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domingo, 28 de agosto de 2016

SALMOS 110-118 | Tesoros de la Biblia: semana del 29 de agosto a 4 de septiembre

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS:
TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 110-118

“¿CÓMO LE PAGARÉ A JEHOVÁ?” (10 MINS.):

El salmista estaba muy agradecido a Jehová por haberlo librado de “las sogas de la muerte” (Sl 116:3). Estaba decidido a mostrarle su agradecimiento cumpliendo todas las promesas que le había hecho y las obligaciones que tenía con él.
¿Qué razones tengo esta semana para estar agradecido a Jehová?
¿Cómo le puedo demostrar a Jehová mi gratitud?

Sl 116:3, 4, 8. Jehová libró de la muerte al salmista (w87 15/3 pág. 24 párr. 5).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:3, 4
3 Las sogas de la muerte me rodearon,
y las circunstancias angustiosas del Seol mismas me hallaron.
Angustia y desconsuelo seguí hallando.
4 Pero el nombre de Jehová procedí a invocar:
“¡Ah, Jehová, de veras provee escape a mi alma!”.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:8
8 Pues tú has librado mi alma de la muerte,
mi ojo de las lágrimas, mi pie de tropezar.
w87 15/3 pág. 24 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
110:3—¿Qué significa que haya “hombres jóvenes justamente como gotas de rocío”?
El rocío se asocia con bendición, productividad y abundancia. (Génesis 27:28.) Las gotas de rocío también son delicadas, refrescantes, sostienen la vida y son numerosas. En el día de la fuerza militar del Rey Mesiánico, sus súbditos se ofrecen con presteza y alegría en números tan elevados que se les puede comparar a gotas de rocío. Justamente como gotas de rocío refrescantes, por toda la organización de Jehová hoy hay muchos jóvenes que sirven a Dios y a sus compañeros de adoración.

Sl 116:12. El salmista quería demostrar su gratitud a Jehová (w09 15/7 pág. 29 párrs. 4, 5; w98 1/12 pág. 24 párr. 3).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:12
12 ¿Qué pagaré a Jehová
por todos sus beneficios para conmigo?
La Atalaya 2009 Seamos agradecidos al recibir y generosos al dar
El salmista se preguntaba: “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?” (Sal. 116:12). ¿Qué beneficios había recibido él? Jehová lo había sostenido en una época de “angustia y desconsuelo”. De hecho, había “librado [su] alma de la muerte”. Ahora, él quería corresponderle de alguna manera. ¿Cómo podría hacerlo? Él mismo lo dijo: “Mis votos pagaré a Jehová” (Sal. 116:3, 4, 8, 10-14). Así es, el salmista estaba decidido a cumplir las promesas solemnes que le había hecho a Jehová, así como las obligaciones que tenía con él.
Nosotros podemos hacer lo mismo. ¿Cómo? Obedeciendo en todo momento las leyes y los principios divinos. Por eso, debemos asegurarnos de que la adoración a Jehová sea lo más importante en nuestra vida y de que el espíritu santo guíe todas nuestras acciones (Ecl. 12:13; Gál. 5:16-18). Claro, jamás podremos pagarle a Jehová todo lo que ha hecho por nosotros. Pero aun así, podemos alegrar su corazón si nos esforzamos de toda alma por servirle (Pro. 27:11). ¡Qué gran honor tenemos!
w98 1/12 pág. 24 En el umbral de una mayor actividad
Consejo de despedida de los instructores
Luego siguieron los discursos de tres miembros de la facultad de Galaad. Primero habló Karl Adams sobre el tema “¿Cómo pagará usted a Jehová?”. Su discurso se basó en el Salmo 116, que posiblemente cantó Jesús la noche antes de su muerte (Mateo 26:30, nota). ¿Qué pudo pasar por la mente de Jesús mientras cantaba las palabras: “Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo”? (Salmo 116:12.) Es posible que reflexionara sobre el cuerpo perfecto que Jehová le había preparado (Hebreos 10:5). Al día siguiente iba a ofrecer aquel cuerpo en sacrificio, como demostración de la profundidad de su amor. Los estudiantes de la clase 105 habían gustado la bondad de Jehová durante los anteriores cinco meses. Ahora podían demostrar su amor a Dios trabajando arduamente en sus asignaciones misionales.

Sl 116:13, 14, 17, 18. El salmista estaba decidido a cumplir las obligaciones que tenía con Jehová (w10 15/4 pág. 27, recuadro).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:13, 14
13 La copa de magnífica salvación alzaré,
y el nombre de Jehová invocaré.
14 Mis votos pagaré a Jehová,
sí, enfrente de todo su pueblo.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:17, 18
17 A ti te ofreceré el sacrificio de acción de gracias,
y el nombre de Jehová invocaré.
18 Mis votos pagaré a Jehová,
sí, enfrente de todo su pueblo,
La Atalaya 2010 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
Ayudas para seguir plenamente a Cristo
▪ Leer a diario la Palabra de Dios y meditar en ella (Sal. 1:1-3; 1 Tim. 4:15).
▪ Pedirle constantemente a Dios su apoyo y su espíritu (Zac. 4:6; Luc. 11:9, 13).
▪ Buscar la compañía de quienes realizan su ministerio con empeño (Pro. 13:20; Heb. 10:24, 25).
▪ Reconocer la urgencia de los tiempos en que vivimos (Efe. 5:15, 16).
▪ Tener presentes las graves consecuencias de poner excusas (Luc. 9:59-62).
▪ Reflexionar a menudo en nuestro voto de dedicación y en las muchas recompensas de servir a Jehová y seguir a Cristo con toda el alma (Sal. 116:12-14; 133:3; Pro. 10:22).

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 110:4. ¿A qué juramento se hace referencia en este versículo? (w14 15/10 pág. 11 párrs. 15-17; w06 1/9 pág. 14 párr. 1).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 110:4
4 Jehová ha jurado (y no sentirá pesar):
“¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido
a la manera de Melquisedec!”.
La Atalaya 2014Tenga fe absoluta en el Reino
15-17. a) Según el pacto para ser un sacerdote como Melquisedec, ¿qué otra función tendría la descendencia de la mujer? b) ¿Por qué hacía falta que también cumpliera esa función?
15 El pacto con Abrahán y el pacto con David aseguran que la descendencia de la mujer tendría que reinar. No obstante, hacía falta algo más que un buen gobierno para que personas de todas las naciones fueran verdaderamente bendecidas. Como estas necesitaban ser liberadas del pecado e integradas en la familia universal de Jehová, hacía falta que la descendencia también cumpliera una función sacerdotal. Nuestro Creador, en su gran sabiduría, hizo esto posible mediante otro contrato legal, el pacto para ser un sacerdote como Melquisedec.
16 Por medio del rey David, Jehová reveló que haría un pacto personal con Jesús con un doble objetivo: 1) que se sentara “a [su] diestra” hasta vencer a sus enemigos, y 2) que fuera un “sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec” (lea Salmo 110:1, 2, 4). ¿Por qué “a la manera de Melquisedec”? Porque mucho antes de que los descendientes de Abrahán heredaran la Tierra Prometida, Melquisedec, el rey de Salem, fue “sacerdote del Dios Altísimo” (Heb. 7:1-3). Jehová lo nombró rey y sacerdote directamente. Él es el único hombre mencionado en las Escrituras Hebreas que cumplió ambas funciones. Además, puesto que no hay registro de que tuviera un predecesor ni un sucesor, es decir, que alguien antes o después de él cumpliera estas dos funciones, puede considerarse que es “sacerdote perpetuamente”, para siempre.
17 Por medio de este pacto personal, Jehová nombró sacerdote a Jesús directamente. Por eso Jesús será “sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec” (Heb. 5:4-6). Este pacto demuestra a las claras que Jehová se ha comprometido legalmente a usar el Reino mesiánico para cumplir su propósito original para la Tierra y la humanidad.
La Atalaya 2006 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
110:4. ¿Qué es lo que Jehová “ha jurado” y “no sentirá pesar” de haber hecho? Este juramento es el pacto que Jehová hizo con Jesucristo para que fuera Rey y Sumo Sacerdote (Lucas 22:29).

Sl 116:15. En un discurso de funeral, ¿por qué no debería aplicarse este versículo al difunto? (w12 15/5 pág. 22 párr. 2).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 116:15
15 Preciosa a los ojos de Jehová
es la muerte de los que le son leales.
