar al mar más lejano o a las islas más distantes hacia el oeste? Todavía estaría sujeto a la mano de Dios, o Su control y dirección. Mediante Su espíritu, Jehová estaría allí para guiar compasivamente al salmista. (Salmo 51:11.)
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
139:9—¿Qué se quiere decir con “las alas del alba”?
Esta expresión representa la luz del alba, como si tuviera alas, extendiéndose rápidamente en el cielo desde el este hasta el oeste. Si David “tomara las alas del alba” y alcanzara las regiones más remotas del oeste, aun allí estaría bajo el cuidado y control de Jehová. (Salmo 139:10; compárese con Amós 9:2, 3.)
SALMO 139:10)
“allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría.”
w11 1/8 pág. 27 ¿Vive Dios en un lugar concreto?
¿Y qué se puede decir de los pasajes bíblicos que parecen indicar que Dios está en todas partes? Ese es el caso del Salmo 139:7-10, donde David escribió respecto a Dios: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu, y adónde puedo huir de tu rostro? Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría”. ¿Demuestran estos versículos que Dios es omnipresente, o sea, que está en todos esos sitios?
Observe lo primero que David preguntó: “¿Adónde puedo irme de tu espíritu[?]”. Mediante su espíritu santo, Dios puede verlo todo y ejercer su poder en cualquier lugar sin necesidad de desplazarse o de morar allí. Para ilustrarlo: en años recientes, los científicos han estudiado el suelo del planeta Marte, situado a millones de kilómetros de la Tierra. ¿Cómo lo han logrado? En vez de viajar hasta allí, han analizado las fotos y los datos transmitidos por las sondas de exploración enviadas a Marte.
Del mismo modo, Jehová no tiene que hallarse en todas partes —es decir, ser omnipresente— para estar al tanto de lo que sucede en cualquier punto del universo. La Palabra de Dios declara: “No hay creación que no esté manifiesta a la vista de él” (Hebreos 4:13). La poderosa fuerza activa de Jehová, su espíritu santo, puede llegar a cualquier sitio. De ese modo, Dios ve todas las cosas y cumple su propósito desde una ubicación fija: su “santa morada” en los cielos (Deuteronomio 26:15).
w93 1/10 págs. 12-14 párrs. 10-14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
w90 15/1 pág. 22 ¡Jehová nos conoce bien!
“Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto —dijo David—, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría.” (Salmo 139:9, 10.) ¿Qué se quiere decir con “las alas del alba”? Estas palabras describen poéticamente la rapidez con que se esparce la luz del alba, como si tuviera alas, desde el este hasta el oeste. Pero ¿qué sucedería si David pudiera tomar las alas del alba y llegar al mar más lejano o a las islas más distantes hacia el oeste? Todavía estaría sujeto a la mano de Dios, o Su control y dirección. Mediante Su espíritu, Jehová estaría allí para guiar compasivamente al salmista. (Salmo 51:11.)
SALMO 139:11)
“Y si yo dijera: “¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!”, entonces la noche sería luz en torno a mí.”
w93 1/10 págs. 12-14 párrs. 10-14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
w90 15/1 págs. 22-23 ¡Jehová nos conoce bien!
La oscuridad no es obstáculo para Dios
Ni la distancia ni la oscuridad pueden poner a nadie fuera del alcance de Dios. Por eso David añade: “Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz”. (Salmo 139:11, 12.) Uno pudiera estar envuelto en completa oscuridad, como en el poder de esta. Pero para Jehová uno estaría tan visible como a la brillante luz del día. Nadie puede ocultar de Dios pecados cometidos en la oscuridad. (Isaías 29:15, 16.)
SALMO 139:12)
“Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.”
w93 1/10 págs. 12-14 párrs. 10-14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría. Y si yo dijera: ‘¡De seguro la oscuridad misma prestamente se apoderará de mí!’, entonces la noche sería luz en torno a mí. Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz.” (Salmo 139:7-12.) No hay circunstancia que tengamos que afrontar ni lugar al que podamos ir que esté oculto de la vista de Jehová o más allá del alcance de su espíritu de modo que este no pueda ayudarnos.
11 Hubo un momento en que al profeta Jonás se le olvidó ese hecho. Jehová lo había asignado a predicar a los habitantes de Nínive. Por alguna razón pensó que no podía cumplir con esa asignación. Es posible que la reputación cruel de los asirios le hiciera sentir temor de servir en Nínive. De modo que trató de ocultarse. En el puerto de Jope consiguió un pasaje en una nave que se dirigía a Tarsis (que por lo general se relaciona con España, a más de 3.500 kilómetros al oeste de Nínive). No obstante, Jehová lo vio embarcar y dormirse en la cala. Dios también sabía dónde se encontraba cuando más tarde fue arrojado al mar, y lo oyó cuando, estando en el vientre del gran pez, prometió pagar sus votos. Una vez que se le devolvió a tierra seca, Jonás recibió otra oportunidad de cumplir con su asignación. (Jonás 1:3, 17; 2:1–3:4.)
12 Cuánto mejor hubiera sido que desde el principio Jonás hubiera confiado en que el espíritu de Jehová le ayudaría a cumplir con su asignación. Sin embargo, después Jonás escribió humildemente su experiencia, que desde entonces ha ayudado a muchos a confiar en Jehová de un modo que el propio Jonás encontró muy difícil de hacer. (Romanos 15:4.)
13 La experiencia de Elías es algo diferente. Había proclamado fielmente el decreto de Jehová de que Israel sufriría una sequía como castigo por sus pecados. (1 Reyes 16:30-33; 17:1.) Había defendido con denuedo la adoración verdadera en la prueba entre Jehová y Baal en el monte Carmelo, y había ejecutado a 450 profetas de Baal en el valle torrencial de Cisón. Sin embargo, cuando la reina Jezabel se enfureció y juró matar a Elías, este huyó del país. (1 Reyes 18:18-40; 19:1-4.) ¿Estaba Jehová allí para ayudarle en ese momento difícil? Claro que sí. Si Elías hubiera subido una montaña tan alta que llegara hasta el cielo, o se hubiera escondido en una cueva muy profunda en la tierra como si estuviera en el Seol, o hubiera huido a una isla remota a la velocidad de la luz del alba que se extiende por toda la Tierra, la mano de Jehová hubiera estado allí para fortalecerlo y guiarlo. (Compárese con Romanos 8:38, 39.) Y Jehová, en realidad, fortaleció a Elías, no solo con alimento para su viaje, sino también con las maravillosas demostraciones de su fuerza activa. Fortalecido así, Elías emprendió su siguiente asignación profética. (1 Reyes 19:5-18.)
14 Las palabras proféticas de Salmo 139:7-12 no significan que Dios sea omnipresente, que esté en persona en todos los lugares a todo tiempo. Las Escrituras muestran con claridad que no es así. (Deuteronomio 26:15; Hebreos 9:24.) Sin embargo, sus siervos nunca están fuera de su alcance. Esto es cierto en el caso de aquellos cuyas asignaciones teocráticas los han llevado a lugares distantes. Fue cierto en el caso de los Testigos leales en los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y en el de los misioneros que estuvieron incomunicados en China a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue cierto en el caso de nuestros queridos hermanos de un país centroafricano que tuvieron que huir en varias ocasiones de sus aldeas e incluso del país. De ser necesario, Jehová puede alargar la mano al Seol, la sepultura común, y devolver la vida a sus siervos fieles mediante una resurrección. (Job 14:13-15; Lucas 20:37, 38.)
w90 15/1 págs. 22-23 ¡Jehová nos conoce bien!
Aun la oscuridad misma no resultaría demasiado oscura para ti, sino que la noche misma brillaría tal como lo hace el día; lo mismo daría que la oscuridad fuera luz”. (Salmo 139:11, 12.) Uno pudiera estar envuelto en completa oscuridad, como en el poder de esta. Pero para Jehová uno estaría tan visible como a la brillante luz del día. Nadie puede ocultar de Dios pecados cometidos en la oscuridad. (Isaías 29:15, 16.)
SALMO 139:13)
“Porque tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre.”
w07 15/6 págs. 21-22 Estamos maravillosamente hechos
Nuestro maravilloso desarrollo físico
5 “Tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre.” (Salmo 139:13.) Todos comenzamos nuestra existencia en el vientre materno como una sola célula, más pequeña que el punto que cierra esta oración. Esta estructura microscópica era extremadamente compleja, un laboratorio de química en miniatura. Su desarrollo fue muy rápido. Al cabo de dos meses, ya se habían formado los órganos principales. Entre ellos se encuentran los riñones, que para el momento de nuestro nacimiento estaban listos para filtrar la sangre, eliminando las toxinas y el exceso de agua y reteniendo los nutrientes. Cuando ambos riñones funcionan bien, filtran el agua de toda la sangre (alrededor de cinco litros en un adulto) ¡cada cuarenta y cinco minutos!
6 Los riñones también regulan el contenido mineral, la acidez y la presión de la sangre. Además, realizan muchas otras funciones vitales. Una de ellas es transformar la vitamina D en una forma más activa de dicha vitamina que resulta esencial para el correcto desarrollo de los huesos. Otra función vital es producir eritropoyetina, una hormona que estimula la formación de los glóbulos rojos en los huesos. Con razón se ha llamado a los riñones “los maestros químicos del cuerpo”.
w93 1/10 pág. 14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Aquel que nos comprende de verdad
15 El salmista inspirado dirige nuestra atención al hecho de que Dios nos conocía aun antes de que naciéramos, al decir: “Porque tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma”. (Salmo 139:13, 14.) La combinación de los genes que nuestros padres aportan en el momento de la concepción produce el código que influye profundamente en nuestra potencialidad física y mental. Dios comprende esa potencialidad. En este salmo se alude específicamente a los riñones, que muchas veces se mencionan en las Escrituras como representación de los aspectos más íntimos de la personalidad. (Salmo 7:9; Jeremías 17:10.) Jehová conocía estos detalles nuestros aun antes de que naciéramos. Él también es quien creó con interés amoroso el cuerpo humano de tal manera que una célula fecundada en la matriz de la madre pueda producir una estructura protectora que envuelva el embrión y lo proteja mientras se desarrolla.
g91 22/11 pág. 3 La Biblia se adelantó a la ciencia en combatir la enfermedad
El cuerpo humano era algo sorprendente para el salmista de la antigüedad, que escribió sobre él: “Porque tú [Jehová] produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma. Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra. Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas”. (Salmo 139:13-16.)
Aunque el embrión está protegido en la oscuridad de la matriz, Jehová lo ve formarse y ve cómo crecen los huesos. Para él, “lo mismo daría que la oscuridad fuera luz” (versículo 12). Nada está escondido de Jehová. En términos médicos, el embrión está protegido de la madre por la placenta, y por eso el organismo no lo rechaza como si se tratara de un cuerpo extraño. Sin embargo, este salmo no expresa un principio médico, sino espiritual, a saber, que Jehová lo ve todo, incluso en la oscuridad de la matriz.
‘Todas las partes de nuestro cuerpo están escritas’ en el código genético del cigoto fertilizado en el útero materno desde la concepción. Además, el momento en que se formará cada una de ellas según un orden prescrito viene determinado por los muchos relojes biológicos programados en los genes.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Salmo 139:13-
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
El que algo esté oculto no impide que Dios lo observe. A este respecto, David dijo: “Porque tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Jehová Dios, quien sabe lo que sentimos en lo más recóndito, produjo los riñones de David. Los riñones, situados muy dentro del cuerpo, están entre los órganos más ocultos e inaccesibles, pero Dios puede verlos. Hasta puede ver lo que hay en el vientre o la matriz de una madre. ¡Jehová puede examinar el embrión en desarrollo! El tan solo pensar en lo maravillosamente que fue formado en la matriz impulsó a David a alabar a su Hacedor. Parece que el salmista se refirió a la matriz maternal con la expresión “las partes más bajas de la tierra”. Allí, ocultos a la vista humana, pero visibles a Dios, se entretejen los huesos, tendones, músculos, nervios y vasos sanguíneos de un bebé.
Antes de que las partes del cuerpo de David se hubieran definido en la matriz de su madre, Dios sabía qué apariencia presentaría David. ¿Por qué? Porque el desarrollo del embrión seguía un diseño específico, como en obediencia a instrucciones escritas en un libro. ¡Cómo ilustra esto la sabiduría de Jehová, y el hecho de que puede ver hasta cosas ocultas! Esto también debe ayudarnos a comprender que Dios creó a la raza humana y es responsable del maravilloso proceso reproductivo que ha dado a cada uno de nosotros su existencia.
SALMO 139:14)
“Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.”
cl cap. 17 págs. 172-173 párrs. 9-12 ‘¡Oh la profundidad de la sabiduría de Dios!’
Jehová, de quien dijo el rey David: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma” (Salmo 139:14). En efecto, cuanto más aprendemos sobre el cuerpo humano, más nos sobrecoge la sabiduría del Creador.
10 A modo de ilustración: todo ser humano fue en sus comienzos una sola célula, un óvulo, que fue fertilizado por un espermatozoide y empezó enseguida a dividirse hasta alcanzar cien billones de unidades en la edad adulta. Aunque son minúsculas —unas diez mil de tamaño promedio caben en la cabeza de un alfiler—, las células encierran una asombrosa complejidad. Cada una de ellas es mucho más intrincada que cualquier máquina o fábrica del hombre. Según los científicos, la célula es comparable a una ciudad amurallada, con entradas y salidas controladas, sistema de transporte, red de comunicaciones, centrales eléctricas, complejos industriales, plantas de reciclaje y tratamiento de residuos, cuerpos de defensa y hasta una especie de gobierno central en el núcleo. Además, tiene la capacidad de duplicarse en pocas horas.
11 Claro, no todas las células son del mismo tipo. Al irse dividiendo en la fase embrionaria, asumen diversas funciones, según pasen a formar parte del sistema nervioso, los huesos, los músculos, la sangre o los ojos. Dicha diferenciación va programada en el ADN, la “biblioteca” que alberga los planos genéticos del núcleo. Es digno de señalarse que David dijo a Jehová por inspiración: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:16).
12 Algunas partes de nuestro cuerpo manifiestan una inmensa complejidad. Fijémonos en el cerebro, al que se ha llamado el objeto más intrincado que se conoce en el universo. En él hay unos cien mil millones de neuronas —tantas como estrellas tiene nuestra galaxia—, cada una de las cuales se ramifica y establece miles de conexiones con sus compañeras. La ciencia afirma que el cerebro podría contener toda la información existente en el conjunto de bibliotecas del mundo entero y que su capacidad de almacenaje tal vez sea inconmensurable. Pese a haberlo estudiado por decenios, los investigadores admiten que quizás nunca llegue a entenderse a plenitud este órgano “maravillosamente hecho”.
g 5/11 pág. 3 Estamos maravillosamente hechos
Estamos maravillosamente hechos
CUANDO reflexionamos sobre las capacidades extraordinarias de ciertos animales, ¿no sentimos a veces una punzada de envidia? Quizás nos gustaría volar como una gaviota, nadar como un delfín, ver como un águila o correr como una gacela.
Ciertamente, los animales poseen dotes asombrosas. Pero nosotros no nos quedamos atrás; de hecho, el cuerpo humano es llamado la máquina perfecta. Claro está, nosotros somos mucho más que una máquina: poseemos creatividad, un espíritu curioso, imaginación e ingenio. Esas cualidades nos llevan a inventar máquinas que hacen posible materializar casi todo lo que se nos ocurra. Por eso podemos volar, excediendo incluso la velocidad del sonido; surcar vastos mares navegando sobre la superficie del agua o por debajo de ella; penetrar con nuestros ojos hasta 14.000 millones de años luz en el espacio; observar detalladamente la célula, y desarrollar nuevas medicinas, terapias y técnicas para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.