La Atalaya 2012 Preguntas de los lectores
En un discurso de funeral, este versículo no se debe aplicar al fallecido, aun cuando se trate de un cristiano que haya muerto fiel a Jehová. ¿Por qué? Porque su verdadero significado es más amplio. Lo que el salmista quiso decir es que Jehová considera que la muerte de todos sus siervos fieles sería una pérdida tan enorme que no está dispuesto a permitirla (véanse Salmo 72:14 y 116:8).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 110-118 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 110:1)
“La expresión de Jehová a mi Señor es: “Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies”.”
cl cap. 19 pág. 194 párr. 13 “La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”
13 Por inspiración divina, David escribió: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’.
cl cap. 19 pág. 194 párr. 13 “La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”
Estas palabras se refirieron directamente a la Descendencia prometida, el Mesías, quien no reinaría desde Jerusalén, sino desde su trono celestial, a la “diestra” del Todopoderoso (Hechos 2:35, 36). Por tanto, no solo gobernaría Israel, sino el planeta entero (Salmo 2:6-8).
cl cap. 19 pág. 194 párr. 13 “La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”
Salmo 110:1,
w12 15/10 pág. 26 párr. 14 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
En segundo lugar, Jehová inspiró a David para que predijera que ese singular Rey también sería el Sumo Sacerdote de la humanidad. En Israel, los reyes y los sacerdotes eran figuras totalmente separadas. Los sacerdotes provenían de la tribu de Leví, y los reyes, de la de Judá. Pero en cuanto a su ilustre heredero, David profetizó: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’” (Sal. 110:1, 4). En cumplimiento de esta profecía, Jesucristo, la Descendencia prometida, ya reina en los cielos. Además, es el Sumo Sacerdote de la humanidad, y en ese papel ayuda a las personas arrepentidas a disfrutar de una buena relación con Dios (léase Hebreos 7:21, 25, 26).
w06 1/9 pág. 13 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
110:1, 2. ¿Qué hizo el “Señor [de David]”, Jesucristo, mientras estuvo sentado a la diestra de Dios? Después de resucitar, Jesús ascendió al cielo y allí esperó a la diestra de Dios hasta que comenzó a reinar en 1914. Durante todo ese tiempo de espera reinó sobre sus seguidores ungidos, dirigiéndolos en la obra de predicar y hacer discípulos y preparándolos para gobernar con él en su Reino (Mateo 24:14; 28:18-20; Lucas 22:28-30).
kl cap. 10 pág. 96 párr. 15 El Reino de Dios gobierna
15 Refiriéndose proféticamente a Jesús como su “Señor”, el rey David dijo: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’”. (Salmo 110:1; compárese con Hechos 2:34-36.) Esta profecía indica que Jesús no empezaría a gobernar inmediatamente después de ascender al cielo, sino que tendría que esperar a la diestra de Dios. (Hebreos 10:12, 13.)
w94 1/6 págs. 28-29 “Jesucristo es Señor”, ¿cuándo y cómo?
“Jesucristo es Señor”, ¿cuándo y cómo?
“DICE el SEÑOR a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.” Así traduce Salmo 110:1 La Biblia de las Américas. ¿Quién es “el SEÑOR”, y a quién está hablando?
Una traducción más precisa del texto hebreo contesta rápidamente la primera pregunta. “La expresión de Jehová a mi Señor es: [...].” Así pues, “SEÑOR”, en letras mayúsculas, se refiere al Dios todopoderoso, Jehová mismo. Aunque La Biblia de las Américas utiliza “SEÑOR” en vez de “Señor” para denotar el nombre divino, no es la primera en confundir de este modo los títulos, pues la antigua Septuaginta griega, traducida del hebreo, también empleó el término “Señor” para referirse a Jehová en sus copias más tardías. ¿Por qué? Porque el título “Señor” sustituyó el nombre divino, el Tetragrámaton (יהוה). El erudito A. E. Garvie dice: “La explicación más fácil y probable del uso del título Señor [ký•ri•os] es el empleo de ese título en la sinagoga judía en vez del nombre del pacto, Yahvéh [Jehová], cuando se leían las Escrituras”.
La Biblia identifica a Jehová como el “Señor Soberano”. (Génesis 15:2, 8; Hechos 4:24; Revelación 6:10.) También se le llama “el Señor verdadero” y “el Señor de toda la tierra”. (Éxodo 23:17; Josué 3:13; Revelación 11:4.) ¿Quién es, entonces, el otro “Señor” de Salmo 110:1, y cómo llegó Jehová a reconocerlo como “Señor”?
Jesucristo como “Señor”
A Jesús se le llama “Señor” en los cuatro Evangelios, con más frecuencia en Lucas y Juan. En el siglo primero de la era común, “Señor” era un título de respeto y cortesía, como ocurre en la actualidad. (Juan 12:21; 20:15.) En el Evangelio de Marcos se aplica con más frecuencia a Jesús el término “Maestro”, Rab•bó•ni. (Compárese Marcos 10:51 con Lucas 18:41.) Incluso la pregunta de Saulo camino de Damasco: “¿Quién eres, Señor?”, tenía este mismo sentido general de petición respetuosa. (Hechos 9:5.) Sin embargo, una vez que los discípulos de Jesús lo reconocieron como su Amo, es evidente que el título “Señor” expresaba mucho más que simple respeto.
Después de su muerte y resurrección, pero antes de su ascensión al cielo, Jesús se apareció a sus discípulos y les hizo este asombroso anuncio: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra”. (Mateo 28:18.) Luego, en el día de Pentecostés, Pedro, bajo la influencia del espíritu santo derramado, se refirió a Salmo 110:1 y dijo: “Por lo tanto, sepa con certeza toda la casa de Israel que Dios lo hizo Señor y también Cristo, a este Jesús a quien ustedes fijaron en un madero”. (Hechos 2:34-36.) Debido a su fidelidad hasta el punto de sufrir una muerte ignominiosa en un madero de tormento, Jesús fue resucitado y recibió la recompensa más elevada. Entonces empezó su señorío en los cielos.
El apóstol Pablo confirmó las palabras de Pedro cuando escribió que Dios “sentó [a Cristo] a su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo gobierno y autoridad y poder y señorío, y de todo nombre que se nombra, no solo en este sistema de cosas, sino también en el que ha de venir”. (Efesios 1:20, 21.) El señorío de Jesucristo está por encima de todo otro señorío, y seguirá hasta entrado el nuevo mundo. (1 Timoteo 6:15.) Fue ensalzado a “un puesto superior” y se le dio “el nombre que está por encima de todo otro nombre”, de modo que el mundo entero debía reconocer “que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre”. (Filipenses 2:9-11.) Así se cumplió la primera parte de Salmo 110:1, y “ángeles y autoridades y poderes” se sujetaron al señorío de Jesús. (1 Pedro 3:22; Hebreos 8:1.)
En las Escrituras Hebreas, la expresión “Señor de señores” solo se aplica a Jehová. (Deuteronomio 10:17; Salmo 136:2, 3.) Pero Pedro dijo de Jesucristo bajo inspiración: “Este es Señor de todos los demás [o, “Señor de todos nosotros”, Goodspeed]”. (Hechos 10:36.) Él es, en realidad, “Señor tanto sobre los muertos como sobre los vivos”. (Romanos 14:8, 9.) Los cristianos reconocen sin vacilación a Jesucristo como su Señor y Amo, y le obedecen de buena gana como súbditos suyos, comprados con su preciosísima sangre. Jesucristo ha gobernado como Rey de reyes y Señor de señores sobre su congregación desde el Pentecostés de 33 E.C. Pero ahora, desde 1914, se le ha dado autoridad real para gobernar como tal con sus enemigos colocados como ‘banquillo para sus pies’. Llegó el momento ‘de ir sojuzgando en medio de sus enemigos’, en cumplimiento de Salmo 110:1, 2. (Hebreos 2:5-8; Revelación 17:14; 19:16.)
it-1 pág. 872 Esteban
Esteban fue el primero en dar testimonio de haber visto en una visión especial a Jesús resucitado en el cielo y a la diestra de Dios, tal como se había profetizado en el Salmo 110:1. (Hch 7:55, 56.)
it-2 pág. 294 Mano
Estar a la diestra de un gobernante era ocupar la posición más importante, junto al gobernante mismo (Sl 110:1; Hch 7:55, 56; Ro 8:34; 1Pe 3:22),
w90 15/8 pág. 11 párr. 5 Lealtad... ¿a qué precio?
También después de su resurrección Jesús sabía que podía confiar en la declaración de Jehová de que ‘colocaría a sus enemigos como banquillo para sus pies’. (Salmo 110:1.) El tiempo para eso llegó en 1914, al terminar “los tiempos señalados de las naciones”, cuando el Reino fue establecido en los cielos. La prometida dominación de Jesús sobre sus enemigos comenzó cuando él echó del cielo a Satanás y sus demonios. Culminará cuando estos sean abismados por mil años y ‘los reyes de la tierra y sus ejércitos’ hayan sido destruidos. (Lucas 21:24; Revelación 12:7-12; 19:19; 20:1-3.)
si pág. 247 párr. 25 Libro bíblico número 58: Hebreos
Además, en la carta de Pablo a los hebreos encontramos prueba conmovedora de que profecías puestas por escrito hace mucho tiempo en las Escrituras Hebreas se cumplieron después de manera maravillosa. Todo esto es para nuestra instrucción y consuelo hoy día. Por ejemplo, en Hebreos Pablo aplica cinco veces las palabras de la profecía del Reino en Salmo 110:1 a Jesucristo como la Descendencia relacionada con el Reino, quien “se ha sentado a la diestra del trono de Dios” para esperar “hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies”. (Heb. 12:2; 10:12, 13; 1:3, 13; 8:1.)
w89 1/2 pág. 17 párr. 9 ¿Se beneficiará usted de los pactos divinos?
Otro hecho significativo es que el papel de Jesús como Rey y Sacerdote abarca más que la esfera terrestre. En el mismo contexto en que mencionó este pacto para un sacerdote como Melquisedec, David escribió: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’”. Así vemos que Jesús —el Señor de David— tendría un lugar en el cielo con Jehová, lo cual sucedió al tiempo de su ascensión. Desde el cielo Cristo puede ejercer autoridad junto con su Padre para sojuzgar a los enemigos y ejecutar juicios. (Salmo 110:1, 2; Hechos 2:33-36; Hebreos 1:3; 8:1; 12:2.)
pe cap. 16 pág. 137 párrs. 8-10 El gobierno de Dios empieza a regir
Cuando llegó el tiempo en que Cristo había de comenzar a gobernar, Jehová le dijo: “Ve sojuzgando [o venciendo] en medio de tus enemigos.”—Salmo 110:1, 2, 5, 6.
9 ¿Le parece extraño el que alguien hubiera de ser enemigo del gobierno de Dios? Sin embargo, no toda persona desea vivir bajo un gobierno que exige que sus súbditos hagan lo que es correcto. Por eso, después de decir que Jehová y su Hijo tomarían la gobernación mundial, la Biblia dice que “las naciones se airaron.” (Revelación 11:15, 17, 18) Las naciones no dan buena acogida al reino de Dios porque Satanás las extravía y hace que se opongan a ese Reino.
10 Cuando el gobierno de Dios empieza a regir, Satanás y sus ángeles todavía están viviendo en el cielo. Puesto que se oponen a que el Reino rija, inmediatamente estalla una guerra. Como resultado de ésta, Satanás y sus ángeles son arrojados del cielo.
ws cap. 3 pág. 22 párrs. 3-4 El “Príncipe de Paz” rige entre enemigos
Poco antes de su muerte como mártir tuvo una disputa con sus opositores religiosos e hizo una referencia al Salmo 110. De esto leemos en Lucas 20:41-44: “A su vez, él les dijo: ‘¿Cómo sucede que dicen que el Cristo es hijo de David? Porque David mismo dice en el libro de los Salmos: “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies”. David, pues, lo llama “Señor”; entonces, ¿cómo sucede que es su hijo?’”.
4 De eso se desprende, pues, que Jesucristo, como Hijo de David, no habría de comenzar a gobernar después de una conversión mundial. Más bien, empezaría a gobernar entre enemigos a quienes, con el tiempo, Jehová Dios, mediante guerra, haría el escabel de los pies de su Hijo entronizado.
SALMO 110:2)
“La vara de tu fuerza Jehová enviará desde Sión, [diciendo:] “Ve sojuzgando en medio de tus enemigos”.”
gt cap. 132 A la diestra de Dios
Mientras está a la diestra de Dios, Jesús espera este mandato de su Padre: “Ve sojuzgando en medio de tus enemigos”. Mientras tanto, hasta que entra en acción contra sus enemigos, ¿qué hace Jesús?
gt cap. 132 A la diestra de Dios
¡En aquel año Jehová dio a Jesús el mandato de ir sojuzgando en medio de sus enemigos!
En obediencia a la orden de su Padre, Jesús limpió de Satanás y sus demonios los cielos al arrojar a estos enemigos a la Tierra. Juan, después de ver esto suceder en una visión, oye una voz celestial que proclama: “¡Ahora han acontecido la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo [...]!”. Sí, ¡en 1914 Cristo empezó a gobernar como Rey!
¡Qué buenas noticias son estas para los adoradores de Jehová en el cielo! Se les da esta exhortación: “¡Alégrense, cielos, y los que residen en ellos!”. Pero ¿en qué situación se encuentran los que están en la Tierra? “¡Ay de la tierra y del mar! —continúa diciendo la voz del cielo—, porque el Diablo ha descendido a ustedes, teniendo gran cólera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo.”
Estamos en ese corto espacio de tiempo ahora mismo. En la actualidad se está separando a la gente o para entrar en el nuevo mundo de Dios o para sufrir destrucción. La verdad es que usted está determinando ahora su propio porvenir por la manera como responde a las buenas nuevas del Reino de Dios que se están predicando por toda la Tierra bajo la dirección de Cristo.
Cuando Jesucristo haya terminado de separar a la gente, servirá como el Agente de Dios para eliminar de la Tierra todo el sistema de cosas de Satanás y a todos los que lo apoyan. Jesús efectuará esta remoción de toda la iniquidad en la guerra que se llama en la Biblia Har–Magedón, o Armagedón. Tras esto, Jesús, la más grande Persona del universo después de Jehová Dios mismo, prenderá a Satanás y sus demonios y los atará por mil años en un “abismo”, es decir, en un estado de inactividad semejante a la muerte.
it-1 págs. 812-813 Enemigo
Sin embargo, después de su resurrección “se sentó a la diestra de Dios, esperando desde entonces hasta que se coloque a sus enemigos como banquillo para sus pies”. (Heb 10:12, 13; Lu 20:41-43.) Esta profecía se registró en el Salmo 110, donde se expone el mandato que Dios le dio a su Hijo: “Ve sojuzgando en medio de tus enemigos”. (Sl 110:2.) Se dice que estos enemigos de Jehová y de su “ungido” son “naciones” y “grupos nacionales”, “reyes de la tierra” y “altos funcionarios”. (Sl 2:1-9.) En Revelación 19:11-21 se ve al que se llama “Fiel y Verdadero”, “La Palabra de Dios” y “Rey de reyes y Señor de señores” dirigiendo a los ejércitos del cielo contra sus enemigos. Estos enemigos son ‘la bestia salvaje y los reyes de la tierra y sus ejércitos’, así como el “falso profeta”; Cristo aniquila a todos estos.
it-2 pág. 1182 Vara, bastón
El salmista escribió: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’. La vara de tu fuerza Jehová enviará desde Sión, diciendo: ‘Ve sojuzgando en medio de tus enemigos’”. (Sl 110:1, 2.) El apóstol Pablo aplica este texto a Jesucristo, que tiene, por decirlo así, la ‘vara de la fuerza de Jehová’, y sale como el representante de Jehová con autoridad completa para ejecutar juicio sobre sus enemigos. (Heb 10:12, 13.) Jesucristo, la “ramita del tocón de Jesé”, “tiene que golpear la tierra con la vara de su boca; y con el espíritu de sus labios dará muerte al inicuo”. (Isa 11:1, 4.) Habla con la autoridad que Jehová le ha dado y ejerce el poder recibido para castigar a los inicuos. Se dice que no gobernará a las naciones como el pastor que conduce pacíficamente al rebaño con su cayado, sino con vara de hierro. (Rev 2:27; 12:5; 19:15.)
w90 1/7 pág. 20 párrs. 12-13 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
El rey-sacerdote Melquisedec prefiguró proféticamente a Uno que sería el Sumo Sacerdote del Dios Altísimo y también un poderoso guerrero apoyado por el Dios Supremo. El Salmo 110, compuesto bajo inspiración por el guerrero-rey David, se dirige a Aquel que es mayor que el Melquisedec de Salem cuando dice: “La vara de tu fuerza Jehová enviará desde Sión, diciendo: ‘Ve sojuzgando en medio de tus enemigos’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’. Jehová mismo a tu diestra ciertamente hará pedazos a reyes en el día de su cólera”. (Salmo 110:2, 4, 5.)
13 El escritor inspirado del libro de Hebreos reveló quién era Aquel a quien realmente se dirigieron aquellas palabras cuando dijo: “Un precursor ha entrado a favor nuestro, Jesús, que ha llegado a ser sumo sacerdote a la manera de Melquisedec para siempre”. (Hebreos 6:20.)
w90 1/7 pág. 21 párr. 17 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
Al debido tiempo Jehová Dios enviará a Jesucristo, el Melquisedec Mayor, como un poderoso guerrero. Mediante él, Jehová hará para sí un nombre por encima de todo cuanto ha hecho en el pasado según lo descrito en el libro de las Guerras de Jehová o en las Escrituras Hebreas de la Santa Biblia.
pe cap. 16 pág. 137 párrs. 8-10 El gobierno de Dios empieza a regir
Cuando llegó el tiempo en que Cristo había de comenzar a gobernar, Jehová le dijo: “Ve sojuzgando [o venciendo] en medio de tus enemigos.”—Salmo 110:1, 2, 5, 6.