Aun con muy poca o ninguna ayuda externa, las personas con buena salud y entrenamiento logran cosas asombrosas. En los Juegos Olímpicos, por ejemplo, contemplamos extasiados la destreza, el arte, la creatividad y la gracia con que gimnastas, clavadistas, patinadores sobre hielo, esquiadores y otros deportistas realizan sus hazañas.
¿Apreciamos los dones que poseemos como humanos? De acuerdo, no seremos deportistas olímpicos, pero tenemos muchos talentos por los cuales estar agradecidos. Por tal motivo, un escritor bíblico cantó a Dios con estas palabras: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho” (Salmo 139:14). Lo invitamos a meditar sobre esta declaración mientras lee los artículos que siguen, donde analizaremos con más detalle algunas de las maravillas del cuerpo humano, así como otras características aún más admirables que nos hacen seres únicos.
[Nota]
Los lectores interesados en la cuestión de la creación frente a la evolución disfrutarán leyendo los folletos ¿Es la vida obra de un Creador? y El origen de la vida. Cinco cuestiones dignas de análisis. Se pueden pedir a los testigos de Jehová de su localidad o a los editores de esta revista.
[Recuadro de la página 3]
DISEÑADOS PARA AHORRAR ENERGÍA
La postura erecta propia del género humano es muy eficiente en términos energéticos, pues mantener la alineación vertical del cuerpo requiere poca actividad muscular. De hecho, cuando estamos de pie “solo gastamos un 7% más de energía que cuando estamos acostados”, dice el neurocientífico John R. Skoyles. Según él, un perro gasta un 70% más de energía cuando está sobre sus cuatro patas que cuando está echado.
g 5/11 págs. 4-7 Las maravillas del cuerpo humano
Las maravillas del cuerpo humano
EL CUERPO humano es extraordinariamente versátil. No hay animal que tenga toda la gama de capacidades que posee el hombre. Una de las razones de tal versatilidad es nuestra postura erecta, que además de ampliarnos el campo visual, nos libera los brazos y las manos para ejecutar infinidad de tareas. ¡Imagínese cuántas cosas dejaríamos de hacer si tuviéramos que andar a cuatro patas!
Otra ventaja de los humanos es el complejísimo sistema sensorial con que se nos ha dotado, que será el tema central de este artículo. Incluidos en él están las manos, los oídos, los ojos y, por supuesto, nuestro excepcional cerebro. Analicémoslos uno a uno.
La mano
Nuestras manos son instrumentos muy bellos y de una precisión asombrosa. Con ellas podemos enhebrar una aguja o blandir un hacha, pintar un retrato o tocar el piano. Además, son sumamente sensitivas. Con solo un roce podemos saber si lo que tocamos es pelaje, piel, metal, papel, madera o agua. En efecto, las manos son mucho más que simples utensilios para agarrar y manejar cosas: nos proporcionan información sobre el mundo exterior y constituyen un vehículo para transmitir calidez y afecto.
¿A qué se debe que la mano sea un órgano tan práctico, expresivo y sensitivo? Las razones son numerosas. He aquí cuatro.
1. Nuestras dos manos contienen un total de más de cincuenta huesos, lo que equivale a una cuarta parte del conjunto de huesos del cuerpo. El intrincado ensamblaje de sus partes —huesos, articulaciones y ligamentos— confiere a la mano una increíble flexibilidad.
2. La mano humana está provista de un pulgar que se opone a los otros dedos y cuya articulación es en silla de montar (ingenioso diseño en el que dos superficies con forma de silla de montar encajan formando ángulos rectos). Este tipo de articulación, junto con los músculos y otros tejidos de la zona, otorgan al pulgar una flexibilidad y fuerza notables.
3. Tres juegos de músculos controlan la mano. Los dos más fuertes —extensores y flexores— se originan en el antebrazo y actúan sobre los dedos mediante tendones. Imagínese lo abultada y poco eficiente que sería la mano si estos músculos estuvieran localizados en ella. El tercer juego, mucho más pequeño, está situado en la mano y permite a los dedos realizar movimientos de gran precisión.
4. Los dedos son sensores vivos. En la punta se ubican aproximadamente dos mil quinientos receptores por centímetro cuadrado (la sexta parte de una pulgada cuadrada). Además, existen diversos tipos de receptores, cada uno con una función particular, que nos permiten percibir texturas, temperatura, humedad, vibraciones, presión y dolor. El dedo humano es el sensor táctil más fino de cuantos se conocen.
El oído
Si bien es cierto que algunos animales pueden percibir frecuencias sonoras por encima del rango audible para el hombre, el oído y el cerebro humanos hacen una combinación formidable, según dicen los entendidos. El sentido del oído nos permite percibir el tono, timbre e intensidad de un sonido, así como su dirección y origen. El rango normal de audición humana es de 20 a 20.000 hercios (Hz), o ciclos de oscilaciones sonoras por segundo, dentro del cual la franja de mayor sensibilidad se ubica entre los 1.000 y 5.000 Hz. Además, somos capaces de reconocer una diferencia de un solo hercio, digamos, de 440 a 441.
La sensibilidad de este órgano es tal que puede captar sonidos incluso cuando la vibración del aire hace desplazar la membrana del tímpano una distancia inferior al diámetro de un átomo. Según un curso universitario sobre audición, “el sistema auditivo humano está próximo a los límites físicos teóricos de sensibilidad. [...] Una mayor sensibilidad al sonido nos serviría de muy poco, pues lo único que oiríamos sería un ‘silbido’” como consecuencia del movimiento aleatorio de los átomos y moléculas del aire.
Las vibraciones del tímpano son amplificadas de forma mecánica por un sistema de palancas y transmitidas al oído interno por una cadena de huesecillos conocidos como martillo, yunque y estribo. ¿Y si de repente se produce un sonido ensordecedor? El oído cuenta con un mecanismo de protección incorporado, en forma de acción muscular, que ajusta la cadena de huesecillos para disminuir la fuerza del sonido. Aun así, el oído no está hecho para soportar ruidos fuertes y prolongados, y puede sufrir lesiones permanentes; de ahí la importancia de cuidar este maravilloso don de nuestro Creador (Salmo 139:14).
El sistema auditivo también nos permite localizar la procedencia de los sonidos. El secreto radica en varios factores, entre ellos la forma de concha de la oreja, sus pliegues, la distancia a la que está colocada una oreja de la otra y la genialidad del cerebro para hacer cálculos. Si se detecta una mínima diferencia de intensidad en el sonido que percibe un oído con respecto al otro, o si el sonido llega a cada oído con una diferencia de tan solo treinta millonésimas de segundo, el cerebro hará que los ojos se dirijan rápidamente al lugar de donde proviene el sonido.
Imagínese lo que sería realizar todas esas operaciones de manera consciente. Para ello tendríamos que utilizar unas matemáticas muy avanzadas, y hacerlo a la velocidad del rayo. Si un ingeniero diseñara un sistema de audición que se acercara, siquiera remotamente, al que nos dio el Creador, sería objeto de múltiples honores. Ahora bien, ¿cuántas veces escuchamos a la gente atribuir a Dios el mérito por sus asombrosas obras? (Romanos 1:20.)
El ojo
En opinión de los investigadores, la gente con buena vista recibe un 80% de su información sobre el mundo a través de los ojos. Trabajando en combinación con el cerebro, los ojos nos permiten ver a todo color, seguir el movimiento de los objetos y las imágenes sin interrupción, reconocer patrones y formas, y ver en tres dimensiones; asimismo, posibilitan la visión en ambientes con distinta intensidad luminosa.
Intervienen en esto último mecanismos complementarios. Por ejemplo, el diámetro de la pupila puede dilatarse de 1,5 a 8 milímetros (0,06 a 0,3 pulgadas), dando por resultado un aumento de hasta treinta veces en la cantidad de luz que penetra en el ojo. Los rayos pasan luego al cristalino, que los enfoca en la retina, concentrando la energía luminosa por un factor de 100.000 veces, por lo cual nunca se debe mirar el Sol directamente.
En la retina, a su vez, hay presentes dos tipos de fotorreceptores: los conos (aproximadamente 6.000.000), gracias a los cuales percibimos los colores y vemos imágenes de alta resolución, y los bastones (de 120 a 140 millones) —con una sensibilidad más de mil veces mayor que la de los conos—, que nos ayudan a ver con poca luz. En condiciones óptimas, un bastón es capaz de captar un solo fotón, o partícula elemental de la luz.
Otro mecanismo de adaptación es el de las neuronas retinales vinculadas a los conos y bastones. Estas se adaptan “en segundos y pueden incrementar la visión nocturna por un factor de 10 o más —explica la Asociación Americana de Optometría—. La adaptación neural es como tener en una cámara películas de baja sensibilidad y de alta sensibilidad para usarlas simultáneamente”.
Los ingenieros construyen cámaras, escáneres y computadoras, así como programas informáticos compatibles; no obstante, el grado de integración y complejidad que alcanzan es infinitamente inferior al de nuestro sistema sensorial. Preguntémonos entonces: “¿Es lógico atribuir al ciego azar nuestro sistema sensorial infinitamente superior, como hacen los evolucionistas?”. Un antiguo siervo de Dios llamado Job sabía muy poco acerca del cuerpo humano en comparación con lo que hoy sabemos, pese a lo cual se sintió movido a decir a Dios: “Tus propias manos me han dado forma” (Job 10:8).
El cerebro
El cerebro descifra con pasmosa eficacia el raudal de señales que le envían los órganos de los sentidos a través de los nervios; además, vincula dichas señales con los datos almacenados en la memoria. Esta es la razón por la que un determinado olor puede hacer que el cerebro recupere un suceso olvidado hace mucho tiempo. Y cuando vemos solo una pequeña parte de una imagen conocida, digamos la punta de la cola del gato de casa, el cerebro suple lo que falta para que sepamos que el animal está cerca.
Naturalmente, nuestro cerebro no vino programado de antemano con imágenes de gatos, el aroma de una rosa, el sonido del agua que corre o la sensación del pelaje de un animal: todo ello son cosas que tuvo que aprender por asociación. Así lo comprueban las observaciones de personas que han nacido ciegas y después adquirieron la vista, quizás con una operación. Como no habían visto nada, su cerebro tuvo que aprender a interpretar el aluvión de señales visuales que recibía. ¿Qué demuestran los resultados?
Estas personas aprenden rápido a distinguir los colores, el movimiento y las formas sencillas; pero a partir de ese momento, el progreso varía. Los niños, en especial los más pequeños, siguen aprendiendo muy bien. No así los adultos; por ejemplo, su capacidad para reconocer los rostros permanece bastante reducida. Y, desgraciadamente, una característica común de los adultos “curados” es la “euforia inicial seguida de desencanto y desorientación luego que empiezan a ver, lo que a menudo da paso a una grave depresión”, informa el Laboratorio Koch, del Instituto de Tecnología de California.
Lo anterior nos ayuda a comprender mejor la magnitud de las curaciones que efectuó Jesucristo durante su ministerio terrenal. Él no solo les abrió los ojos a los ciegos y los oídos a los sordos, sino que hizo que pudieran reconocer los objetos y sonidos a su alrededor. Del mismo modo, los mudos a quienes les desató la lengua hablaron normalmente, algo asombroso sobre todo en el caso de quienes habían nacido con esa discapacidad (Mateo 15:30; Marcos 8:22-25; Lucas 7:21, 22). Y podemos estar seguros de que ninguno de los ciegos sanados por Jesús cayó en depresión. Es más, uno de ellos tuvo el valor de defenderlo ante sus enemigos religiosos con estas palabras: “Desde la antigüedad jamás se ha oído que alguien abriera los ojos a uno que hubiera nacido ciego. Si este hombre no fuera de Dios, no podría hacer nada” (Juan 9:1-38).
En el siguiente artículo examinaremos algunas de nuestras cualidades interiores, como la valentía y el amor. ¿Se ha preguntado por qué los seres humanos poseemos la capacidad de manifestar dichas cualidades en un grado desconocido para los animales? Por cierto, la existencia de estas características plantea un serio problema para quienes intentan probar que el hombre no es más que un animal altamente evolucionado.
[Recuadro de la página 7]
NUESTRO MARAVILLOSO CEREBRO
¿Cómo siente, oye, ve y huele el cerebro? Los científicos están perplejos. “Su cerebro no da pistas sobre cómo ve usted las palabras que está leyendo en este momento”, dijo el físico Gerald L. Schroeder.
También añadió: “Las revelaciones sobre el funcionamiento del cerebro, cuya complejidad era antes inimaginable, han puesto en tela de juicio la teoría simplista de la evolución fortuita de la vida. [...] Estoy seguro de que si Darwin hubiera conocido la sabiduría escondida en la vida, habría propuesto una teoría del todo distinta”.
[Ilustraciones de la página 5]
(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicación)
Huesos complejos
Articulación en silla de montar
Control muscular
Tacto sensitivo
[Ilustración]
¿A qué se debe la versatilidad de la mano?
[Ilustración de la página 7]
El cerebro interpreta las señales que le envían los órganos de los sentidos y las vincula con los datos almacenados en la memoria
g 5/11 pág. 8 Cualidades que nos elevan
Cualidades que nos elevan
UN OBRERO de la construcción, de 50 años, estaba esperando el metro en una estación de Nueva York, cuando un joven tropezó en el borde del andén y cayó sobre las vías. Justo en ese momento se acercaba un tren. Tomando una decisión en fracción de segundos, el hombre se lanzó sobre el joven y lo cubrió con su cuerpo mientras el tren pasaba por encima de ambos sin herirlos.
Durante la época nazi, los testigos de Jehová de Europa se negaron a hacer el saludo ¡Heil Hitler! porque el término alemán heil significa “salvación”. Creían firmemente que Jesucristo era su Salvador y que “no hay salvación en ningún otro” (Hechos 4:12). Por no querer idolatrar a Hitler, muchos fueron arrancados de sus hogares y recluidos en campos de concentración, donde continuaron fieles a sus principios cristianos.
Estos ejemplos muestran que una persona puede anteponer el bienestar ajeno —hasta el de un completo desconocido— al propio, y anteponer sus principios a la libertad personal.
w07 15/6 pág. 21 Estamos maravillosamente hechos
Estamos maravillosamente hechos
“De manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho.” (SALMO 139:14.)
LA NATURALEZA está repleta de maravillas. ¿Cómo se originaron? Algunos piensan que se puede hallar la respuesta sin recurrir a un Creador inteligente. Otros consideran que descartar arbitrariamente la existencia de un Creador limita nuestra capacidad para comprender el mundo natural. Creen que los organismos terrestres son demasiado complejos, demasiado diversos y —¿por qué no?— demasiado maravillosos para ser producto de la casualidad. Muchas personas, entre ellas científicos, sostienen que hay pruebas de que el universo es la obra de un Hacedor sabio, poderoso y benevolente.
2 El rey David del antiguo Israel estaba convencido de que el Hacedor merece ser alabado por sus formidables creaciones. Aunque vivió mucho antes de esta era científica, percibió admirables ejemplos de la obra creativa de Dios a su alrededor. Solo tenía que observar su cuerpo para quedar admirado ante el poder creador de Dios. “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho —escribió—. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.” (Salmo 139:14.)
3 La firme convicción a la que llegó David fue el resultado de una seria reflexión. Hoy día, la enseñanza escolar y los medios de comunicación abundan en teorías sobre el origen del hombre que derrumban la fe. Por eso, para tener una fe como la de David, nosotros también debemos reflexionar seriamente. No podemos dejar que otros piensen por nosotros, sobre todo en temas tan fundamentales como la existencia y el papel de un Creador.