9 ¿Le parece extraño el que alguien hubiera de ser enemigo del gobierno de Dios? Sin embargo, no toda persona desea vivir bajo un gobierno que exige que sus súbditos hagan lo que es correcto. Por eso, después de decir que Jehová y su Hijo tomarían la gobernación mundial, la Biblia dice que “las naciones se airaron.” (Revelación 11:15, 17, 18) Las naciones no dan buena acogida al reino de Dios porque Satanás las extravía y hace que se opongan a ese Reino.
10 Cuando el gobierno de Dios empieza a regir, Satanás y sus ángeles todavía están viviendo en el cielo. Puesto que se oponen a que el Reino rija, inmediatamente estalla una guerra. Como resultado de ésta, Satanás y sus ángeles son arrojados del cielo.
w88 15/10 págs. 15-16 ¿Qué significará para usted el día del Señor?
“Ve sojuzgando en medio de tus enemigos.” (SALMO 110:2.)
ALLÁ en 1914 Jesús fue instalado en su puesto de Rey del Reino de Dios, y el día del Señor empezó. Inmediatamente, el nuevo Rey se enfrentó a la oposición violenta de Satanás el Diablo y sus agentes aquí en la Tierra. (Salmo 2:1-6.) Por eso, estos años del principio del día del Señor han sido un tiempo de conflicto durante el cual Jesús ha ido ‘sojuzgando en medio de sus enemigos’. (Salmo 110:2.)
2 Las victorias del nuevo Rey han sido impresionantes. Después de 1914 Satanás trató de “devorar” al Reino recién nacido, pero, en vez de eso, sufrió la vergüenza de ser echado del cielo. (Revelación 12:1-12.) Entonces ‘hizo guerra’ contra los restantes de los ungidos, pero no pudo impedir que ellos ‘se pusieran de pie’ en 1919 y aceptaran “el rollito” de la mano de Jesucristo. (Revelación 10:8-11; 11:11, 12; 12:17.) Tampoco pudo impedir que se juntara a los últimos miembros de los 144.000 ni que se congregara a la gran muchedumbre (de todas las naciones) que rinde “servicio sagrado día y noche en [el] templo [de Jehová]”. (Revelación 7:1-3, 9-15.)
3 Ciertamente desde 1914 Jesús ha ‘salido vencedor’. No obstante, todavía queda mucho que hacer. Jesús aún tiene que “completar su victoria”. Todavía tiene que tomar la acción de eliminar todo vestigio del sistema de cosas mundial de Satanás. (Revelación 6:1, 2; 19:11-21.)
w87 1/8 pág. 16 párr. 4 La dirección activa de Cristo hoy día
Después de haberse asemejado a “un hombre que, estando para emprender un viaje al extranjero, mandó llamar a sus esclavos y les encargó sus bienes”, Cristo añadió: “Después de mucho tiempo vino el amo de aquellos esclavos y ajustó cuentas con ellos”. (Mateo 25:14, 19.) En 33 E.C. Cristo “siguió su camino al cielo” donde se sentó “a la diestra de Dios”. (1 Pedro 3:22.) “Después de mucho tiempo”, tras su entronización en 1914, Cristo empezó ‘a sojuzgar en medio de sus enemigos’ arrojando a Satanás y sus demonios abajo a la Tierra. (Salmo 110:1, 2; Revelación 12:7-9.)
w86 1/1 pág. 6 Queda resuelto el misterio de los jinetes
Comienza el cabalgar
De modo que el cabalgar del caballo blanco habría de comenzar en algún tiempo futuro cuando Jesucristo fuera entronizado como Rey celestial del Reino de Dios. Para ese entonces Dios lo enviaría con el siguiente mandato: “Ve sojuzgando en medio de tus enemigos”. (Salmo 110:2.) Pero ¿cuándo acontecería esto?
La coronación de Jesucristo como Rey celestial se describe en el Salmo 45:3-7. En Hebreos 1:8, 9 el apóstol Pablo cita de este salmo y aplica los versículos 6 y 7 al Hijo de Dios, Jesucristo. Información detallada publicada por los testigos de Jehová muestra que la coronación de Jesucristo en el cielo tuvo lugar cuando terminaron los Tiempos de los Gentiles, “los tiempos señalados de las naciones”, en el año 1914. (Lucas 21:24.)
SALMO 110:3)
“Tu pueblo se ofrecerá de buena gana en el día de tu fuerza militar. En los esplendores de la santidad, desde la matriz del alba, tienes tu compañía de hombres jóvenes justamente como gotas de rocío.”
kr cap. 6 págs. 61-65 párrs. 5-18 Un pueblo que predica: Evangelizadores que se ofrecen de buena gana
Más de mil años antes de que Jesús naciera, Jehová inspiró a David a escribir sobre el tiempo en que el Mesías comenzaría a gobernar (lea Salmo 110:1-3). Se predijo que el Rey recién establecido, Jesús, tendría enemigos. Sin embargo, también tendría un ejército de partidarios que no le servirían por obligación, sino de buena gana. Incluso los jóvenes se ofrecerían voluntariamente, hasta el punto de convertirse en una multitud enorme. Serían tan numerosos que se los podría comparar a las incontables gotas de rocío que cubren el suelo al amanecer.
6 Jesús sabía que la profecía del Salmo 110 se refería a él (Mat. 22:42-45). Por eso, tenía motivos de sobra para confiar en que tendría partidarios leales que se ofrecerían a predicar las buenas nuevas por toda la Tierra. ¿Qué han demostrado los hechos? ¿Realmente ha contado el Rey con un ejército de evangelizadores entusiastas en estos últimos días?
“Mi privilegio y deber es anunciar ese mensaje”
7 Poco después de ser coronado rey, Jesús comenzó a preparar a sus seguidores para la enorme labor que debía realizarse. Como vimos en el capítulo 2, entre 1914 y principios de 1919, Cristo efectuó una obra de inspección y limpieza (Mal. 3:1-4). Posteriormente, en ese mismo año de 1919, nombró al esclavo fiel para que guiara a sus discípulos (Mat. 24:45). A partir de entonces, el esclavo ha estado proporcionando alimento espiritual. Para ello se ha valido de discursos en las asambleas y diversas publicaciones, que han destacado repetidamente la responsabilidad que tienen todos los cristianos de participar personalmente en la predicación.
8 Discursos en las asambleas. Ansiosos de recibir guía, los Estudiantes de la Biblia celebraron del 1 al 8 de septiembre de 1919, en Cedar Point (Ohio, Estados Unidos), su primera asamblea grande después de la Primera Guerra Mundial. El segundo día de la asamblea, el hermano Rutherford pronunció un discurso en el que dijo clara y directamente: “La misión del cristiano en la Tierra [...] es la de proclamar el mensaje del Reino del Señor”.
9 El momento culminante de la asamblea llegó tres días después, cuando el hermano Rutherford presentó una conferencia titulada “Discurso a los colaboradores”, que más tarde se publicó en la revista Watch Tower con el título “Anunciando el Reino”. El hermano Rutherford dijo que, en sus momentos de reflexión, es natural que el cristiano se pregunte: “¿Para qué estoy en la Tierra?”. Y añadió que la respuesta tenía que ser: “Por su bondad, el Señor me ha hecho su embajador para que lleve al mundo el mensaje divino de la reconciliación, y mi privilegio y deber es anunciar ese mensaje”.
10 El hermano Rutherford también anunció en esa ocasión que se publicaría una nueva revista, The Golden Age, conocida hoy como ¡Despertad! Su propósito era dar a conocer que el Reino es la única esperanza de la humanidad. Entonces, el hermano preguntó cuántos de los presentes deseaban participar en la distribución de esa revista. Un informe sobre la asamblea relató: “La respuesta del auditorio fue realmente conmovedora: 6.000 personas poniéndose de pie como si fueran una sola”. Obviamente, el Rey tenía partidarios muy deseosos de proclamar su Reino.
11 Publicaciones. En las páginas de la revista Watch Tower se enfatizó con cada vez más claridad la importancia de la obra que Jesús predijo: la predicación de las buenas nuevas. Analicemos algunos ejemplos de principios de la década de 1920.
12 ¿Qué mensaje se proclamaría en cumplimiento de Mateo 24:14? ¿Cuándo se llevaría a cabo esa obra? En el número del 1 de julio de 1920, en el artículo titulado “Evangelio del Reino”, se explicó que las buenas nuevas se centraban en “el fin del viejo orden de cosas y el establecimiento del reino del Mesías”. También se indicó claramente cuándo se predicaría este mensaje: “Tiene que darse entre el tiempo de la [primera] guerra mundial y el tiempo de la ‘grande tribulación’”. En consecuencia, el artículo destacaba: “Ahora es el tiempo para que [se proclamen] estas buenas nuevas por todas partes de la cristiandad”.
13 ¿Habría que presionar al pueblo de Dios para que predicara? Claro que no. El artículo “Sed fuertes”, de la revista Watch Tower del 15 de marzo de 1921, animó a los cristianos ungidos a que demostraran qué los impulsaba a predicar. Se les exhortaba a preguntarse: “¿No es mi mayor privilegio, así como mi deber, participar en esta obra?”. El artículo continuaba: “Estamos convencidos de que cuando vean [que la predicación es un privilegio], serán como Jeremías, en cuyo corazón la palabra del Señor era ‘como un fuego ardiente’ encerrado en sus huesos, al que no podía resistirse y que lo impulsaba a seguir hablando” (Jer. 20:9). Ese cálido estímulo reflejaba la confianza que Jehová y Jesús tenían en los leales partidarios del Reino.
14 Ahora bien, ¿cómo deberían los cristianos verdaderos llevar el mensaje del Reino a otras personas? En la revista Watch Tower del 15 de agosto de 1922 se publicó un artículo corto, pero impactante, titulado “El servicio es esencial”. En él se exhortaba a los cristianos ungidos a “llevar con entusiasmo el mensaje impreso a las personas y a hablar con ellas en las puertas de sus hogares, para dar testimonio de que el Reino de los cielos se ha acercado”.
15 Está claro que, desde 1919, Cristo ha utilizado a su esclavo fiel y discreto para destacar repetidamente que el cristiano tiene el privilegio y el deber de proclamar el mensaje del Reino. Pero ¿cómo respondieron los primeros Estudiantes de la Biblia a dicha exhortación?
“Los siervos fieles se ofrecerán voluntariamente”
16 En las décadas de 1920 y 1930, algunos se resistieron a la idea de que todos los cristianos ungidos debían participar en el ministerio. En 1928, la revista La Torre del Vigía explicó lo que estaba ocurriendo: “En la iglesia [o congregación] se encuentran hoy en día algunos que ocupan el puesto de ancianos [...]; éstos se niegan a animar a los hermanos a tomar parte en el servicio y ellos mismos tampoco participan [...]. Se ríen de la idea de ir de puerta en puerta llevando el mensaje del Rey y del reino” (número de marzo-abril). El artículo decía claramente que era el momento de señalar este error y mostrarles a tales personas que ya no se les podía confiar “por más tiempo el puesto de ancianos”.
17 Felizmente, la mayoría de los miembros de las congregaciones siguieron con entusiasmo las instrucciones del esclavo fiel y consideraron un privilegio participar en la predicación. La revista Watch Tower del 15 de marzo de 1926 expresó con confianza: “Los siervos fieles se ofrecerán voluntariamente [...] para llevar este mensaje a la gente”. Y así fue: estuvieron a la altura de la profecía de Salmo 110:3 y demostraron que apoyaban de buena gana al Rey Mesiánico.
18 Por más de cien años, millones de voluntarios se han ofrecido para proclamar el Reino.
w08 15/4 pág. 12 párr. 1 Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador
JEHOVÁ considera a los jóvenes cristianos tan valiosos como las refrescantes gotas de rocío. Él predijo que en el día de la “fuerza militar” de su Hijo, habría hombres y mujeres jóvenes que “se ofrecer[ían] de buena gana” para servir bajo las órdenes de Cristo (Sal. 110:3). Ahora bien, esa profecía se cumpliría en un tiempo en el que la mayoría de las personas no tendrían fe en Dios, serían rebeldes y solo pensarían en sí mismas y en el dinero. Pero Jehová sabía que los jóvenes que lo adoraran serían distintos. ¡Cuánto confía él en los jóvenes!
w02 15/9 pág. 8 Jóvenes que se asemejan a refrescantes gotas de rocío
El libro de los Salmos predice que habría una “compañía de hombres jóvenes” que se asemejarían a refrescantes gotas de rocío, y habla asimismo de “jóvenes” y “vírgenes” que alabarían el nombre de Jehová (Salmo 110:3; 148:12, 13).
Un ambiente que fomenta el desarrollo de los jóvenes
La comparación con las gotas de rocío es apropiada, pues el rocío se asocia con la abundancia y la bendición (Génesis 27:28). Sus gotas son delicadas y refrescantes. En este momento de la presencia de Cristo, innumerables jóvenes cristianos se ofrecen con gusto y entusiasmo. Como frescas gotas de rocío, muchos hombres y mujeres sirven a Dios con alegría durante su juventud y ayudan a sus hermanos en la fe (Salmo 71:17).
wi pág. 30 párrs. 24-25 ¿Quién guiará a las naciones a la paz?
El rey David escribió que ‘el pueblo de Dios se ofrecería voluntariamente’ cuando el Mesías iniciara su reinado. (Salmo 110:3.) Aunque la situación mundial ha ido empeorando desde el año señalado de 1914, también se ha cumplido la parte positiva de la profecía: el pueblo de Dios ha dedicado voluntariamente su tiempo a predicar ‘las buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones’. (Mateo 24:14, NM.) Por ejemplo: todos los años los Testigos pasan cientos de millones de horas hablando a la gente acerca del Reino de Dios y conduciendo estudios bíblicos gratuitos con los que tienen interés en examinar los hechos.
25 Todo ese tiempo se ofrece gratuitamente. Los que participan en la obra son de todos los antecedentes, de todas las edades y de casi toda profesión imaginable. Los describe Isaías 2:3: “Vendrán muchos pueblos que dirán: ‘Venid, y subamos a la montaña del Eterno [Hebreo: יהוה, Jehová]’”. Esta no es una mera campaña para “ganar almas”. Es un programa de educación internacional que tiene dos objetivos: 1) informar a gente de todas las naciones de que el Reino de Dios domina y explicarle qué hará en el futuro próximo, y 2) educar de manera gratuita a los que deseen examinar los hechos y servir al Dios vivo como él desea.
it-2 pág. 349 Matriz
Por otra parte, Jehová le dice al Señor de David que en el día de su fuerza militar tendrá voluntarios que se ofrecerán de buena gana “como gotas de rocío” desde “la matriz del alba” (desde donde viene el rocío matutino). (Sl 110:1-3.)
it-2 pág. 862 Rocío
Las gotas de rocío son silenciosas y abundantes. Quizás Husai quería referirse a ese sigilo o tal vez a un ejército tan numeroso como las gotas de rocío cuando dijo a Absalón: “Estaremos sobre [David] tal como cae el rocío sobre el suelo”. (2Sa 17:12.) El Rey que Jehová ha nombrado tiene su “compañía de hombres jóvenes justamente como gotas de rocío”, quizás en lo que tienen que ver con cantidad. (Sl 110:3.)
w87 15/3 pág. 24 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
110:3—¿Qué significa que haya “hombres jóvenes justamente como gotas de rocío”?
El rocío se asocia con bendición, productividad y abundancia. (Génesis 27:28.) Las gotas de rocío también son delicadas, refrescantes, sostienen la vida y son numerosas. En el día de la fuerza militar del Rey Mesiánico, sus súbditos se ofrecen con presteza y alegría en números tan elevados que se les puede comparar a gotas de rocío. Justamente como gotas de rocío refrescantes, por toda la organización de Jehová hoy hay muchos jóvenes que sirven a Dios y a sus compañeros de adoración.
SALMO 110:4)
“Jehová ha jurado y no sentirá pesar): “¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!”.”
cl cap. 19 pág. 194 párr. 13 “La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”
Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’” (Salmo 110:1, 4).
cl cap. 19 pág. 194 párr. 13 “La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”
al indicar que Dios había jurado solemnemente que el Mesías sería “sacerdote [...] a la manera de Melquisedec”. Al igual que este hombre, que desempeñó funciones reales y sacerdotales en tiempos de Abrahán, la venidera Descendencia recibiría del Altísimo el nombramiento directo como Rey y también como Sacerdote (Génesis 14:17-20).
w12 15/10 pág. 26 párr. 14 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
En segundo lugar, Jehová inspiró a David para que predijera que ese singular Rey también sería el Sumo Sacerdote de la humanidad. En Israel, los reyes y los sacerdotes eran figuras totalmente separadas. Los sacerdotes provenían de la tribu de Leví, y los reyes, de la de Judá. Pero en cuanto a su ilustre heredero, David profetizó: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’” (Sal. 110:1, 4). En cumplimiento de esta profecía, Jesucristo, la Descendencia prometida, ya reina en los cielos. Además, es el Sumo Sacerdote de la humanidad, y en ese papel ayuda a las personas arrepentidas a disfrutar de una buena relación con Dios (léase Hebreos 7:21, 25, 26).
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
110:4. ¿Qué es lo que Jehová “ha jurado” y “no sentirá pesar” de haber hecho? Este juramento es el pacto que Jehová hizo con Jesucristo para que fuera Rey y Sumo Sacerdote (Lucas 22:29).
it-2 págs. 359-360 Melquisedec
Representación típica del sacerdocio de Cristo. En una importante profecía mesiánica, el juramento de Jehová al “Señor” de David es: “¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!”. (Sl 110:1, 4.) Este salmo inspirado hizo que los hebreos consideraran que el Mesías prometido sería aquel que ocupara simultáneamente los puestos de sacerdote y rey. En la carta a los Hebreos, el apóstol Pablo despejó cualquier duda relativa a la identidad del Mesías predicho al decir que Jesús había “llegado a ser sumo sacerdote a la manera de Melquisedec para siempre”. (Heb 6:20; 5:10; véase PACTO.)