4 Además, cuando contemplamos las obras de Jehová, aumentan nuestro amor y gratitud a él y nuestra confianza en sus promesas para el futuro; esto, a su vez, nos motiva a conocerlo aún mejor y a servirle. Veamos, por lo tanto, cómo la ciencia moderna ha confirmado la conclusión de David de que ‘estamos maravillosamente hechos’.
w96 1/4 págs. 13-14 párr. 15 ¡Alabemos al Rey de la eternidad!
15 Alabemos y demos gracias a Jehová por la forma extraordinaria como están hechos nuestros cuerpos. La sangre, imprescindible para la vida, recorre el sistema circulatorio cada sesenta segundos. Como asegura Deuteronomio 12:23, “la sangre es el alma” —nuestra vida—, y posee inmenso valor a los ojos de Dios. Los resistentes huesos, los elásticos músculos y el sensible sistema nervioso están gobernados por un cerebro muy superior al de cualquier animal, con capacidades que no podría igualar una computadora del tamaño de un rascacielos. ¿No nos hace eso sentirnos humildes? Debería. (Proverbios 22:4.) Piense, además, en lo siguiente: los pulmones, la laringe, la lengua, los dientes y la boca interactúan para producir el habla humana en cualquiera de los millares de idiomas existentes. David cantó apropiadamente a Jehová: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma”. (Salmo 139:14.) Junto con David, loemos y demos gracias a Jehová, nuestro maravilloso Artífice y Dios.
w93 1/10 pág. 14 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Aquel que nos comprende de verdad
15 El salmista inspirado dirige nuestra atención al hecho de que Dios nos conocía aun antes de que naciéramos, al decir: “Porque tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma”. (Salmo 139:13, 14.) La combinación de los genes que nuestros padres aportan en el momento de la concepción produce el código que influye profundamente en nuestra potencialidad física y mental. Dios comprende esa potencialidad. En este salmo se alude específicamente a los riñones, que muchas veces se mencionan en las Escrituras como representación de los aspectos más íntimos de la personalidad. (Salmo 7:9; Jeremías 17:10.) Jehová conocía estos detalles nuestros aun antes de que naciéramos. Él también es quien creó con interés amoroso el cuerpo humano de tal manera que una célula fecundada en la matriz de la madre pueda producir una estructura protectora que envuelva el embrión y lo proteja mientras se desarrolla.
pr sección 2 págs. 9-10 ¿Quién tiene la respuesta?
“Maravillosamente hecho”
19 En la Biblia el salmista David reconoció lo siguiente: “De manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho”. (Salmo 139:14.) Sin lugar a dudas esa es la verdad, pues el cerebro y el cuerpo humano fueron hechos maravillosamente por el Hacedor Supremo.
20 Por ejemplo, nuestro cerebro es muchísimo más complejo que cualquier computadora. The New Encyclopædia Britannica explica: “La transmisión de información dentro del sistema nervioso es más compleja que la mayor central telefónica del mundo; la capacidad que tiene el cerebro humano de solucionar problemas supera, con gran diferencia, a la de los ordenadores más potentes”.
21 En su cerebro están almacenados centenares de millones de datos e imágenes mentales, pero el cerebro no es sencillamente un banco de datos. Le permite aprender a silbar, hornear pan, hablar idiomas extranjeros, usar una computadora o pilotar un avión. Usted puede imaginarse cómo serán sus vacaciones o lo deliciosa que sabrá cierta fruta. Puede analizar y hacer cosas. También le permite hacer planes, mostrar aprecio, amar y relacionar sus pensamientos con el pasado, el presente y el futuro. Puesto que el hombre no puede concebir algo tan extraordinario como el cerebro humano, entonces es obvio que Aquel que lo ideó tiene sabiduría y capacidades muy superiores a las de cualquier humano.
22 Con relación al cerebro, los científicos reconocen que “el modo [como] esta magníficamente organizada, ordenada y fantásticamente compleja máquina efectúa esas funciones es sumamente oscuro. [...] Puede ser que los seres humanos jamás resuelvan todos los distintos enigmas individuales que presenta el cerebro”. (Scientific American.) Y el profesor de física Raymo dice: “Sinceramente, todavía no sabemos mucho sobre cómo el cerebro almacena información ni cómo es capaz de recordar a voluntad sucesos pasados. [...] El cerebro humano contiene unos cien mil millones de células nerviosas. Cada una de ellas está en comunicación con otros miles de células mediante una impresionante red de sinapsis en forma de árbol. Las posibilidades de interconexión son asombrosamente complejas”.
23 Los ojos superan en precisión y adaptabilidad a cualquier cámara; de hecho, son cámaras cinematográficas totalmente automáticas, de enfoque propio y a todo color. Los oídos pueden detectar una variedad de sonidos y le dan sentido de dirección y de equilibrio. El corazón es una bomba con características imposibles de igualar hasta ahora por los mejores ingenieros. Igual de extraordinarias son otras partes del cuerpo: la nariz, la lengua y las manos, así como los sistemas circulatorio y digestivo, para mencionar solo unos cuantos ejemplos.
24 Por eso, un ingeniero contratado para diseñar y construir una computadora de grandes dimensiones razonó de la siguiente manera: “Si mi computadora exigió un diseñador, ¿cuánto más no debe haberlo exigido esa compleja máquina fisio-químico-biológica que es mi cuerpo humano [...] el cual a su vez no es más que una parte extremadamente diminuta del cosmos prácticamente infinito?”.
25 Así como la gente hace con un propósito aviones, computadoras, bicicletas y otros aparatos, de igual manera el Hacedor del cerebro y del cuerpo humano debe haber tenido un propósito al crearnos. Además, él tiene que ser mucho más sabio que los humanos, puesto que ninguno de nosotros puede duplicar sus obras. Por lo tanto, es lógico que sea él quien nos pueda decir por qué nos hizo, por qué nos colocó en la Tierra y adónde vamos.
26 Cuando nos enteramos de estas cosas, podemos utilizar el cerebro y el cuerpo tan maravillosos que Dios nos ha dado para cumplir con nuestro propósito en la vida.
w92 1/8 págs. 3-4 La vida, don de Dios
Piense en el proceso de la concepción humana y el nacimiento. Aunque el cuerpo normalmente rechaza los tejidos extraños, la matriz hace una excepción con el óvulo fertilizado. En vez de rechazar el embrión en desarrollo como si fuera un tejido extraño, lo nutre y protege hasta el día del nacimiento. Si la matriz no pudiera hacer esta importante excepción a la regla de rechazar cualquier tejido extraño, sería imposible el nacimiento humano.
De todos modos, la vida de una criatura recién nacida sería corta si no fuera por algo que sucede en la matriz cuando el feto solo tiene unos cuatro meses. Es entonces cuando empieza a chuparse el dedo y a ejercitar los músculos que más tarde le permitirán alimentarse de los pechos de su madre. Esta es tan solo una de las muchas cuestiones de vida o muerte que se resuelven mucho tiempo antes del nacimiento.
El feto tiene un orificio en la pared del corazón mientras está en la matriz. Sin embargo, este orificio se cierra automáticamente al momento de nacer. Además, un enorme vaso sanguíneo, que pasa por alto los pulmones mientras el feto está en la matriz, se estrangula automáticamente cuando nace la criatura; ahora la sangre fluye a los pulmones, donde se oxigena cuando el bebé empieza a respirar.
Este solo es el principio. Durante toda la vida, una serie de sistemas diseñados con gran precisión y delicadeza (como los sistemas respiratorio, circulatorio, nervioso y endocrino) efectuarán y coordinarán sus funciones con una eficacia que está más allá de la comprensión humana... y lo harán para perpetuar la vida. Con razón un escritor de la antigüedad dijo lo siguiente respecto a Dios: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma”. (Salmo 139:14.)
Es obvio que el escritor de esas hermosas palabras no creía que la vida es simplemente el producto de la casualidad o de un accidente evolutivo ciego. Si así hubiera sido, no tendríamos ninguna verdadera obligación ni responsabilidad respecto a cómo deberíamos usar nuestra vida. No obstante, los mecanismos de la vida dan claras muestras de diseño, y para que haya diseño tiene que haber un diseñador. La Biblia enuncia este principio: “Por supuesto, toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios”. (Hebreos 3:4.) Por eso es vital que “[sepamos] que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos”. (Salmo 100:3.) Sí, la vida es más que un accidente favorable; es un don de Dios. (Salmo 36:9.)
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Salmo 139:13-
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Antes de que las partes del cuerpo de David se hubieran definido en la matriz de su madre, Dios sabía qué apariencia presentaría David. ¿Por qué? Porque el desarrollo del embrión seguía un diseño específico, como en obediencia a instrucciones escritas en un libro. ¡Cómo ilustra esto la sabiduría de Jehová, y el hecho de que puede ver hasta cosas ocultas! Esto también debe ayudarnos a comprender que Dios creó a la raza humana y es responsable del maravilloso proceso reproductivo que ha dado a cada uno de nosotros su existencia.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.
w90 1/12 pág. 10 párr. 2 No hubo egoísmo en su respuesta al amor de Dios
Considere el amor que Dios mostró por la manera como nos creó. Las palabras de aprecio de David son muy apropiadas. Como salmista que escribió bajo inspiración, dijo: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho”. (Salmo 139:14.) Para que tuviéramos una vida saludable y feliz, Dios proveyó un sinfín de cosas de que podemos disfrutar mediante nuestros cinco sentidos: la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto.
g88 8/6 págs. 9-12 El cerebro... “más que un ordenador”
El cerebro... “más que un ordenador”
JUNTO con el resto del sistema nervioso, al cerebro humano, un órgano extraordinario, se le suele comparar a un ordenador. Por supuesto, los ordenadores son construidos por el hombre y funcionan aplicando secuencias de instrucciones determinadas de antemano por programadores humanos. Sin embargo, muchas personas creen que no hubo ninguna inteligencia responsable de “tender el sistema alámbrico” y “programar” el cerebro humano.
Aunque sean extremadamente rápidos, los ordenadores solo pueden procesar una unidad de información a la vez, mientras que el sistema nervioso humano procesa millones de unidades de información simultáneamente. Por ejemplo: mientras usted da un paseo por el campo en primavera, puede disfrutar del hermoso paisaje, escuchar el canto de los pájaros y oler las flores. Todas estas sensaciones agradables son transmitidas simultáneamente a su cerebro. Al mismo tiempo, de los receptores sensitivos de sus miembros fluyen al cerebro corrientes de información que le comunican en todo momento la posición que ocupan sus piernas y el estado de sus músculos. Sus ojos captan cualquier obstáculo con el que pueda tropezar. Sobre la base de toda esta información, su cerebro procura que cada paso que dé lo haga sobre seguro.
Mientras tanto, las regiones inferiores del cerebro controlan los latidos del corazón, la respiración y otras funciones vitales. Pero su cerebro hace mucho más. A medida que usted camina, puede cantar, hablar, comparar escenas que contempla en ese momento con otras que vio en el pasado y hacer planes para el futuro.
“El cerebro —concluye The Body Book— es mucho más que un ordenador. Ningún ordenador puede decidir que está aburrido o desperdiciando sus talentos y que por lo tanto debería emprender un nuevo estilo de vida. El ordenador no puede alterar drásticamente su propio programa; antes de empezar a realizar nuevas funciones, alguien inteligente debe volver a programarlo. [...] Un ordenador no puede relajarse ni soñar despierto ni reír. No puede inspirarse ni ser creativo. No puede tener conciencia de las cosas ni captar su significado. No puede enamorarse.”
El cerebro más maravilloso de todos
Los animales de gran tamaño, como los elefantes y algunas criaturas marinas, tienen el cerebro más grande que el del hombre, pero en proporción al tamaño del cuerpo, el cerebro humano es el mayor de todos. “Físicamente, —explica Richard Thompson en su libro The Brain— el gorila es mayor que el hombre; sin embargo, tiene un cerebro cuatro veces más pequeño.”
La cantidad de diferentes sendas establecidas entre las neuronas (células nerviosas) del cerebro humano es astronómica. Esto se debe a las muchísimas conexiones que hay entre ellas; una neurona puede establecer conexiones con otras cien mil o más. “La cifra de posibles conexiones dentro del cerebro del hombre moderno es prácticamente infinita”, declara Anthony Smith en su libro The Mind. Es mayor “que la cantidad total de partículas atómicas que componen el universo conocido”, dice el neurocientífico Thompson.
Pero hay algo todavía más extraordinario. Lo que permite que el hombre piense, hable, escuche, lea y escriba es la manera como ha sido conectada esta vasta red de neuronas. Y todo eso puede hacerse en dos o más idiomas. “El idioma es la diferencia crucial entre el hombre y los animales”, dice Karl Sabbagh en su libro The Living Body (El cuerpo vivo). En contraste con la humana, la comunicación animal es rudimentaria. El evolucionista Sabbagh admite que la diferencia “no estriba simplemente en un mejoramiento superficial de la facultad que otros animales tienen de emitir sonidos, sino que es la propiedad fundamental que hace del hombre un ser humano, y se refleja en diferencias muy importantes de la estructura cerebral”.
La maravillosa estructura del cerebro humano ha motivado a muchas personas a utilizar mejor el potencial que este tiene, adquiriendo destreza en algún oficio, aprendiendo a tocar un instrumento musical, dominando otro idioma o desarrollando cualquier talento que añada satisfacción a la vida. “Cuando uno aprende una nueva técnica —escriben los doctores R. y B. Bruun en su libro The Human Body (El cuerpo humano)—, está acostumbrando a las neuronas a que se conecten de una nueva manera. [...] Cuanto más se usa el cerebro, más rinde.”
¿Quién lo ha hecho?
¿Pudiera algo que refleja tanta organización y orden, como la mano, el ojo y el cerebro, haber aparecido por casualidad? Si al hombre se le atribuye el mérito de inventar herramientas, ordenadores y películas fotográficas, sin duda alguien tiene que recibir la honra por haber hecho algo mucho más versátil, como son la mano, el ojo y el cerebro. “Oh Jehová [...] —exclamó el salmista bíblico—. Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.” (Salmo 139:1, 14.)
Muchas funciones maravillosas del cuerpo humano tienen lugar sin que hagamos un esfuerzo consciente. En números futuros de esta revista se considerarán algunos de estos asombrosos mecanismos, y también se examinará si el envejecimiento, la enfermedad y la muerte podrán ser vencidos para que podamos gozar eternamente de la vida.
[Fotografía en la página 9]
El cerebro humano procesa millones de unidades de información simultáneamente. Cuando usted se mueve, los receptores sensitivos de sus miembros informan al cerebro en todo momento de la posición de sus brazos y del estado de sus músculos
[Fotografía en la página 11]
El cerebro es mucho más complejo y versátil que un ordenador
[Recuadro en la página 10]
Sus maravillosas neuronas
UNA neurona es una célula nerviosa con sus correspondientes prolongaciones. El sistema nervioso del cuerpo humano consta de muchos tipos de neuronas, que en conjunto ascienden a un total de unos 500.000 millones. Algunas actúan como receptores sensitivos que envían al cerebro información procedente de las diferentes partes del cuerpo. Las neuronas situadas en la región más alta del cerebro funcionan como una grabadora de vídeo. Pueden almacenar con carácter permanente la información que reciben de los ojos y los oídos. Años más tarde usted podrá “reproducir” mentalmente esas vistas y sonidos, junto con pensamientos y otras sensaciones que ningún sistema de manufactura humana hubiera podido grabar.