Nombramiento directo. Jehová debió nombrar sacerdote a Melquisedec. Cuando Pablo habló de la posición de Jesús como el gran Sumo Sacerdote, mostró que un hombre no consigue esta dignidad “por su propia cuenta, sino únicamente cuando es llamado por Dios, así como también lo fue Aarón”. También explicó que “el Cristo no se glorificó a sí mismo mediante llegar a ser sumo sacerdote, sino que fue glorificado por aquel que habló respecto a él: ‘Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre’”, y después aplica las palabras proféticas del Salmo 110:4 a Jesucristo. (Heb 5:1, 4-6.)
it-2 pág. 575 Pacto
Pacto para un sacerdocio a la manera de Melquisedec. Se habla de este pacto en el Salmo 110:4, y el escritor del libro bíblico de Hebreos lo aplica a Cristo en Hebreos 7:1-3, 15-17. Es un pacto que Jehová hace únicamente con Jesucristo. Parece que Jesús se refirió a este pacto cuando hizo el pacto para un Reino con sus seguidores. (Lu 22:29.) Por el juramento de Jehová, Jesucristo, Su hijo celestial, sería sacerdote a la manera de Melquisedec. Melquisedec era rey y sacerdote de Dios en la Tierra; Jesucristo no había de ocupar ambos puestos —rey y sumo sacerdote— en la Tierra, sino en el cielo. Después de su ascensión al cielo, se le instaló en su puesto permanentemente. (Heb 6:20; 7:26, 28; 8:1.) El pacto está en vigor eternamente, puesto que Jesús actuará bajo la dirección de Jehová como rey y sumo sacerdote para siempre. (Heb 7:3.)
it-2 pág. 1072 Sumo sacerdote
Para indicar la grandeza del sacerdocio de Cristo y su superioridad en contraste con el sacerdocio aarónico, el escritor muestra que Melquisedec ocupaba los puestos de rey y sacerdote por designación del Dios Altísimo, no por herencia. Cristo Jesús, que no era de la tribu de Leví, sino de la de Judá, y de la línea de David, no heredó su puesto por ser descendiente de Aarón, sino por nombramiento directo de Dios, como en el caso de Melquisedec. (Heb 5:10.) La promesa registrada en el Salmo 110:4: “Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’”, convierte a Cristo en un Rey-Sacerdote celestial.
w90 1/7 pág. 21 párr. 17 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
Al debido tiempo Jehová Dios enviará a Jesucristo, el Melquisedec Mayor, como un poderoso guerrero. Mediante él, Jehová hará para sí un nombre por encima de todo cuanto ha hecho en el pasado según lo descrito en el libro de las Guerras de Jehová o en las Escrituras Hebreas de la Santa Biblia.
w90 1/7 pág. 20 párrs. 12-13 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
El rey-sacerdote Melquisedec prefiguró proféticamente a Uno que sería el Sumo Sacerdote del Dios Altísimo y también un poderoso guerrero apoyado por el Dios Supremo. El Salmo 110, compuesto bajo inspiración por el guerrero-rey David, se dirige a Aquel que es mayor que el Melquisedec de Salem cuando dice: “La vara de tu fuerza Jehová enviará desde Sión, diciendo: ‘Ve sojuzgando en medio de tus enemigos’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’. Jehová mismo a tu diestra ciertamente hará pedazos a reyes en el día de su cólera”. (Salmo 110:2, 4, 5.)
13 El escritor inspirado del libro de Hebreos reveló quién era Aquel a quien realmente se dirigieron aquellas palabras cuando dijo: “Un precursor ha entrado a favor nuestro, Jesús, que ha llegado a ser sumo sacerdote a la manera de Melquisedec para siempre”. (Hebreos 6:20.)
si pág. 245 párrs. 13-16 Libro bíblico número 58: Hebreos
Punto de vista maduro sobre la superioridad del sacerdocio de Cristo (4:14–7:28). Pablo insta a los hebreos a tener asida la confesión de Jesús, el gran Sumo Sacerdote que ha pasado por los cielos, para que puedan hallar misericordia. El Cristo no se glorificó a sí mismo, sino que fue el Padre quien dijo: “Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec”. (Heb. 5:6; Sal. 110:4.) Primero Cristo fue perfeccionado para el puesto de sumo sacerdote al aprender la obediencia mediante el sufrimiento, a fin de venir a ser responsable de la salvación eterna para todos los que le obedecen. Pablo tiene “mucho que decir y difícil de explicar”, pero los hebreos todavía son pequeñuelos que necesitan leche, cuando, en realidad, deberían ser maestros. “El alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto.” El apóstol los insta a ‘pasar adelante a la madurez’. (Heb. 5:11, 14; 6:1.)
14 Es imposible que los que han conocido la palabra de Dios y han caído en la apostasía sean revivificados otra vez al arrepentimiento, “porque de nuevo fijan en un madero al Hijo de Dios para sí mismos y lo exponen a vergüenza pública”. Solo mediante fe y paciencia pueden los creyentes heredar la promesa hecha a Abrahán... una promesa hecha segura y firme por dos cosas inmutables: la palabra de Dios y Su juramento. La esperanza de ellos, que es como “ancla del alma, tanto segura como firme”, ha quedado establecida por la entrada de Jesús “cortina adentro” como Precursor y Sumo Sacerdote a la manera de Melquisedec (6:6, 19).
15 Este Melquisedec era tanto “rey de Salem” como “sacerdote del Dios Altísimo”. Hasta el cabeza de familia Abrahán le pagó diezmos, y mediante él lo hizo también Leví, quien todavía estaba en los lomos de Abrahán. La bendición de Melquisedec a Abrahán se extendió así a Leví, que no había nacido, y esto mostraba que el sacerdocio levítico era inferior al de Melquisedec. También, si la perfección viniera mediante el sacerdocio levítico de Aarón, ¿habría necesidad de otro sacerdote “a la manera de Melquisedec”? Además, en vista de que hay un cambio de sacerdocio, “por necesidad llega a haber también un cambio de la ley” (7:1, 11, 12).
16 La Ley, de hecho, no llevó nada a la perfección, sino que resultó débil e ineficaz. Debido a que sus sacerdotes seguían muriendo, eran muchos, pero Jesús, porque “continúa vivo para siempre, tiene su sacerdocio sin sucesores. Por consiguiente, él también puede salvar completamente a los que están acercándose a Dios mediante él, porque siempre está vivo para abogar por ellos”. Este Sumo Sacerdote, Jesús, es “leal, sin engaño, incontaminado, separado de los pecadores”, mientras que los sumos sacerdotes nombrados por la Ley son débiles, y tienen que ofrecer sacrificios por sus propios pecados antes de poder interceder por otros. De modo que la palabra del firme juramento de Dios “nombra a un Hijo, que es perfeccionado para siempre” (7:24-26, 28).
si pág. 247 párr. 25 Libro bíblico número 58: Hebreos
Pablo cita también Salmo 110:4 al explicar el puesto importante que desempeña el Hijo de Dios como “sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec”. Al igual que el Melquisedec de la antigüedad, quien en el registro bíblico aparece “sin padre, sin madre, sin genealogía, sin tener principio de días ni fin de vida”, Jesús es Rey y también “sacerdote perpetuamente” para administrar los beneficios eternos de su sacrificio de rescate a todos los que obedientemente se someten a su gobernación. (Heb. 5:6, 10; 6:20; 7:1-21.) A este mismo Rey-Sacerdote se refiere Pablo al citar Salmo 45:6, 7: “Dios es tu trono para siempre jamás, y el cetro de tu reino es el cetro de rectitud. Amaste la justicia, y odiaste el desafuero. Por eso Dios, tu Dios, te ungió con el aceite de alborozo más que a tus socios”. (Heb. 1:8, 9.) A medida que Pablo cita de las Escrituras Hebreas y muestra que se cumplieron en Cristo Jesús, vemos para nuestro esclarecimiento cómo encuadran en su lugar las partes del modelo divino.
w89 1/2 págs. 16-17 párrs. 6-10 ¿Se beneficiará usted de los pactos divinos?
David escribió: “Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’”. (Salmo 110:4.) ¿Qué había tras de esta palabra jurada de Dios que equivalía a un pacto personal entre Jehová y el Sacerdote venidero?
7 Melquisedec había sido rey de la antigua Salem, que evidentemente estaba situada donde después se edificó la ciudad de Jerusalén (un nombre en que se incorporó “Salem”). El relato de los tratos de Abrahán con Melquisedec destaca que este era un rey que adoraba al “Dios Altísimo”. (Génesis 14:17-20.) Sin embargo, la declaración de Dios en Salmo 110:4 muestra que Melquisedec también era sacerdote, y eso lo singularizaba. Era rey y sacerdote, y sirvió donde después los reyes davídicos y los sacerdotes levíticos desempeñaron sus funciones por disposición divina.