La memoria del hombre todavía es un misterio. Tiene algo que ver con la manera como están conectadas las neuronas. “La neurona de término medio —explica Karl Sabbagh en su libro The Living Body— establece conexiones con aproximadamente otras 60.000 células, y algunas hasta con otras 250.000. [...] En las sendas trazadas por las conexiones entre las células nerviosas, el cerebro humano podría retener por lo menos mil veces la información contenida en alguna de las mayores enciclopedias, de, por ejemplo, 20 ó 30 volúmenes.”
Pero, ¿cómo pasa la información de una neurona a otra? Las criaturas que cuentan con un sistema nervioso sencillo tienen muchas células nerviosas unidas unas a otras. En esos casos, el impulso eléctrico cruza el puente entre una neurona y la siguiente. A este punto de contacto se le llama sinapsis eléctrica. El proceso es rápido y sencillo.
Por extraño que parezca, la mayoría de las neuronas del cuerpo humano transmiten los mensajes por vía de una sinapsis química. Para ilustrar este método, más lento y complejo, se puede pensar en un tren que llega a un río sin puente y tiene que atravesarlo mediante un transbordador. Cuando un impulso eléctrico llega a una sinapsis química, debe detenerse, pues existe una brecha que separa las dos neuronas. La señal ha de ser “transbordada” al otro lado mediante sustancias químicas. ¿Por qué se usa este complejo método electroquímico de transmitir impulsos nerviosos?
Los científicos ven muchas ventajas en la sinapsis química. Esta garantiza que los mensajes se transmitan en la dirección deseada. Además, se la llama plástica, porque su función y estructura pueden ser cambiadas con facilidad. En ese tipo de sinapsis se pueden modificar las señales. Con el uso, algunas sinapsis químicas se hacen más fuertes, mientras que otras desaparecen por falta de uso. “Con un sistema nervioso que solo tuviese sinapsis eléctricas, no se podría desarrollar el aprendizaje ni la memoria”, matiza Richard Thompson en su libro The Brain (El cerebro).
Por otra parte, el escritor científico Smith explica lo siguiente en su libro The Mind (La mente): “Las neuronas no solo desempeñan la función de emitir impulsos o no [...], tienen que poder pasar información mucho más sutil que un ‘sí’ o un ‘no’. No son solo martillos que, con mayor o menor frecuencia, golpean el siguiente clavo. Son, siguiendo con esta comparación, como el instrumental de un carpintero: destornilladores, alicates, tenazas, mazos... y martillos. [...] Cada impulso nervioso es transformado a lo largo del camino, y eso no se efectúa en ningún otro lugar más que en las sinapsis”.
Las sinapsis químicas tienen otra ventaja. Ocupan menos espacio que las eléctricas, y eso explica por qué el cerebro humano puede tener tantas sinapsis. La revista Science da una cifra de 100.000.000.000.000, lo que equivaldría a la cantidad total de estrellas de cientos de galaxias del tamaño de la Vía Láctea. “Somos lo que somos —añade el neurocientífico Thompson— porque nuestro cerebro es básicamente una máquina química y no eléctrica.”
[Recuadro en la página 12]
Por qué necesita tanta sangre su cerebro
ANTES de zambullirse en una piscina, quizás usted tenga la costumbre de probar el agua con el pie. Si está fría, unos pequeños receptores sensibles al frío situados en la piel responden en seguida. En menos de un segundo, su cerebro registra la temperatura. Los receptores sensitivos para el dolor pueden transmitir la información aún más deprisa. Algunos impulsos nerviosos alcanzan velocidades de 360 kilómetros por hora... comparables a la que se requeriría para atravesar un campo de fútbol en un segundo.
Pero, ¿cómo puede el cerebro descifrar la intensidad de una sensación? Una manera es mediante la frecuencia con la que las neuronas transmiten los impulsos; algunas transmiten 1.000 impulsos o más por segundo. La intensa actividad que las neuronas desarrollan en el cerebro no podría efectuarse sin lo que se ha dado en llamar “bombas de sodio” y “centrales energéticas”.
Cada vez que una neurona emite un impulso eléctrico, entran en la célula átomos cargados de electricidad, conocidos como iones de sodio. Si estos se acumulan, la neurona perderá gradualmente la fuerza para emitir impulsos. ¿Cómo se soluciona el problema? “Toda neurona —explica el escritor científico Anthony Smith en su libro The Mind (La mente)— contiene aproximadamente un millón de bombas (pequeños abultamientos en la membrana celular), que cada segundo pueden cambiar unos doscientos iones de sodio por aproximadamente ciento treinta iones de potasio.” Este mecanismo de bombeo sigue funcionando incluso cuando las neuronas descansan. ¿Por qué? Porque así se logra mantener constante la composición química de la célula, contrarrestando el efecto de los iones de sodio que penetran en ella y de los iones de potasio que salen.
Para dicho mecanismo de bombeo, se precisa un constante suministro de energía; esta es producida por las mitocondrias, o “centrales energéticas”, que están esparcidas por todas las células. Pero a fin de producir energía, las mitocondrias necesitan que la sangre les aporte oxígeno y glucosa. No es de extrañar que nuestro cerebro necesite tanta sangre. “Aunque [el cerebro] solo constituye un 2% del peso total del cuerpo —explica Richard Thompson en su libro The Brain (El cerebro)—, recibe el 16% del suministro de sangre [...]. El tejido del cerebro recibe diez veces más sangre que el muscular.”
La próxima vez que pruebe la temperatura del agua, agradezca los billones de “bombas” y “centrales energéticas” que hay en su cerebro. Y recuerde también que toda esta actividad es posible debido al oxígeno y la glucosa transportados por su sangre.
g88 8/6 págs. 4-6 La mano... diseñada para realizar delicadas labores de precisión
La mano... diseñada para realizar delicadas labores de precisión
SE TRATABA de una emergencia. Una jovencita yacía en la entrada del hospital perdiendo sangre por la arteria principal de su pierna derecha debido a un accidente de motocicleta. No había a mano ningún instrumento quirúrgico para detener la hemorragia. ¿Qué podía hacer el médico?
“Utilicé la mano como grapa —recuerda el profesor Napier en su libro Hands (Manos)—, y pincé la arteria con el pulgar y el índice tan bien como pude. Finalmente até la arteria con un poco de hilo, lo único que había disponible. La hemorragia cesó. [...] Nada hubiera podido tratar aquella emergencia de una manera tan rápida y eficaz como las manos. Pocos pacientes [...] se dan cuenta alguna vez de cómo un dedo colocado en el lugar apropiado les ha salvado la vida durante una operación.”
Acciones como esta serían imposibles si no fuese por la articulación carpometacarpiana del pulgar. (Véase la ilustración.) Su diseño permite casi tanto movimiento como la articulación escapulohumeral del hombro, pero, a diferencia de esta última, la articulación del pulgar no necesita el apoyo de una masa de músculos alrededor. Por consiguiente, el pulgar puede realizar movimientos delicados cuando se encuentra con las puntas de los otros dedos de la mano.
Trate de recoger un objeto pequeño o hasta de pasar las páginas de esta revista sin utilizar el pulgar. Un doctor sudafricano dijo: “He entablillado muchos pulgares, y cuando los pacientes regresan, normalmente me dicen que no se habían percatado de cuánto necesitaban el pulgar”.
La mano del hombre, con su pulgar que puede oponerse a los otros dedos, es una herramienta de notable versatilidad. Sin ella, ¿cómo podría usted escribir una carta, sacar una fotografía, clavar un clavo, utilizar un teléfono o enhebrar una aguja? Gracias a la mano, los pianistas tocan exquisitas piezas musicales, los artistas pintan hermosos cuadros y los cirujanos llevan a cabo delicadas operaciones. “Al tener el pulgar corto y los demás dedos largos, los simios están en desventaja en lo que respecta a la habilidad manual para realizar tareas delicadas”, afirma The New Encyclopædia Britannica.
Existe otra importante diferencia entre la mano del hombre y la de un simio. Aproximadamente una cuarta parte de la corteza motora del cerebro humano está dedicada a los músculos de nuestras manos. Según la publicación Textbook of Medical Physiology (Libro de texto de fisiología médica), del profesor Guyton, la corteza motora “es bastante diferente de la de los animales inferiores” y hace posible “un uso excepcional de la mano, los dedos y el pulgar para realizar tareas manuales con gran destreza”.
Además, los neurocirujanos han descubierto otra región del cerebro humano, a la que llaman “zona para la destreza de las manos”. Unas manos diestras requieren receptores sensitivos. Estas pequeñas terminaciones nerviosas abundan en la mano del hombre, especialmente en el pulgar. Un médico entrevistado por ¡Despertad! dijo: “Cuando una persona pierde la sensación de la punta de su pulgar, aunque solo sea un poco, le resulta difícil colocar en su lugar objetos pequeños, como pudieran ser los tornillos”. Los brazos tienen otro tipo de receptores sensitivos que permiten mover las manos hacia el lugar correcto hasta cuando se está totalmente a oscuras. Por eso, cuando uno está tumbado en la cama por la noche, puede rascarse la nariz sin darse un puñetazo en la cara.
Incluso una acción tan sencilla como la de alargar el brazo para tomar un vaso de agua es algo de admirar. Si no aprieta lo suficiente, se le puede caer el vaso. Si aprieta demasiado, puede romperlo y cortarse los dedos. ¿Cómo se las arregla para sostenerlo justo con la presión adecuada? Los receptores sensitivos para la presión que se encuentran en la mano envían mensajes al cerebro, el cual, a su vez, manda las instrucciones apropiadas a los músculos del brazo extendido y de la mano.
Pronto, sin necesidad de mirar, el vaso descansa suavemente en sus labios. Mientras tanto, puede que usted tenga la atención fija en un programa de televisión o en una conversación con unos amigos. “El poder levantar el vaso hasta los labios sin estrellarlo contra el rostro —explica el doctor Miller en su libro The Body in Question— es un tributo a la sutil habilidad que tiene el miembro extendido para sopesar. Y el que el vaso siga descansando en los labios a medida que pierde peso al tiempo que se vacía muestra la rapidez con que se actualizan los datos.”
No es de extrañar que la mano del hombre haya hecho que las personas pensadoras se maravillen. El famoso científico Sir Isaac Newton escribió: “Aunque no hubiese ninguna otra prueba, simplemente el pulgar me convencería de la existencia de Dios”. El profesor Napier menciona: “Podemos enviar hombres a la Luna, pero, a pesar de toda nuestra magia en el campo de la mecánica y la electrónica, no podemos hacer un dedo índice artificial que pueda palpar y al mismo tiempo hacer señas”. Es evidente que la mano del hombre está diseñada para realizar delicadas labores de precisión, y como dice The New Encyclopædia Britannica, “distingue al hombre de todos los otros primates vivos”.
[Fotografías en la página 6]
La mano del hombre, con su pulgar que puede oponerse a los otros dedos, es una herramienta de notable versatilidad
Los receptores sensitivos de la mano y el brazo permiten que el cerebro organice acciones complejas
[Ilustraciones en la página 5]
La articulación carpometacarpiana del pulgar es singular en comparación con las articulaciones correspondientes de los demás dedos
g88 8/6 pág. 3 El cuerpo... ¡maravillosamente hecho para gozar de la vida!
El cuerpo... ¡maravillosamente hecho para gozar de la vida!
LOS científicos reconocen que el cuerpo humano está maravillosamente hecho, que es un verdadero prodigio de diseño e ingeniería. Cuando todas sus partes funcionan con normalidad, podemos hacer algunas cosas y disfrutar de otras que son absolutamente asombrosas.
Por ejemplo: mire sus manos. Su perfecto diseño las convierte en un “instrumento” muy eficaz para realizar múltiples trabajos y juegos. ¿Está usted sosteniendo esta revista con las manos en este preciso instante? Si así es, tendrá los brazos doblados justo en el ángulo correcto para mantenerla a la distancia apropiada de los ojos, los dedos estarán ejerciendo la presión necesaria a fin de evitar que se le escurra de las manos y, además, el cerebro estará controlando los dedos para que hagan exactamente lo que usted quiere que hagan cuando pase la página. ¡Qué desventaja sería no tener manos!
No obstante, para que usted pueda leer estas páginas, necesita los ojos. A fin de que las imágenes de las palabras y las láminas penetren a través del ojo y lleguen al cerebro, entran en juego una sorprendente red de nervios y otros elementos del cuerpo. Los impulsos eléctricos producidos por el ojo son transmitidos al cerebro, donde se forman las impresiones visuales que corresponden a las imágenes de la página. ¡Cuán importante es el sentido de la vista, y qué trágico es perderlo!
El cerebro humano solo pesa unos mil trescientos gramos, y es lo suficientemente pequeño como para que quepa en la mano. Pero es una maravilla, una de las creaciones más complejas del universo. Nos permite pensar, ver, palpar, hablar y coordinar nuestros movimientos. Gracias a este complejo órgano, podemos gozar de hermosas puestas de sol, deliciosos alimentos, brisas de verano que nos acarician el rostro, el magnífico panorama de sobrecogedoras montañas, la risa de un bebé, la fragancia de una flor, el contacto de alguien a quien amamos... y casi todo esto lo percibimos sin ningún esfuerzo consciente por nuestra parte. Si careciéramos de nuestro impresionante cerebro, no podríamos gozar absolutamente de nada.
¡Cuán apropiadas son las palabras que exclamó el salmista: “De manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho”! (Salmo 139:14.)
Sin embargo, aunque el hombre está tan bien dotado, llega el momento en que el cuerpo finalmente se debilita. Enfermamos y envejecemos, y luego morimos. Hay tantas cosas malas en el mundo que nos rodea, que aun cuando disfrutamos de buena salud, no podemos gozar a plenitud de la vida. ¿Existirán siempre estas condiciones desagradables? ¿O fue el cuerpo humano realmente diseñado para durar por toda la eternidad —libre de los estragos de la enfermedad, la vejez y la muerte— y para gozar indefinidamente de la vida en la Tierra en un sentido mucho más pleno que ahora?
Durante los próximos meses la revista ¡Despertad! analizará estos asuntos en tres diferentes números. En este primer apartado nos limitaremos a considerar tres de los asombrosos órganos de nuestro cuerpo: la mano, el ojo y el cerebro.
g88 8/6 págs. 7-8 El ojo... “la envidia de los ingenieros de la informática”
El ojo... “la envidia de los ingenieros de la informática”
LA RETINA es una pequeña membrana que constituye la capa más interna de la pared ocular. Es tan delgada como el papel de seda, pero contiene más de cien millones de neuronas, organizadas en diferentes capas. “La retina —dice el libro The Living Body— es uno de los tejidos más sobresalientes del cuerpo humano.” Es “la envidia de los ingenieros de la informática, pues efectúa unos diez mil millones de cálculos por segundo”, comenta Sandra Sinclair en su libro How Animals See (Cómo ven los animales).
Así como una cámara enfoca la imagen en una película fotográfica, nuestro ojo enfoca en la retina la imagen de lo que vemos. Sin embargo, como afirma el doctor Miller, la película de una cámara “ni siquiera puede tratar de compararse con la versátil sensibilidad de la retina”. Con la misma “película” podemos ver a la luz de la Luna o a la del Sol, que es 30.000 veces más intensa. Además, la retina puede distinguir leves detalles de un objeto que tiene una parte iluminada y la otra no. “La cámara —explica el profesor Guyton en su Textbook of Medical Physiology— no puede hacer esto debido a la limitada latitud de la intensidad de la luz requerida para la correcta exposición de la película.” Por eso los fotógrafos necesitan utilizar la técnica del flash de relleno.