8 Pablo nos da más detalles sobre este pacto para un sacerdote como Melquisedec. Por ejemplo, dice que Jesucristo fue “llamado [...] por Dios sumo sacerdote a la manera de Melquisedec”. (Hebreos 5:4-10; 6:20; 7:17, 21, 22.) Aunque Melquisedec obviamente tuvo padres humanos, no hay registro de su genealogía. Por eso, en vez de que Jesús heredara el puesto de sacerdote según un linaje de Melquisedec del cual hubiera registro, Dios lo nombró directamente. El sacerdocio de Jesús no será pasado a un sucesor, porque él “permanece sacerdote perpetuamente”. Esto se debe a que los beneficios de su servicio sacerdotal serán eternos. Ciertamente es una bendición para nosotros tener un sacerdote que “puede salvar completamente a los que están acercándose a Dios mediante él” e instruir y guiar eternamente a los que son fieles. (Hebreos 7:1-3, 15-17, 23-25.)
9 Otro hecho significativo es que el papel de Jesús como Rey y Sacerdote abarca más que la esfera terrestre. En el mismo contexto en que mencionó este pacto para un sacerdote como Melquisedec, David escribió: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies’”. Así vemos que Jesús —el Señor de David— tendría un lugar en el cielo con Jehová, lo cual sucedió al tiempo de su ascensión. Desde el cielo Cristo puede ejercer autoridad junto con su Padre para sojuzgar a los enemigos y ejecutar juicios. (Salmo 110:1, 2; Hechos 2:33-36; Hebreos 1:3; 8:1; 12:2.)
10 Por consiguiente, el conocimiento de este quinto pacto nos ha dado una vista más amplia de la manera ordenada y completa como Jehová realizará su propósito. Establece que la parte principal de la descendencia también será un sacerdote en el cielo y que su autoridad de Rey y Sacerdote tendrá alcance universal. (1 Pedro 3:22.)
ws cap. 13 págs. 106-107 párr. 3 El “Príncipe de Paz” acoge a personas no admitidas en el nuevo pacto
Jesús llegó a ser el Sumo Sacerdote de Jehová al ofrecerse en sacrificio para la validación del nuevo pacto. No llegó a ser Sumo Sacerdote por descendencia natural de Aarón, el primer sumo sacerdote de Israel. El juramento del Dios Altísimo, Jehová, el Hacedor de Sacerdotes, fue lo que lo instaló como Sumo Sacerdote. Las palabras de Salmo 110:4 aplican a Jesús: “Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’”. (Hebreos 7:20, 21.)
SALMO 110:5)
“Jehová mismo a tu diestra ciertamente hará pedazos a reyes en el día de su cólera.”
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
109:30, 31; 110:5. Como el soldado empuñaba la espada con la mano derecha, esta no recibía la protección del escudo que sostenía con la izquierda. En sentido simbólico, Jehová se encuentra “a la diestra” de sus siervos, combatiendo por ellos. Así los protege y auxilia, razón por la que hacen bien en “elogiar[lo] [...] en gran manera”.
it-2 pág. 294 Mano
Por lo general, la mano derecha de un guerrero era la que blandía la espada, y no estaba protegida por el escudo, que se llevaba en la izquierda. Por lo tanto, a veces un amigo permanecía o luchaba a su derecha para apoyarlo y protegerlo. Esta circunstancia se usa metafóricamente con respecto a la ayuda y la protección que Dios da a aquellos que le sirven. (Sl 16:8; 109:30, 31; 110:5; 121:5.)
w90 1/7 pág. 21 párr. 17 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
Al debido tiempo Jehová Dios enviará a Jesucristo, el Melquisedec Mayor, como un poderoso guerrero. Mediante él, Jehová hará para sí un nombre por encima de todo cuanto ha hecho en el pasado según lo descrito en el libro de las Guerras de Jehová o en las Escrituras Hebreas de la Santa Biblia.
w90 1/7 pág. 20 párrs. 12-13 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
El rey-sacerdote Melquisedec prefiguró proféticamente a Uno que sería el Sumo Sacerdote del Dios Altísimo y también un poderoso guerrero apoyado por el Dios Supremo. El Salmo 110, compuesto bajo inspiración por el guerrero-rey David, se dirige a Aquel que es mayor que el Melquisedec de Salem cuando dice: “La vara de tu fuerza Jehová enviará desde Sión, diciendo: ‘Ve sojuzgando en medio de tus enemigos’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!’. Jehová mismo a tu diestra ciertamente hará pedazos a reyes en el día de su cólera”. (Salmo 110:2, 4, 5.)
13 El escritor inspirado del libro de Hebreos reveló quién era Aquel a quien realmente se dirigieron aquellas palabras cuando dijo: “Un precursor ha entrado a favor nuestro, Jesús, que ha llegado a ser sumo sacerdote a la manera de Melquisedec para siempre”. (Hebreos 6:20.)
SALMO 111:1)
“ ¡Alaben a Jah! Elogiaré a Jehová con todo [mi] corazón en el grupo íntimo de los rectos y en la asamblea.”
w09 15/3 pág. 20 Jehová merece que todos lo alabemos
Jehová merece que todos lo alabemos
“¡Alaben a Jah!” SAL. 111:1)
“¡ALELUYA!” Esta exclamación suele escucharse en las iglesias de la cristiandad. Aunque hay quienes la utilizan en sus conversaciones, muy pocos saben que es una expresión sagrada y que tiene significado. Además, muchas de las personas que la emplean en realidad deshonran a Dios, pues su conducta deja mucho que desear Tito 1:16). Según un diccionario bíblico, “aleluya” es “una expresión con la que los escritores de varios salmos invitan al pueblo a alabar a Jehová junto con ellos”. Y muchos biblistas indican que significa “alaben a Jah”, es decir, a Jehová.
2 Por lo tanto, es lógico que, en Salmo 111:1, la Traducción del Nuevo Mundo vierta esa palabra hebrea con la frase “¡Alaben a Jah!”. Además, es interesante notar que en las cuatro ocasiones en que aparece transcrita en los manuscritos griegos —concretamente, en el pasaje de Revelación 19:1-6—, se emplea para celebrar la destrucción de la religión falsa. Cuando dicha destrucción ocurra, los siervos de Dios tendrán aún más razones para alabarlo con la expresión triunfante “¡Aleluya!”.
Las grandes obras de Jehová
3 El compositor del Salmo 111 da muchas razones por las que Jehová merece que todos lo alabemos. El versículo 1 dice: “Elogiaré a Jehová con todo mi corazón en el grupo íntimo de los rectos y en la asamblea”. Los testigos de Jehová de la actualidad compartimos ese deseo del salmista. El principal motivo por el que nos reunimos habitualmente —en la congregación y en las asambleas— es alabar a Jehová.
SALMO 111:2)
“Las obras de Jehová son grandes, buscadas por parte de todos los que se deleitan en ellas.”
w09 15/3 págs. 20-21 párrs. 4-6 Jehová merece que todos lo alabemos
“Las obras de Jehová son grandes, buscadas por parte de todos los que se deleitan en ellas.” (Sal. 111:2.) ¿Notó la expresión “buscadas por parte de todos”? De acuerdo con una obra de consulta, estas palabras pueden aplicarse a las personas que hacen de las obras divinas “un tema de ferviente meditación y estudio”. Las creaciones de Jehová son incontables, y todas ellas cumplen un maravilloso propósito. Por ejemplo, él colocó el Sol, la Tierra y la Luna en el lugar preciso para que recibiéramos suficiente calor y luz, y para que existieran el día y la noche, las estaciones y las mareas.
5 Los científicos han aprendido mucho sobre lo conveniente que resulta la posición de la Tierra en el sistema solar, así como la órbita, el tamaño y la masa de la Luna. La relación entre estos cuerpos celestes hace posible que existan las estaciones con toda su belleza. Además, cada día se entiende mejor el delicado equilibrio entre las fuerzas fundamentales del universo. Debido a ello, un profesor de Ingeniería Mecánica escribió lo siguiente en un artículo titulado “El diseño perfecto del universo”: “Es muy fácil entender por qué ha habido tantos científicos que han cambiado de opinión en los últimos treinta años; todos ellos se han dado cuenta de que se necesita muchísima fe para creer que el universo es el resultado de un simple accidente cósmico. Cuanto más entendemos el cuidadoso orden que se manifiesta en nuestro hábitat, más claras son las pruebas de que debe existir un diseñador inteligente”.