La “versátil sensibilidad de la retina” se debe, en parte, a 125 millones de bastoncillos. Estos son sensibles a la luz débil, y hacen posible la visión nocturna. También hay 5.500.000 conos, que responden a la luz más brillante, y hacen posible la visión detallada en colores. Algunos conos son más sensibles a la luz roja; otros, a la verde, y otros, a la azul. Su respuesta combinada nos permite ver todos los colores de un paisaje. Cuando los tres tipos de conos reciben un estímulo de igual intensidad, percibimos el color blanco.
La visión en colores de la mayoría de los animales es limitada, y muchos no ven ningún color. El cirujano Rendle Short dice: “La visión en colores añade mucho al disfrute de la vida”. Y agrega: “De todos los órganos del cuerpo que no son absolutamente necesarios para la vida, el ojo puede ser considerado el más maravilloso”.
“Un asombroso trabajo en equipo”
Como ocurre en una película fotográfica, en la retina las imágenes se proyectan invertidas. “¿Por qué no vemos el mundo boca abajo? —pregunta el doctor Short —. Porque —según él mismo responde— el cerebro ha desarrollado el hábito de invertir las impresiones ópticas.”
Se han diseñado gafas especiales para invertir la imagen. En experimentos científicos, las personas que llevaban esas gafas veían todo boca abajo. Pero, después de unos cuantos días, sucedió algo sorprendente: ¡empezaron a verlo todo normal! “El asombroso trabajo en equipo que desempeñan su ojo y su cerebro se manifiesta de varias maneras”, comenta The Body Book (El libro del cuerpo).
A medida que su ojo avanza por esta línea, los conos distinguen la tinta negra del papel blanco. Su retina, sin embargo, no puede interpretar los caracteres de un alfabeto ideado por el hombre. Aprendemos a dar significado a una sucesión de caracteres en otra parte del cerebro. Se necesita trasladar la información.
A través de un millón de fibras nerviosas la retina envía un mensaje codificado a los centros visuales situados en la parte posterior del cerebro. “Las transmisiones de la retina a la corteza cerebral —explica el libro The Brain— están muy organizadas y ordenadas. [...] Si se dirige un haz de luz a diferentes partes de la retina, se provocará la respuesta de las partes correspondientes de la zona visual [del cerebro].”
[Fotografía en la página 7]
A diferencia de una cámara, el ojo no depende de un flash, pues la retina tiene una amplia latitud de sensibilidad a la luz
[Ilustración en la página 8]
Su retina posee millones de neuronas llamadas conos, muy sensibles al verde, el rojo y el azul
SALMO 139:15)
“Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra.”
w07 15/6 pág. 22 párrs. 7-8 Estamos maravillosamente hechos
“Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra.” (Salmo 139:15.) La célula original se dividió una y otra vez, y al poco tiempo las nuevas células empezaron a diferenciarse, o especializarse, transformándose en células nerviosas, musculares, de la piel, etc. Las de un mismo tipo se agruparon para formar los tejidos y luego los órganos. Por ejemplo, durante la tercera semana después de la concepción se inició la formación del esqueleto. Hacia la séptima semana, cuando solo medíamos unos 2,5 centímetros de longitud, los 206 huesos que tenemos de adultos estaban presentes, aunque en forma rudimentaria, pues aún no habían adquirido su dureza característica.
8 Este asombroso proceso de desarrollo tuvo lugar dentro del seno materno, oculto a la vista humana, como si fuera en las profundidades de la Tierra. De hecho, gran parte de lo que sucede durante la gestación de un bebé sigue siendo un enigma para el hombre. Por ejemplo, ¿qué fue lo que activó ciertos genes en particular para que se pusiera en marcha el proceso de diferenciación de las células? Puede que la ciencia halle algún día la respuesta, pero como observó David, Jehová —nuestro Hacedor— siempre lo ha sabido.
w93 1/10 pág. 14 párr. 16 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Salmo 139:15,
w93 1/10 pág. 14 párr. 16 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Luego, recalcando el poder penetrante de la visión de Dios, el salmista agrega: “Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra [debe haberse referido poéticamente a la matriz de su madre, pero haciendo alusión al hecho de que Adán fue creado del polvo].
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Hasta puede ver lo que hay en el vientre o la matriz de una madre. ¡Jehová puede examinar el embrión en desarrollo! El tan solo pensar en lo maravillosamente que fue formado en la matriz impulsó a David a alabar a su Hacedor. Parece que el salmista se refirió a la matriz maternal con la expresión “las partes más bajas de la tierra”. Allí, ocultos a la vista humana, pero visibles a Dios, se entretejen los huesos, tendones, músculos, nervios y vasos sanguíneos de un bebé.
Antes de que las partes del cuerpo de David se hubieran definido en la matriz de su madre, Dios sabía qué apariencia presentaría David. ¿Por qué? Porque el desarrollo del embrión seguía un diseño específico, como en obediencia a instrucciones escritas en un libro. ¡Cómo ilustra esto la sabiduría de Jehová, y el hecho de que puede ver hasta cosas ocultas! Esto también debe ayudarnos a comprender que Dios creó a la raza humana y es responsable del maravilloso proceso reproductivo que ha dado a cada uno de nosotros su existencia.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Salmo 139:13-
g90 8/10 pág. 27 ¿Cuándo comienza la vida de un ser humano?
Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto [dentro de la matriz], cuando fui tejido [alusión a las venas y arterias, que están entrelazadas por todo el cuerpo como si fueran fibras de un tejido] en las partes más bajas de la tierra [descripción poética de la oscuridad que reina en la matriz].
g90 8/10 pág. 27 ¿Cuándo comienza la vida de un ser humano?
(Salmo 139:13
SALMO 139:16)
“Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas.”
g 8/15 págs. 5-6 El ADN. El libro de la vida
“ESCRITO EN UN LENGUAJE QUE PODEMOS ENTENDER”
Según el doctor Küppers, el código del ADN usa un “lenguaje genético molecular” que, como todo idioma, “tiene su propia sintaxis”. Es decir, el ADN sigue sus propias “reglas gramaticales”. Estas reglas controlan estrictamente cómo se redactan y ejecutan las instrucciones del ADN.
Las instrucciones del ADN dirigen la producción de proteínas y otras sustancias que forman las células de las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, pueden ser la “receta” para producir las células de los huesos, los músculos, los nervios o la piel. El biólogo evolucionista Richard Dawkins escribió: “Cada filamento de ADN es información escrita en un código de sustancias químicas, una sustancia por letra. Y aunque parezca increíble, el código está escrito en un lenguaje que podemos entender”.
El escritor bíblico David le dijo a Dios: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:16). Claro, David usó lenguaje poético. Pero lo que dijo era correcto, como sucede con los demás escritores de la Biblia. Y es que ninguno de ellos se dejó influenciar, ni siquiera un poco, por las creencias mitológicas de la gente de su época (2 Samuel 23:1, 2; 2 Timoteo 3:16).
cl cap. 17 págs. 172-173 párr. 11 ‘¡Oh la profundidad de la sabiduría de Dios!’
11 Claro, no todas las células son del mismo tipo. Al irse dividiendo en la fase embrionaria, asumen diversas funciones, según pasen a formar parte del sistema nervioso, los huesos, los músculos, la sangre o los ojos. Dicha diferenciación va programada en el ADN, la “biblioteca” que alberga los planos genéticos del núcleo. Es digno de señalarse que David dijo a Jehová por inspiración: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:16).
g 11/11 págs. 4-5 Examinemos las pruebas
El conjunto total de la información contenida en el ADN se denomina genoma. Algunas secuencias de letras de su ADN son exclusivamente suyas y de nadie más, pues el ADN es el portador de su información hereditaria (el color de sus ojos o su piel, la forma de su nariz, etc.). En palabras llanas, su genoma es como una inmensa biblioteca de recetas para cada parte de su cuerpo, y el producto final es usted.
¿Cuál es el tamaño de esta “biblioteca”? Su longitud es de unos tres mil millones de “letras”, o nucleótidos (bases). Si se trasladaran al papel, ocuparían 200 guías telefónicas de 1.000 páginas cada una, según el Proyecto Genoma Humano.
Estos hechos evocan una hermosa oración a Dios que se escribió hace unos tres mil años. Se encuentra en la Biblia, en Salmo 139:16, y dice: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas”. Aunque, obviamente, el salmista no estaba pensando en términos de ciencia, expresó en lenguaje sencillo un concepto asombrosamente exacto para ilustrar el extraordinario poder y sabiduría de Dios. ¡Qué distinto de otros libros religiosos de la antigüedad que abundan en mitos y supersticiones!
lf pregunta 3 pág. 13 ¿De dónde provinieron las instrucciones?
¿Qué dice la Biblia? La Biblia indica que la formación de las partes del cuerpo, así como la secuencia en que aparecen, entraña la existencia de un libro simbólico cuyo autor es Dios. Notemos la siguiente descripción inspirada que hizo el rey David: “Tus ojos [los de Dios] vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas” (Salmo 139:16).
lf pregunta 3 pág. 17 ¿De dónde provinieron las instrucciones?
Comparar el ADN con un disco compacto o un libro no es descabellado. De hecho, una obra sobre el genoma dice: “La idea de considerar el genoma como un libro no es, en rigor, siquiera una metáfora. Es literalmente cierta. Un libro es una pieza de información digital [...]. También lo es un genoma”. Y agrega: “El genoma es un libro muy inteligente, porque en condiciones adecuadas puede fotocopiarse y leerse a sí mismo”.22
w07 15/6 págs. 22-23 párrs. 9-11 Estamos maravillosamente hechos
“Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas.” (Salmo 139:16.) La primera célula contenía todos los planos para formar nuestro cuerpo. Estos determinaron nuestro desarrollo durante los nueve meses que estuvimos en la matriz y durante las más de dos décadas que nos tomó llegar a la edad adulta. A lo largo de este período, el cuerpo pasó por múltiples etapas, todas ellas dirigidas por la información programada en el interior de aquella célula original.
10 David no sabía nada de células ni de genes, pues ni siquiera disponía de un microscopio; sin embargo, vio en el desarrollo de su propio cuerpo una prueba de planificación previa. Quizás conociera algo sobre el desarrollo del embrión y concluyera que cada paso debía de obedecer a un plano y un horario preexistentes. Poéticamente dijo que este plan ‘estaba escrito en el libro de Dios’.
11 Hoy se sabe que las características que heredamos de nuestros padres y abuelos —la estatura, los rasgos faciales, el color del pelo y de los ojos, entre otras miles— vienen definidas por nuestros genes. Cada célula contiene decenas de miles de genes, y cada gen forma parte de una larga cadena de ADN (ácido desoxirribonucleico). Las instrucciones para la formación de nuestro cuerpo se hallan “escritas” en la estructura química del ADN. Cada vez que las células se dividen para producir células nuevas o reemplazar las que están gastadas, el ADN transmite dichas instrucciones, lo que nos permite seguir vivos y conservar básicamente la misma apariencia. ¡Qué extraordinario ejemplo del poder y sabiduría de nuestro Hacedor celestial!
w99 15/4 págs. 4-5 párrs. 4-5 ¿Es en verdad posible la vida eterna?
Luego se refirió a “mi embrión”, y comentó sobre él: “Todas sus partes estaban escritas” (Salmo 139:13-16).
5 Es obvio que no había ningún plan literal escrito para la formación de David en la matriz de su madre. Pero cuando este meditó sobre la formación de sus “riñones”, sus “huesos” y las demás partes de su cuerpo, le pareció como si su desarrollo hubiera seguido un plan, que todo estaba, por decirlo así, “escrito”. Era como si la célula fertilizada dentro de su madre contuviera una gran biblioteca con instrucciones detalladas sobre el desarrollo de un bebé, y estas complejas instrucciones se transfirieran a cada nueva célula en formación. Por ello, la revista Science World dice metafóricamente que ‘cada célula del embrión en desarrollo tiene un armario entero de planos’.
w93 1/10 pág. 14 párr. 16 ¿Lo conoce Dios a usted realmente?
Luego, recalcando el poder penetrante de la visión de Dios, el salmista agrega: “Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra [debe haberse referido poéticamente a la matriz de su madre, pero haciendo alusión al hecho de que Adán fue creado del polvo]. Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas [las partes corporales] y todavía no había una [parte corporal definida] entre ellas”. (Salmo 139:15, 16.) No cabe ninguna duda de que, nos comprendan o no nuestros compañeros humanos, Jehová sí nos comprende.
w92 15/5 pág. 4 Prueba de que la Biblia es la dádiva inspirada por Dios
Anatomía: La Biblia dice con exactitud que ‘todas las partes’ de un embrión están “escritas”. (Salmo 139:13-16.) El cerebro, el corazón, los pulmones, los ojos... estas partes del cuerpo y todas las demás están “escritas” en el código genético del óvulo fertilizado en la matriz de la madre. Tal código contiene horarios internos para la formación de cada una de estas partes en el orden apropiado. ¡Imagínese! Este hecho en cuanto al desarrollo del cuerpo humano se registró en la Biblia casi 3.000 años antes de que los científicos descubrieran el código genético.
it-2 pág. 545 Ojo
La facultad de Jehová para conocer las características y tendencias de una persona, es decir, su composición genética, incluso cuando se está formando en la matriz, como ocurrió en el caso de Jacob y Esaú (Gé 25:21-23; Ro 9:10-13), se desprende de las palabras del salmista David: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas”. (Sl 139:15, 16.)
g91 22/11 pág. 3 La Biblia se adelantó a la ciencia en combatir la enfermedad
El cuerpo humano era algo sorprendente para el salmista de la antigüedad, que escribió sobre él: “Porque tú [Jehová] produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma. Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra. Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas”. (Salmo 139:13-16.)
Aunque el embrión está protegido en la oscuridad de la matriz, Jehová lo ve formarse y ve cómo crecen los huesos. Para él, “lo mismo daría que la oscuridad fuera luz” (versículo 12). Nada está escondido de Jehová. En términos médicos, el embrión está protegido de la madre por la placenta, y por eso el organismo no lo rechaza como si se tratara de un cuerpo extraño. Sin embargo, este salmo no expresa un principio médico, sino espiritual, a saber, que Jehová lo ve todo, incluso en la oscuridad de la matriz.
‘Todas las partes de nuestro cuerpo están escritas’ en el código genético del cigoto fertilizado en el útero materno desde la concepción. Además, el momento en que se formará cada una de ellas según un orden prescrito viene determinado por los muchos relojes biológicos programados en los genes.
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas [las partes corporales] y todavía no había una [parte corporal definida] entre ellas”. (Salmo 139:13-16.)
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
Hasta puede ver lo que hay en el vientre o la matriz de una madre. ¡Jehová puede examinar el embrión en desarrollo! El tan solo pensar en lo maravillosamente que fue formado en la matriz impulsó a David a alabar a su Hacedor. Parece que el salmista se refirió a la matriz maternal con la expresión “las partes más bajas de la tierra”. Allí, ocultos a la vista humana, pero visibles a Dios, se entretejen los huesos, tendones, músculos, nervios y vasos sanguíneos de un bebé.
Antes de que las partes del cuerpo de David se hubieran definido en la matriz de su madre, Dios sabía qué apariencia presentaría David. ¿Por qué? Porque el desarrollo del embrión seguía un diseño específico, como en obediencia a instrucciones escritas en un libro. ¡Cómo ilustra esto la sabiduría de Jehová, y el hecho de que puede ver hasta cosas ocultas! Esto también debe ayudarnos a comprender que Dios creó a la raza humana y es responsable del maravilloso proceso reproductivo que ha dado a cada uno de nosotros su existencia.
g90 8/10 pág. 27 ¿Cuándo comienza la vida de un ser humano?
Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas.” (Salmo 139:13-16.)
Desde el momento de la concepción, la vida que va desarrollándose sigue un patrón preciso, como si obedeciese las instrucciones expuestas en un libro muy extenso. De acuerdo con el doctor Lejeune, “la cantidad de información que hay dentro del cigoto —que si se descifrase e introdujese en un ordenador le diría cómo determinar lo que sucederá a continuación— es tan enorme que nadie puede medirla”.
g86 22/11 pág. 12 “Mi embrión”
“Mi embrión”
MIENTRAS más aprende el hombre respecto al desarrollo del feto, más prueba surge ante él que muestra que desde un principio el feto es una vida que gradualmente va desarrollando las facultades del sentido, el oído, la vista, el movimiento y otras funciones. El hombre sigue sorprendiéndose con los descubrimientos que muestran que el feto es más que tan solo una colección de células y tejidos. En Chatelaine, revista canadiense para mujeres, Anne Beirne señala lo que se sabe ahora. Movimiento: Aunque la madre tal vez no lo sienta, el feto comienza a mover los músculos tan temprano como a las ocho semanas... y ¡el corazón del feto ya está latiendo! “A las 28 semanas, el feto que esté desarrollándose normalmente se mueve por lo menos diez veces cada 12 horas.” Tacto: A las 16 semanas, el feto reacciona al dolor, aun patea si se le punza con la aguja que se utiliza para realizar la amniocéntesis. Oído: Este puede oír el latido del corazón de su madre a las 24 semanas y responde a sonidos, música y voces fuertes. “Hasta puede saltar al ritmo de la voz de su madre.” Visión: “A las 16 semanas, los ojos se han desarrollado al grado de que pueden moverse; para las 24 semanas, [...] el feto puede detectar luz a través de la pared uterina”.
Jehová también, desde la concepción de esta nueva vida, ve todo esto... el maravilloso desarrollo paulatino de la criatura humana. Los que verdaderamente respetan la vida y la Fuente de esta no pasarán por alto este hecho ni actuarán como si el aborto fuera sencillamente la remoción de tan solo una masa de células. El salmista dirigió las siguientes palabras a Jehová: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas”. (Salmo 139:16.)
SALMO 139:17)
“Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos! Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos!”
w07 15/6 págs. 23-24 Estamos maravillosamente hechos
La mente humana es singular
12 “Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos! Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos! Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.” (Salmo 139:17, 18a.) Los animales también están maravillosamente hechos, y algunos poseen sentidos y capacidades superiores a los de los humanos. No obstante, Dios dotó al hombre de facultades mentales que sobrepasan, con mucho, a las de cualquier animal. “Pese a las múltiples semejanzas que tenemos con otras especies, los seres humanos somos singulares entre las formas de vida en la Tierra por nuestra facultad de hablar y pensar —comenta un libro de texto de ciencia—. También tenemos la singularidad de sentir una viva curiosidad por nosotros mismos: ¿Cómo estamos compuestos físicamente? ¿Cómo fuimos formados?” Estas son las mismas preguntas que se planteó David.
13 Con todo, la diferencia más notable entre el hombre y los animales es nuestra capacidad para meditar en los pensamientos de Dios. Este don especial es un reflejo de que estamos hechos “a la imagen de Dios” (Génesis 1:27). David supo utilizar ese don. Meditó en las pruebas de la existencia de Dios y en las cualidades divinas que se manifiestan en la creación. Además, poseía los primeros libros de las Santas Escrituras, que contienen revelaciones de parte de Dios sobre sí mismo y sus obras. Estos escritos inspirados le ayudaron a entender los pensamientos, la personalidad y el propósito divinos. Meditar en las Escrituras, la creación y la manera como Dios lo había tratado movió a David a alabar a su Hacedor.
w93 1/10 págs. 16-18 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Qué preciosos son los pensamientos de Dios
4 Después de haber meditado en el conocimiento absoluto que Dios tiene de sus siervos y en su extraordinaria habilidad para proveerles la ayuda necesaria, el salmista David escribió: “Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos!”. (Salmo 139:17a.) Esos pensamientos, revelados en su Palabra escrita, son mucho más sublimes que las ideas del hombre, prescindiendo de lo brillantes que estas parezcan ser. (Isaías 55:8, 9.) Los pensamientos de Dios nos ayudan a concentrarnos en las cosas que de verdad tienen importancia en la vida y a servirle con celo. (Filipenses 1:9-11.) Nos enseñan a ver los asuntos como él los ve y nos ayudan a ser sinceros con nosotros mismos y a reconocer la clase de persona que realmente somos en el corazón. ¿Está usted dispuesto a hacer esto?
5 Los seres humanos suelen conceder mucha importancia a la apariencia exterior, pero las Escrituras nos aconsejan: “Más que todo lo demás que ha de guardarse, salvaguarda tu corazón”. (Proverbios 4:23.) La Biblia nos ayuda a seguir este consejo tanto mediante preceptos como mediante ejemplos. Nos cuenta que Caín ofreció sacrificios a Dios sin el motivo apropiado, mientras que su corazón ardía de resentimiento y luego de odio hacia su hermano Abel, y nos insta a no ser como él. (Génesis 4:3-5; 1 Juan 3:11, 12.) En la Biblia se conserva el requisito de obediencia que se encontraba en la Ley de Moisés. Sin embargo, en ella también se recalca que el requisito principal de la Ley es que los adoradores de Jehová lo amen con todo el corazón, la mente, el alma y las fuerzas; y dice que el segundo mandamiento más importante es amar al prójimo como a uno mismo. (Deuteronomio 5:32, 33; Marcos 12:28-31.)
6 En Proverbios 3:1 no solo se nos insta a obedecer los mandamientos de Dios, sino también a cerciorarnos de que dicha obediencia sea una expresión de lo que en realidad tenemos en el corazón. Debemos preguntarnos individualmente: ‘¿Es eso cierto de mi obediencia a los requisitos de Dios?’. Si notamos que nuestro motivo o modo de pensar es deficiente en algunos asuntos —y nadie puede decir que es perfecto— entonces tenemos que preguntarnos: ‘¿Qué estoy haciendo para mejorar a este respecto?’. (Proverbios 20:9; 1 Juan 1:8.)
7 Cuando los fariseos judíos fomentaron con astucia una costumbre con el motivo de obtener beneficios personales fingiendo que honraban a Dios, Jesús denunció su hipocresía y mostró que su adoración era en vano. (Mateo 15:3-9.) Jesús también advirtió que para agradar a Dios, que ve el corazón, no basta con llevar una vida aparentemente moral, pero a la vez entregarse de continuo a pensamientos inmorales en busca de placer. Es posible que tengamos que tomar medidas drásticas para disciplinar la mente y el corazón. (Proverbios 23:12; Mateo 5:27-29.) Esa disciplina también es necesaria si empezamos a imitar al mundo y permitimos que nos moldee según sus normas, a causa de nuestro empleo, metas académicas o selección de entretenimiento. Nunca olvidemos que el discípulo Santiago llama “adúlteras” a quienes afirman pertenecer a Dios pero que quieren ser amigos del mundo. ¿Por qué? Porque “el mundo entero yace en el poder del inicuo”. (Santiago 4:4; 1 Juan 2:15-17; 5:19.)
8 Para beneficiarnos plenamente de los pensamientos de Dios sobre estos y otros asuntos, tenemos que apartar tiempo para leerlos y oírlos. Además, hay que estudiarlos, hablar de ellos y meditar sobre ellos. Muchos lectores de La Atalaya asisten con regularidad a las reuniones de congregación de los testigos de Jehová, donde se estudia la Biblia. Compran tiempo de otras actividades a fin de estar presentes. (Efesios 5:15-17.) Y lo que reciben en cambio es mucho más valioso que las riquezas materiales. ¿No opina usted lo mismo?
9 Sin embargo, algunos de los que asisten a estas reuniones progresan en sentido espiritual más rápido que otros. Ponen en práctica la verdad más plenamente. ¿A qué se debe? Un factor importante es la diligencia en el estudio personal. Comprenden que no vivimos solo de pan, y que alimentarse espiritualmente todos los días es tan importante como tomar alimento físico con regularidad. (Mateo 4:4; Hebreos 5:14.) De modo que todos los días procuran apartar por lo menos un rato para leer la Biblia o las publicaciones que la explican. Se preparan para las reuniones de congregación, estudiando la información de antemano y buscando las citas bíblicas. No solo leen la materia de estudio, sino que meditan en ella. Su programa de estudio incluye reflexionar en el efecto que debe tener en su vida lo que están aprendiendo. Al aumentar su espiritualidad, llegan a sentirse como el salmista, que escribió: “¡Cómo amo tu ley, sí! [...] Tus recordatorios son maravillosos”. (Salmo 1:1-3; 119:97, 129.)
10 Aunque hayamos estudiado la Palabra de Dios durante uno, cinco o cincuenta años, dicho estudio nunca se hace monótono si consideramos preciosos los pensamientos de Dios. Sin importar cuánto hayamos aprendido de las Escrituras, no lo sabemos todo. “Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos! —dijo David—. Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.” No somos capaces de contar los pensamientos de Dios. En caso de que los contáramos todo el día y nos quedáramos dormidos haciéndolo, aún habría mucho más en qué pensar al despertarnos por la mañana. Por ello David escribió: “He despertado, y sin embargo todavía estoy contigo”. (Salmo 139:17, 18.) Seguiremos aprendiendo acerca de Jehová y de sus caminos por toda la eternidad. Nunca llegaremos a saberlo todo. (Romanos 11:33.)
w90 15/1 pág. 23 ¡Jehová nos conoce bien!
¡Cuán preciosos los pensamientos de Dios!
El pensar en el desarrollo de un bebé en la matriz hizo que David reflexionara sobre la sabiduría de Dios. Esto llevó al salmista a exclamar: “Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos! Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos!”. (Salmo 139:17.) David estimaba los pensamientos de Jehová Dios, y estos eran tantos que le impresionaba “la gran suma de ellos”. Si los pensamientos de Dios son preciosos para nosotros, estudiaremos diligentemente las Escrituras. (1 Timoteo 4:15, 16.) Los pensamientos de Dios puestos por escrito son provechosos “para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16, 17.)
SALMO 139:18)
“Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena. He despertado, y sin embargo todavía estoy contigo.”
w07 15/6 págs. 23-24 Estamos maravillosamente hechos
La mente humana es singular
12 “Así es que, para mí, ¡cuán preciosos son tus pensamientos! Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos! Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.” (Salmo 139:17, 18a.) Los animales también están maravillosamente hechos, y algunos poseen sentidos y capacidades superiores a los de los humanos. No obstante, Dios dotó al hombre de facultades mentales que sobrepasan, con mucho, a las de cualquier animal. “Pese a las múltiples semejanzas que tenemos con otras especies, los seres humanos somos singulares entre las formas de vida en la Tierra por nuestra facultad de hablar y pensar —comenta un libro de texto de ciencia—. También tenemos la singularidad de sentir una viva curiosidad por nosotros mismos: ¿Cómo estamos compuestos físicamente? ¿Cómo fuimos formados?” Estas son las mismas preguntas que se planteó David.
13 Con todo, la diferencia más notable entre el hombre y los animales es nuestra capacidad para meditar en los pensamientos de Dios. Este don especial es un reflejo de que estamos hechos “a la imagen de Dios” (Génesis 1:27). David supo utilizar ese don. Meditó en las pruebas de la existencia de Dios y en las cualidades divinas que se manifiestan en la creación. Además, poseía los primeros libros de las Santas Escrituras, que contienen revelaciones de parte de Dios sobre sí mismo y sus obras. Estos escritos inspirados le ayudaron a entender los pensamientos, la personalidad y el propósito divinos. Meditar en las Escrituras, la creación y la manera como Dios lo había tratado movió a David a alabar a su Hacedor.
w07 15/6 pág. 23 Estamos maravillosamente hechos
Las palabras de David en Salmo 139:18b aparentemente significan que aunque pasara todo el día contando los pensamientos de Jehová hasta quedarse dormido entrada la noche, todavía tendría más que contar a la mañana siguiente.
w93 1/10 pág. 18 párr. 10 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Aunque hayamos estudiado la Palabra de Dios durante uno, cinco o cincuenta años, dicho estudio nunca se hace monótono si consideramos preciosos los pensamientos de Dios. Sin importar cuánto hayamos aprendido de las Escrituras, no lo sabemos todo. “Oh Dios, ¡hasta cuánto llega la gran suma de ellos! —dijo David—. Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena.” No somos capaces de contar los pensamientos de Dios. En caso de que los contáramos todo el día y nos quedáramos dormidos haciéndolo, aún habría mucho más en qué pensar al despertarnos por la mañana. Por ello David escribió: “He despertado, y sin embargo todavía estoy contigo”. (Salmo 139:17, 18.) Seguiremos aprendiendo acerca de Jehová y de sus caminos por toda la eternidad. Nunca llegaremos a saberlo todo. (Romanos 11:33.)
w90 15/1 págs. 23-24 ¡Jehová nos conoce bien!
Sobre los pensamientos de Jehová, David dijo: “Si yo tratara de contarlos, son más que hasta los granos de arena. He despertado, y sin embargo todavía estoy contigo”. (Salmo 139:18.) Dado que los pensamientos divinos son más numerosos que hasta los granos de arena, si David comenzara a contarlos al amanecer no terminaría para la hora de acostarse. Al despertar por la mañana, todavía estaría con Jehová. Es decir, todavía estaría contando los pensamientos de Dios. En realidad, ya que necesitamos la dirección de Jehová, bien pudiéramos emplear nuestras facultades mentales en orarle y en meditar sobre Sus pensamientos y propósitos al final del día y al empezar la mañana. (Salmo 25:8-10.)
SALMO 139:19)
“¡Oh, que tú, oh Dios, mataras al inicuo! Entonces hasta los hombres culpables de sangre ciertamente se apartarán de mí,”
w93 1/10 pág. 19 párrs. 13-14 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Jehová ha dicho con claridad que su propósito es desarraigar de la Tierra a los inicuos y dar paso a una nueva tierra en la que la justicia habrá de morar. (Salmo 37:10, 11; 2 Pedro 3:13.) Los que aman la justicia anhelan ese tiempo. Están en completo acuerdo con el salmista David, que oró: “¡Oh, que tú, oh Dios, mataras al inicuo!, entonces hasta los hombres culpables de sangre ciertamente se apartarán de mí, los que dicen cosas acerca de ti conforme a su idea; han tomado tu nombre de manera indigna... tus adversarios”. (Salmo 139:19, 20.) David no anhelaba personalmente dar muerte a esos inicuos. Oró por que la retribución llegara de manos de Jehová. (Deuteronomio 32:35; Hebreos 10:30.) Estas no eran personas que simplemente hubieran ofendido a David de alguna manera. Habían representado mal a Dios tomando su nombre de manera indigna. (Éxodo 20:7.) Engañosamente afirmaban servirle, pero utilizaban su nombre para apoyar sus propios planes. David no amaba a los que escogían ser adversarios de Dios.
14 Hay miles de millones de personas que no conocen a Jehová. Muchas de ellas no saben que practican cosas que la Palabra de Dios dice que son malas. Si persisten en ese derrotero, estarán entre las que perecerán en la gran tribulación. Ahora bien, Jehová no se deleita en la muerte de los inicuos, y tampoco deberíamos hacerlo nosotros. (Ezequiel 33:11.) Mientras haya tiempo, nos esforzaremos por ayudar a esas personas a aprender y seguir los caminos de Jehová.
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Castigo merecido a los inicuos
Puesto que Dios da dirección sabia, ¿cómo se sentía David para con los que rechazaban la guía divina? Oró: “¡Oh, que tú, oh Dios, mataras al inicuo!, entonces hasta los hombres culpables de sangre ciertamente se apartarán de mí, los que dicen cosas acerca de ti conforme a su idea; han tomado tu nombre de manera indigna... tus adversarios”. (Salmo 139:19, 20.) David no trató de matar a los inicuos, sino que oró para que recibieran de Jehová el castigo merecido. Nosotros debemos tener la misma actitud. Por ejemplo, en oración podemos pedir denuedo para hablar la palabra de Dios cuando nos persiguen enemigos. (Hechos 4:18-31.) Pero no procuramos eliminarlos, pues sabemos que Jehová ha dicho: “Mía es la venganza; yo recompensaré”. (Hebreos 10:30; Deuteronomio 32:35.)
Si Dios matara a los inicuos, aquellos hombres culpables de sangre se apartarían de David. Tenían un registro de culpa de sangre y se habían expresado sobre Jehová conforme a sus propias ideas, no de acuerdo con Sus pensamientos. Además, merecían morir por vituperar el nombre de Dios al tomarlo de manera indigna, posiblemente al usarlo mientras fomentaban sus planes malvados. (Éxodo 20:7.) ¡Nunca seamos culpables de pecados similares!
SALMO 139:20)
“los que dicen cosas acerca de ti conforme a [su] idea; han tomado [tu nombre] de manera indigna... tus adversarios.”
w93 1/10 pág. 19 párrs. 13-14 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Jehová ha dicho con claridad que su propósito es desarraigar de la Tierra a los inicuos y dar paso a una nueva tierra en la que la justicia habrá de morar. (Salmo 37:10, 11; 2 Pedro 3:13.) Los que aman la justicia anhelan ese tiempo. Están en completo acuerdo con el salmista David, que oró: “¡Oh, que tú, oh Dios, mataras al inicuo!, entonces hasta los hombres culpables de sangre ciertamente se apartarán de mí, los que dicen cosas acerca de ti conforme a su idea; han tomado tu nombre de manera indigna... tus adversarios”. (Salmo 139:19, 20.) David no anhelaba personalmente dar muerte a esos inicuos. Oró por que la retribución llegara de manos de Jehová. (Deuteronomio 32:35; Hebreos 10:30.) Estas no eran personas que simplemente hubieran ofendido a David de alguna manera. Habían representado mal a Dios tomando su nombre de manera indigna. (Éxodo 20:7.) Engañosamente afirmaban servirle, pero utilizaban su nombre para apoyar sus propios planes. David no amaba a los que escogían ser adversarios de Dios.
14 Hay miles de millones de personas que no conocen a Jehová. Muchas de ellas no saben que practican cosas que la Palabra de Dios dice que son malas. Si persisten en ese derrotero, estarán entre las que perecerán en la gran tribulación. Ahora bien, Jehová no se deleita en la muerte de los inicuos, y tampoco deberíamos hacerlo nosotros. (Ezequiel 33:11.) Mientras haya tiempo, nos esforzaremos por ayudar a esas personas a aprender y seguir los caminos de Jehová.
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Castigo merecido a los inicuos
Puesto que Dios da dirección sabia, ¿cómo se sentía David para con los que rechazaban la guía divina? Oró: “¡Oh, que tú, oh Dios, mataras al inicuo!, entonces hasta los hombres culpables de sangre ciertamente se apartarán de mí, los que dicen cosas acerca de ti conforme a su idea; han tomado tu nombre de manera indigna... tus adversarios”. (Salmo 139:19, 20.) David no trató de matar a los inicuos, sino que oró para que recibieran de Jehová el castigo merecido. Nosotros debemos tener la misma actitud. Por ejemplo, en oración podemos pedir denuedo para hablar la palabra de Dios cuando nos persiguen enemigos. (Hechos 4:18-31.) Pero no procuramos eliminarlos, pues sabemos que Jehová ha dicho: “Mía es la venganza; yo recompensaré”. (Hebreos 10:30; Deuteronomio 32:35.)
Si Dios matara a los inicuos, aquellos hombres culpables de sangre se apartarían de David. Tenían un registro de culpa de sangre y se habían expresado sobre Jehová conforme a sus propias ideas, no de acuerdo con Sus pensamientos. Además, merecían morir por vituperar el nombre de Dios al tomarlo de manera indigna, posiblemente al usarlo mientras fomentaban sus planes malvados. (Éxodo 20:7.) ¡Nunca seamos culpables de pecados similares!
SALMO 139:21)
“¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti?”
g97 8/12 pág. 14 ¿Deben odiar los cristianos a los homosexuales?
Las palabras del salmista en el Salmo 139:21, 22 ayudan a responder a esta pregunta: “¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos”. La lealtad a Jehová y a sus principios debería producir en nosotros una fuerte aversión hacia los que se sublevan deliberadamente contra Jehová y se declaran enemigos de él. Satanás y los demonios figuran entre tales enemigos acérrimos de Dios. Algunos seres humanos probablemente entran también en esta categoría. No obstante, al cristiano puede resultarle muy difícil identificar a tales personas por las apariencias. Nosotros no podemos leer los corazones. (Jeremías 17:9, 10.) Sería incorrecto suponer que alguien es un enemigo incorregible de Dios porque esté practicando algo malo. En muchos casos los pecadores desconocen las normas de Dios.
w93 1/10 pág. 19 párrs. 14-15 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Pero ¿qué se puede decir de los que odian intensamente a Jehová?
15 El salmista dijo respecto a ellos: “¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos”. (Salmo 139:21, 22.) David aborrecía a esas personas porque odiaban intensamente a Jehová. Los apóstatas están entre los que odian a Jehová y se sublevan contra él. La apostasía es, en realidad, una rebelión contra Jehová. Algunos apóstatas dicen que conocen y sirven a Dios, pero rechazan las enseñanzas y los requisitos de su Palabra. Otros sostienen que creen en la Biblia, pero rechazan la organización de Jehová y procuran activamente estorbar su obra. Cuando escogen a propósito obrar con maldad después de haber conocido lo que es correcto y la maldad está tan arraigada en ellos que es parte inseparable de su modo de ser, entonces el cristiano tiene que odiar —en el sentido bíblico de la palabra— a los que se han apegado inseparablemente a la maldad. Los cristianos verdaderos sienten lo mismo que Jehová siente hacia los apóstatas; no les intrigan las ideas apóstatas. Al contrario, les “dan asco” los que se han convertido en enemigos de Dios, pero dejan que Jehová se encargue de ejecutar venganza. (Job 13:16; Romanos 12:19; 2 Juan 9, 10.)
it-2 pág. 518 Odio
“¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos.” (Sl 139:21, 22.) Pero este odio no procura causar daño a otros y no es sinónimo de rencor o malevolencia. Más bien, expresa un total aborrecimiento de lo que es inicuo, y evita lo que es malo y a los que odian intensamente a Jehová. (Ro 12:9, 17, 19.) Los cristianos con razón odian a los enemigos declarados de Dios, como el Diablo y sus demonios, así como a los hombres que de manera consciente y deliberada toman su posición contra Jehová.
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Porque los inicuos eran culpables de derramar sangre y de vituperar el nombre de Dios, David declaró: “¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos”. (Salmo 139:21, 22.) A David le daban asco aquellos hombres porque odiaban intensamente a Jehová y se sublevaban contra Él. Eran enemigos del salmista porque David aborrecía su iniquidad, impiedad y rebelión contra el Altísimo.
SALMO 139:22)
“De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos.”
w93 1/10 pág. 19 párrs. 14-15 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Pero ¿qué se puede decir de los que odian intensamente a Jehová?
15 El salmista dijo respecto a ellos: “¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos”. (Salmo 139:21, 22.) David aborrecía a esas personas porque odiaban intensamente a Jehová. Los apóstatas están entre los que odian a Jehová y se sublevan contra él. La apostasía es, en realidad, una rebelión contra Jehová. Algunos apóstatas dicen que conocen y sirven a Dios, pero rechazan las enseñanzas y los requisitos de su Palabra. Otros sostienen que creen en la Biblia, pero rechazan la organización de Jehová y procuran activamente estorbar su obra. Cuando escogen a propósito obrar con maldad después de haber conocido lo que es correcto y la maldad está tan arraigada en ellos que es parte inseparable de su modo de ser, entonces el cristiano tiene que odiar —en el sentido bíblico de la palabra— a los que se han apegado inseparablemente a la maldad. Los cristianos verdaderos sienten lo mismo que Jehová siente hacia los apóstatas; no les intrigan las ideas apóstatas. Al contrario, les “dan asco” los que se han convertido en enemigos de Dios, pero dejan que Jehová se encargue de ejecutar venganza. (Job 13:16; Romanos 12:19; 2 Juan 9, 10.)
it-2 pág. 518 Odio
“¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos.” (Sl 139:21, 22.) Pero este odio no procura causar daño a otros y no es sinónimo de rencor o malevolencia. Más bien, expresa un total aborrecimiento de lo que es inicuo, y evita lo que es malo y a los que odian intensamente a Jehová. (Ro 12:9, 17, 19.) Los cristianos con razón odian a los enemigos declarados de Dios, como el Diablo y sus demonios, así como a los hombres que de manera consciente y deliberada toman su posición contra Jehová.
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Porque los inicuos eran culpables de derramar sangre y de vituperar el nombre de Dios, David declaró: “¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos”. (Salmo 139:21, 22.) A David le daban asco aquellos hombres porque odiaban intensamente a Jehová y se sublevaban contra Él. Eran enemigos del salmista porque David aborrecía su iniquidad, impiedad y rebelión contra el Altísimo.
SALMO 139:23)
“Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes,”
w09 15/11 pág. 3 párrs. 3-4 ¿Qué revelan sobre usted sus oraciones?
Hemos de pedirle que examine nuestro interior, tal como hizo David con estas palabras: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido” (Sal. 139:23, 24). Sin embargo, además de orar, debemos aceptar la dirección de Dios y los consejos de su Palabra. Recordemos que él puede guiarnos en “el camino de tiempo indefinido”, es decir, ayudarnos a vivir de tal forma que alcancemos la vida eterna.
4 ¿Qué podemos hacer si hemos cometido un pecado grave y comienzan a asaltarnos “pensamientos inquietantes”? (Léase Salmo 32:1-5.) No debemos acallar nuestra conciencia, pues los sentimientos de culpa terminarían por consumirnos, tal como el intenso calor del verano consume la humedad de un árbol. David se angustió mucho debido al pecado que cometió, y hasta es posible que se haya enfermado. Pero cuando se lo confesó a Dios, sintió un gran alivio. ¡Imagínese lo feliz que debió de sentirse al saber que había sido perdonado! Nosotros sentiremos alivio si le confesamos nuestro pecado a Dios. Además, contamos con la ayuda de los ancianos para recobrar la salud espiritual (Pro. 28:13; Sant. 5:13-16).
w07 15/6 págs. 24-25 Estamos maravillosamente hechos
Busquemos la guía de nuestro Hacedor
16 “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido.” (Salmo 139:23, 24.) David estaba al tanto de que Jehová lo sabía todo acerca de él: nada de lo que pensaba, decía o hacía escapaba a la vista de su Hacedor (Salmo 139:1-12; Hebreos 4:13). El conocimiento tan íntimo que Dios tenía de él le infundía a David gran seguridad, la misma seguridad que siente un niñito en los brazos de sus cariñosos padres. David valoraba muchísimo su estrecha relación con Jehová y se esforzaba por mantenerla viva, meditando profundamente en sus obras y orándole. De hecho, un buen número de los salmos de David —incluido el Salmo 139— son en esencia oraciones para ser cantadas. De igual manera, la meditación y la oración nos ayudan a nosotros a acercarnos a Jehová.
17 Por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, poseemos la facultad del libre albedrío, pudiendo así elegir entre el bien o el mal. Tal libertad conlleva una responsabilidad moral. David no quería ser contado entre los malvados (Salmo 139:19-22). Quería evitar cometer errores dolorosos. Por eso, tras reflexionar sobre el conocimiento absoluto que Jehová tenía de él, le suplicó humildemente que examinara lo más recóndito de su ser y lo guiara por el camino que lleva a la vida. Las justas normas morales de Dios son para todos, por lo que también nosotros debemos elegir bien. Jehová nos exhorta a obedecerle. Si lo hacemos, gozaremos de su favor y de innumerables recompensas (Juan 12:50; 1 Timoteo 4:8). Caminar con Jehová día a día nos infundirá paz interior, aun cuando nos hallemos en graves dificultades (Filipenses 4:6, 7).
w06 1/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
139:23, 24. Hacemos bien en desear que Jehová examine nuestro interior en busca de algún “camino doloroso” —cualquier pensamiento, inclinación o deseo que sea malo— y que nos ayude a desarraigarlo.
w01 15/6 págs. 22-23 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
Invitemos a Jehová a que nos examine
19 Los siervos fieles de Jehová somos de gran valor para él (Mateo 10:29-31). Aunque es invisible, puede ser real para nosotros, y nosotros podemos apreciar mucho la valiosa relación que tenemos con él. Manifestar tal actitud para con nuestro Padre celestial nos reporta muchos beneficios. Nuestra fe fuerte nos ayuda a poseer un corazón limpio y una buena conciencia ante Jehová. La fe sin hipocresía también impide que llevemos una doble vida (1 Timoteo 1:5, 18, 19). Nuestra fe inquebrantable en Dios da un buen ejemplo a quienes nos rodean y tiene un efecto positivo en ellos (1 Timoteo 4:12). Además, fomenta la conducta piadosa y regocija el corazón de Jehová (Proverbios 27:11).
20 Si somos sabios de verdad, estaremos contentos de que Jehová nos vigile. No solo querremos que nos vea, sino que desearemos que examine por completo nuestros pensamientos y acciones. Hacemos bien en invitar a Jehová a que nos escudriñe y perciba si albergamos inclinaciones impropias. No hay duda de que nos ayudará a afrontar nuestros problemas y a hacer los cambios necesarios. Apropiadamente, el salmista David cantó: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido” (Salmo 139:23, 24).
21 David suplicó a Jehová que lo escudriñara por completo para que viera si había en él algún “camino doloroso”. ¿No anhelamos, igual que el salmista, que Dios indague en nuestro corazón para ver si abrigamos motivos impropios? Pidámosle con fe que nos examine. ¿Y si nos preocupa algún error o hay algo perjudicial en nosotros? En ese caso, sigamos orando con fervor a nuestro Dios amoroso, Jehová, y sometámonos con humildad a la dirección de su espíritu santo y al consejo de su Palabra. Podemos confiar en que nos auxiliará y nos ayudará a seguir un proceder que nos lleve a la vida eterna (Salmo 40:11-13).
w95 15/3 pág. 6 Vale la pena examinar las oraciones de la Biblia
David cantó: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes”. (Salmo 139:23.) David deseaba que Jehová Dios descubriera sus deseos, emociones y motivos impropios. En otras palabras, David procuraba la ayuda de Jehová para evitar el pecado.
w93 1/10 págs. 19-20 “Escudríñame completamente, oh Dios”
Cuando Dios nos escudriña
16 David no quería ser en nada como los inicuos. Muchas personas tratan de ocultar lo que son en su interior, pero David oró con humildad: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, Y guíame en el camino de tiempo indefinido”. (Salmo 139:23, 24.) Cuando David mencionó su corazón, no se refería al corazón físico. En conformidad con el sentido figurado de esta palabra, hacía alusión a lo que era por dentro, al hombre interior. Nosotros también debemos desear que Dios escudriñe nuestro corazón y vea si tenemos deseos, inclinaciones, emociones, propósitos, pensamientos o motivos impropios. (Salmo 26:2.) Jehová nos invita: “Hijo mío, de veras dame tu corazón, y que esos ojos tuyos se complazcan en mis propios caminos”. (Proverbios 23:26.)
17 Si hay ocultos en nosotros pensamientos inquietantes causados por deseos o motivos malos o debido a que hayamos tenido algún comportamiento impropio, debemos pedir a Jehová que nos ayude a corregir el asunto. En vez de usar la expresión “algún camino doloroso”, la versión judía La Biblia, de Editorial Sigal, dice “camino malo”; la versión en inglés, The New English Bible, dice “cualquier camino que te aflija [es decir, a ti, Dios]”. Es posible que nosotros mismos no comprendamos con claridad nuestros pensamientos inquietantes, y por lo tanto no sepamos cómo explicar nuestro problema a Dios, pero él entiende nuestra situación. (Romanos 8:26, 27.) No debería sorprendernos hallar inclinaciones malas en nuestro corazón; sin embargo, no debemos justificarlas. (Génesis 8:21.) Tenemos que buscar la ayuda de Dios para desarraigarlas. Si amamos de verdad a Jehová y sus caminos, podemos pedirle tal ayuda confiando en que él “es mayor que nuestro corazón y conoce todas las cosas”. (1 Juan 3:19-21.)
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Permita que Dios lo escudriñe
David no quería ser como los inicuos, pero sabía que no debía verlos con animosidad. Así que suplicó: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido”. (Salmo 139:23, 24.) Como el salmista, debemos querer que Dios nos escudriñe el corazón y discierna si tenemos motivos incorrectos o no. (1 Crónicas 28:9.) Debemos pedir a Jehová que nos examine, que conozca nuestros pensamientos inquietantes y vea si hay en nosotros algún camino doloroso. Si estamos llenos de inquietud por nuestros errores o si hay algo perjudicial en nosotros o algo incorrecto en nuestros motivos, oremos humildemente y sometámonos por completo a la dirección del espíritu de Dios y al consejo de Su Palabra. (Salmo 40:11-13.) Por esos medios, nuestro mejor Amigo, Jehová, puede guiarnos en el camino de tiempo indefinido y ayudarnos a seguir un derrotero justo que nos lleve a la vida eterna.
SALMO 139:24)
“y ve si hay en mí algún camino doloroso, Y guíame en el camino de tiempo indefinido.”
w07 15/6 págs. 24-25 Estamos maravillosamente hechos
Busquemos la guía de nuestro Hacedor
16 “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido.” (Salmo 139:23, 24.) David estaba al tanto de que Jehová lo sabía todo acerca de él: nada de lo que pensaba, decía o hacía escapaba a la vista de su Hacedor (Salmo 139:1-12; Hebreos 4:13). El conocimiento tan íntimo que Dios tenía de él le infundía a David gran seguridad, la misma seguridad que siente un niñito en los brazos de sus cariñosos padres. David valoraba muchísimo su estrecha relación con Jehová y se esforzaba por mantenerla viva, meditando profundamente en sus obras y orándole. De hecho, un buen número de los salmos de David —incluido el Salmo 139— son en esencia oraciones para ser cantadas. De igual manera, la meditación y la oración nos ayudan a nosotros a acercarnos a Jehová.
17 Por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios, poseemos la facultad del libre albedrío, pudiendo así elegir entre el bien o el mal. Tal libertad conlleva una responsabilidad moral. David no quería ser contado entre los malvados (Salmo 139:19-22). Quería evitar cometer errores dolorosos. Por eso, tras reflexionar sobre el conocimiento absoluto que Jehová tenía de él, le suplicó humildemente que examinara lo más recóndito de su ser y lo guiara por el camino que lleva a la vida. Las justas normas morales de Dios son para todos, por lo que también nosotros debemos elegir bien. Jehová nos exhorta a obedecerle. Si lo hacemos, gozaremos de su favor y de innumerables recompensas (Juan 12:50; 1 Timoteo 4:8). Caminar con Jehová día a día nos infundirá paz interior, aun cuando nos hallemos en graves dificultades (Filipenses 4:6, 7).
w06 1/9 pág. 16 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
139:23, 24. Hacemos bien en desear que Jehová examine nuestro interior en busca de algún “camino doloroso” —cualquier pensamiento, inclinación o deseo que sea malo— y que nos ayude a desarraigarlo.
w01 15/6 págs. 22-23 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
Invitemos a Jehová a que nos examine
19 Los siervos fieles de Jehová somos de gran valor para él (Mateo 10:29-31). Aunque es invisible, puede ser real para nosotros, y nosotros podemos apreciar mucho la valiosa relación que tenemos con él. Manifestar tal actitud para con nuestro Padre celestial nos reporta muchos beneficios. Nuestra fe fuerte nos ayuda a poseer un corazón limpio y una buena conciencia ante Jehová. La fe sin hipocresía también impide que llevemos una doble vida (1 Timoteo 1:5, 18, 19). Nuestra fe inquebrantable en Dios da un buen ejemplo a quienes nos rodean y tiene un efecto positivo en ellos (1 Timoteo 4:12). Además, fomenta la conducta piadosa y regocija el corazón de Jehová (Proverbios 27:11).
20 Si somos sabios de verdad, estaremos contentos de que Jehová nos vigile. No solo querremos que nos vea, sino que desearemos que examine por completo nuestros pensamientos y acciones. Hacemos bien en invitar a Jehová a que nos escudriñe y perciba si albergamos inclinaciones impropias. No hay duda de que nos ayudará a afrontar nuestros problemas y a hacer los cambios necesarios. Apropiadamente, el salmista David cantó: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido” (Salmo 139:23, 24).
21 David suplicó a Jehová que lo escudriñara por completo para que viera si había en él algún “camino doloroso”. ¿No anhelamos, igual que el salmista, que Dios indague en nuestro corazón para ver si abrigamos motivos impropios? Pidámosle con fe que nos examine. ¿Y si nos preocupa algún error o hay algo perjudicial en nosotros? En ese caso, sigamos orando con fervor a nuestro Dios amoroso, Jehová, y sometámonos con humildad a la dirección de su espíritu santo y al consejo de su Palabra. Podemos confiar en que nos auxiliará y nos ayudará a seguir un proceder que nos lleve a la vida eterna (Salmo 40:11-13).
w93 1/10 pág. 20 párrs. 16-18 “Escudríñame completamente, oh Dios”
y ve si hay en mí algún camino doloroso, Y guíame en el camino de tiempo indefinido”. (Salmo 139:23, 24.) Cuando David mencionó su corazón, no se refería al corazón físico. En conformidad con el sentido figurado de esta palabra, hacía alusión a lo que era por dentro, al hombre interior. Nosotros también debemos desear que Dios escudriñe nuestro corazón y vea si tenemos deseos, inclinaciones, emociones, propósitos, pensamientos o motivos impropios. (Salmo 26:2.) Jehová nos invita: “Hijo mío, de veras dame tu corazón, y que esos ojos tuyos se complazcan en mis propios caminos”. (Proverbios 23:26.)
17 Si hay ocultos en nosotros pensamientos inquietantes causados por deseos o motivos malos o debido a que hayamos tenido algún comportamiento impropio, debemos pedir a Jehová que nos ayude a corregir el asunto. En vez de usar la expresión “algún camino doloroso”, la versión judía La Biblia, de Editorial Sigal, dice “camino malo”; la versión en inglés, The New English Bible, dice “cualquier camino que te aflija [es decir, a ti, Dios]”. Es posible que nosotros mismos no comprendamos con claridad nuestros pensamientos inquietantes, y por lo tanto no sepamos cómo explicar nuestro problema a Dios, pero él entiende nuestra situación. (Romanos 8:26, 27.) No debería sorprendernos hallar inclinaciones malas en nuestro corazón; sin embargo, no debemos justificarlas. (Génesis 8:21.) Tenemos que buscar la ayuda de Dios para desarraigarlas. Si amamos de verdad a Jehová y sus caminos, podemos pedirle tal ayuda confiando en que él “es mayor que nuestro corazón y conoce todas las cosas”. (1 Juan 3:19-21.)
18 En conformidad con la oración del salmista de que Jehová lo guiaría en el camino de tiempo indefinido, Jehová de verdad guía a sus siervos humildes y obedientes. No solo los dirige en el camino que puede resultar en una larga vida debido a que no morirán prematuramente porque no son malhechores, sino en el camino que lleva a la vida eterna. Jehová subraya la necesidad que tenemos del valor expiatorio del sacrificio de Jesús. Mediante su Palabra y su organización nos provee instrucción esencial para poder hacer su voluntad. Nos recalca la importancia de responder a su ayuda para que lleguemos a ser por dentro la clase de persona que mostramos ser por fuera. (Salmo 86:11.) Nos anima con la perspectiva de vivir para siempre en salud perfecta en un justo nuevo mundo en el que le serviremos a él, el único Dios verdadero.
w90 15/1 pág. 24 ¡Jehová nos conoce bien!
Permita que Dios lo escudriñe
David no quería ser como los inicuos, pero sabía que no debía verlos con animosidad. Así que suplicó: “Escudríñame completamente, oh Dios, y conoce mi corazón. Examíname, y conoce mis pensamientos inquietantes, y ve si hay en mí algún camino doloroso, y guíame en el camino de tiempo indefinido”. (Salmo 139:23, 24.) Como el salmista, debemos querer que Dios nos escudriñe el corazón y discierna si tenemos motivos incorrectos o no. (1 Crónicas 28:9.) Debemos pedir a Jehová que nos examine, que conozca nuestros pensamientos inquietantes y vea si hay en nosotros algún camino doloroso. Si estamos llenos de inquietud por nuestros errores o si hay algo perjudicial en nosotros o algo incorrecto en nuestros motivos, oremos humildemente y sometámonos por completo a la dirección del espíritu de Dios y al consejo de Su Palabra. (Salmo 40:11-13.) Por esos medios, nuestro mejor Amigo, Jehová, puede guiarnos en el camino de tiempo indefinido y ayudarnos a seguir un derrotero justo que nos lleve a la vida eterna.
SALMO 140:3)
“Han aguzado su lengua como la de una serpiente; la ponzoña de la víbora cornuda está debajo de sus labios. Sélah.”
it-2 pág. 682 Ponzoña
Uso figurado. Las mentiras y calumnias de los inicuos, tan perjudiciales para la reputación de la víctima, se asemejan al veneno mortífero de la serpiente. (Sl 58:3, 4.) Se dice de los calumniadores: “La ponzoña de la víbora cornuda está debajo de sus labios” (o “detrás de sus labios”), tal como la glándula del veneno de la víbora está detrás del labio y de los dientes de su mandíbula superior. (Sl 140:3; Ro 3:13.) Cuando la lengua se emplea para la enseñanza falsa, la calumnia, la difamación o cualquier otro tipo de habla perjudicial, “está llena de veneno mortífero”. (Snt 3:8.)
SALMO 141:2)
“Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti; el levantar las palmas de mis manos, como la ofrenda de grano al atardecer.”
w14 15/6 pág. 16 párr. 21 “Tienes que amar a Jehová tu Dios”
21 El amor por Jehová nos motiva a acudir a él en oración constantemente. Los sacerdotes de Israel tenían que quemar incienso para Jehová todos los días. Y es interesante que el rey David comparara sus oraciones a incienso cuando cantó: “Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti; el levantar las palmas de mis manos, como la ofrenda de grano al atardecer” (Sal. 141:2; Éx. 30:7, 8). Que nuestras humildes peticiones, sinceras súplicas y sentidas palabras de alabanza y gratitud sean tan agradables a Jehová como el incienso perfumado, por así decirlo (Rev. 5:8).
w99 15/1 pág. 10 ¿Están sus oraciones ‘preparadas como incienso’?
¿Están sus oraciones ‘preparadas como incienso’?
“Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti.” (SALMO 141:2.)
JEHOVÁ DIOS mandó a su profeta Moisés que preparara un incienso sagrado para el tabernáculo de adoración del pueblo de Israel. La fórmula divina consistía en una mezcla de cuatro especias aromáticas (Éxodo 30:34-38). Tenía una dulce fragancia.
2 El pacto de la Ley que se había celebrado con la nación de Israel requería que se quemara incienso todos los días (Éxodo 30:7, 8). ¿Tenía un significado especial el uso del incienso? Sí, pues el salmista cantó: “Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti [Jehová Dios]; el levantar las palmas de mis manos, como la ofrenda de grano al atardecer” (Salmo 141:2). En el libro de Revelación, el apóstol Juan ve a los que están alrededor del trono celestial de Dios con tazones de oro llenos de incienso. “Y —dice el relato inspirado— el incienso significa las oraciones de los santos.” (Revelación [Apocalipsis] 5:8.) Así, pues, quemar incienso de dulce fragancia simbolizaba las oraciones aceptables que ofrecen los siervos de Jehová día y noche (1 Tesalonicenses 3:10; Hebreos 5:7).
it-1 pág. 1219 Incienso
Significado. Puesto que el pacto de la Ley era una sombra de cosas mejores por venir (Heb 10:1), parece que la acción de quemar incienso prescrita en ese pacto representó las oraciones gratas a Dios que le ofrecen sus siervos fieles. El salmista dijo: “Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti [Jehová]”. (Sl 141:2.) Asimismo, el libro de Revelación, de un notable contenido simbólico, habla de los que estaban alrededor del trono celestial de Dios con “tazones de oro que estaban llenos de incienso, y el incienso significa las oraciones de los santos”. En el mismo libro también se registra: “Se le dio [a un ángel] una gran cantidad de incienso para que lo ofreciera con las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono”. (Rev 5:8; 8:3, 4.) En varios aspectos, el quemar incienso fue un símbolo apropiado de las oraciones de los santos ‘ofrecidas’ (Heb 5:7) noche y día (1Te 3:10), y que satisfacen a Jehová. (Pr 15:8.)
w86 15/5 pág. 21 Ore con corazón humilde ante otras personas
“Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti”. (Salmo 141:2.)
¿Cómo podemos preparar nuestras oraciones para que sean tan perfumadas como incienso delante de Jehová? Por medio de meditar con anticipación en lo que vamos a decir a la luz de la guía que Jehová nos ha provisto.
SALMO 141:3)
“Pon guardia, sí, oh Jehová, para mi boca; pon vigilancia, sí, sobre la puerta de mis labios.”
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
141:3—¿Por qué quiso David ‘vigilancia sobre la puerta de sus labios’?
David sabía el daño que puede ocasionar la lengua, y que los hombres imperfectos se sienten tentados a hablar con dureza, en especial cuando se les provoca. Moisés fue el hombre más manso de la Tierra, pero pecó con su lengua respecto a las aguas de Meribá. (Números 12:3; 20:9-13.) Entonces, el dominio de los labios es necesario para evitar habla dañina y conservar un buen corazón. (Santiago 3:5-12.)
SALMO 141:5)
“Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa; y si me censurara, sería aceite sobre la cabeza, que mi cabeza no querría rehusar. Porque todavía habría aun mi oración durante las calamidades de ellos.”
w15 15/4 pág. 31 La expulsión: una muestra de amor
Para lograr que un pecador se arrepienta se necesita amor, pero también firmeza. “Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa —dijo David—; y si me censurara, sería aceite sobre la cabeza.” (Sal. 141:5.) A fin de entender mejor estas palabras, pensemos en la siguiente situación. Imaginemos que un frío día de invierno un grupo está escalando una montaña cubierta de nieve. Uno de ellos, agotado, comienza a congelarse y a dormirse. Pero si se queda dormido en la nieve, su muerte será segura. Por eso, uno de sus compañeros trata de mantenerlo despierto dándole unas bofetadas en la cara mientras llega el equipo de rescate. Aunque sean dolorosas, esas bofetadas le pueden salvar la vida. De la misma manera, David agradecía la corrección, aunque fuera dolorosa, pues comprendía que era para su bien.

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