6 Otra de las grandes obras creativas de Jehová es el ser humano (Sal. 139:14). Cuando Dios lo creó, le dio una mente y un cuerpo con todos los órganos necesarios para realizar muy diversas actividades. Están, por ejemplo, los dones divinos del habla y el oído, que en sí mismos son un milagro, así como la capacidad de leer y escribir. Muchas personas poseen estas facultades. Otra extraordinaria obra maestra de ingeniería es el esqueleto humano y su facultad para mantenerse erguido. El diseño y el equilibrio del cuerpo, con sus funciones mecánicas y sus procesos químicos, son realmente sorprendentes. Y las asombrosas conexiones nerviosas, que permiten el funcionamiento de la mente y los sentidos, son muy superiores a cualquier invención científica. De hecho, todos los logros humanos han sido posibles gracias a la mente y a los sentidos con que estamos dotados. Ni el más hábil de los ingenieros hubiera podido construir una herramienta tan hermosa y práctica como los dedos de la mano. ¿Verdad que sería imposible realizar grandes obras de arte o de ingeniería sin los versátiles dedos que Dios nos ha dado?
SALMO 111:3)
“Su actividad es dignidad y esplendor mismos, y su justicia subsiste para siempre.”
w09 15/3 págs. 21-22 Jehová merece que todos lo alabemos
Las grandes obras de Jehová y sus cualidades
7 Las Santas Escrituras señalan que entre las grandiosas obras de Dios se cuentan otros regalos que él le ha hecho a la humanidad. Uno de ellos es la propia Biblia, una obra única por su extraordinaria unidad y coherencia. A diferencia de toda otra obra escrita, ha sido “inspirada [por] Dios y [es] provechosa para enseñar” (2 Tim. 3:16). Por ejemplo, el primer libro de la Biblia, Génesis, enseña lo que Dios hizo para limpiar la Tierra de maldad en los días de Noé. Y el segundo libro, Éxodo, relata cómo liberó Jehová a los israelitas de la esclavitud en Egipto, con lo que quedó demostrado que él es el único Dios verdadero. Puede ser que el salmista estuviera pensando en estos sucesos cuando se sintió impulsado a cantar: “Su actividad es dignidad y esplendor mismos, y su justicia subsiste para siempre. Él ha hecho una memoria [o recordatorio] para sus maravillosas obras. Jehová es benévolo y misericordioso” (Sal. 111:3, 4). Ciertamente, las obras que Jehová ha realizado a lo largo de la historia, aun en nuestros tiempos, son un recordatorio de su “dignidad y esplendor”.
8 Observemos que el salmista también hace hincapié en las hermosas cualidades de Jehová, como la justicia, la benevolencia y la misericordia. Todos sabemos que las obras de los seres humanos imperfectos rara vez se basan en la justicia; más bien, suelen ser producto de la codicia, la envidia y la arrogancia. Tenemos un ejemplo en las diabólicas armas que los hombres fabrican, un negocio que les reporta grandes ganancias, pues se emplean en las guerras que ellos mismos fomentan. Y, como bien sabemos, dichas guerras han causado enorme sufrimiento y angustia a millones de víctimas inocentes. Además, muchas obras humanas se han logrado oprimiendo a los pobres. En la antigüedad, por ejemplo, se utilizó a un sinnúmero de esclavos para construir las pirámides de Egipto, cuyo principal objetivo era servir de tumba a los altivos faraones. Y hoy en día, buena parte de las obras humanas no solo oprimen al mismo hombre, sino que, además, están “arruinando la tierra” (léase Revelación 11:18).
9 ¡Qué diferentes son las obras de Jehová! Él siempre actúa con justicia. Una de sus obras es el misericordioso rescate que ofreció para salvar a la humanidad. Esta fue una manera de “exhibir su propia justicia” (Rom. 3:25, 26). No cabe duda: “su justicia subsiste para siempre”. Por otro lado, Jehová ha mostrado benevolencia al tratar pacientemente a los seres humanos imperfectos. En ocasiones, incluso ha empleado la fórmula “por favor” para pedirles que dejen el mal camino y vuelvan a hacer lo que es justo (léase Ezequiel 18:25).
SALMO 111:4)
“Él ha hecho una memoria para sus maravillosas obras. Jehová es benévolo y misericordioso.”
w09 15/3 págs. 21-22 Jehová merece que todos lo alabemos
Las grandes obras de Jehová y sus cualidades
7 Las Santas Escrituras señalan que entre las grandiosas obras de Dios se cuentan otros regalos que él le ha hecho a la humanidad. Uno de ellos es la propia Biblia, una obra única por su extraordinaria unidad y coherencia. A diferencia de toda otra obra escrita, ha sido “inspirada [por] Dios y [es] provechosa para enseñar” (2 Tim. 3:16). Por ejemplo, el primer libro de la Biblia, Génesis, enseña lo que Dios hizo para limpiar la Tierra de maldad en los días de Noé. Y el segundo libro, Éxodo, relata cómo liberó Jehová a los israelitas de la esclavitud en Egipto, con lo que quedó demostrado que él es el único Dios verdadero. Puede ser que el salmista estuviera pensando en estos sucesos cuando se sintió impulsado a cantar: “Su actividad es dignidad y esplendor mismos, y su justicia subsiste para siempre. Él ha hecho una memoria [o recordatorio] para sus maravillosas obras. Jehová es benévolo y misericordioso” (Sal. 111:3, 4). Ciertamente, las obras que Jehová ha realizado a lo largo de la historia, aun en nuestros tiempos, son un recordatorio de su “dignidad y esplendor”.
8 Observemos que el salmista también hace hincapié en las hermosas cualidades de Jehová, como la justicia, la benevolencia y la misericordia. Todos sabemos que las obras de los seres humanos imperfectos rara vez se basan en la justicia; más bien, suelen ser producto de la codicia, la envidia y la arrogancia. Tenemos un ejemplo en las diabólicas armas que los hombres fabrican, un negocio que les reporta grandes ganancias, pues se emplean en las guerras que ellos mismos fomentan. Y, como bien sabemos, dichas guerras han causado enorme sufrimiento y angustia a millones de víctimas inocentes. Además, muchas obras humanas se han logrado oprimiendo a los pobres. En la antigüedad, por ejemplo, se utilizó a un sinnúmero de esclavos para construir las pirámides de Egipto, cuyo principal objetivo era servir de tumba a los altivos faraones. Y hoy en día, buena parte de las obras humanas no solo oprimen al mismo hombre, sino que, además, están “arruinando la tierra” (léase Revelación 11:18).
9 ¡Qué diferentes son las obras de Jehová! Él siempre actúa con justicia. Una de sus obras es el misericordioso rescate que ofreció para salvar a la humanidad. Esta fue una manera de “exhibir su propia justicia” (Rom. 3:25, 26). No cabe duda: “su justicia subsiste para siempre”. Por otro lado, Jehová ha mostrado benevolencia al tratar pacientemente a los seres humanos imperfectos. En ocasiones, incluso ha empleado la fórmula “por favor” para pedirles que dejen el mal camino y vuelvan a hacer lo que es justo (léase Ezequiel 18:25).
SALMO 111:5)
“Ha dado alimento a los que le temen. Hasta tiempo indefinido se acordará de su pacto.”
w09 15/3 pág. 22 Jehová merece que todos lo alabemos
Jehová es fiel a sus promesas
10 “Ha dado alimento a los que le temen. Hasta tiempo indefinido se acordará de su pacto.” (Sal. 111:5.) Al parecer, el salmista se refiere al pacto que Dios hizo con Abrahán. Jehová prometió que bendeciría a la descendencia de Abrahán y aseguró que esta tomaría “posesión de la puerta de sus enemigos” (Gén. 22:17, 18; Sal. 105:8, 9). En un principio, esa promesa se cumplió cuando la descendencia de Abrahán creció hasta formar la nación de Israel. Los israelitas fueron esclavos en Egipto durante mucho tiempo, pero Dios “se acordó [...] de su pacto con Abrahán” y los liberó (Éxo. 2:24). La forma en que los trató después de liberarlos demostró su generosidad, pues no solo les dio alimento físico, sino también alimento espiritual (Deu. 6:1-3; 8:4; Neh. 9:21). En siglos posteriores, los israelitas desobedecieron vez tras vez a Dios, a pesar de que él les enviaba profetas para convencerlos de que se corrigieran. Más de mil quinientos años después de liberar a Israel, Jehová envió a su Hijo unigénito a la Tierra, pero la mayoría de los judíos lo rechazaron y dejaron que fuera ejecutado. Entonces, Dios formó una nueva nación, una nación espiritual llamada “el Israel de Dios”. Junto con Jesús, esta nación conforma la descendencia espiritual de Abrahán, mediante la cual Jehová prometió bendecir a la humanidad (Gál. 3:16, 29; 6:16).
11 Jehová se sigue acordando del pacto que estableció con Abrahán y de las bendiciones que prometió en ese momento. Hoy día suministra abundante alimento espiritual en más de cuatrocientos idiomas. Además, sigue cubriendo las necesidades físicas de sus siervos en respuesta a esta petición: “Danos nuestro pan para el día según la necesidad del día” (Luc. 11:3; Sal. 72:16, 17; Isa. 25:6-8).
SALMO 111:6)
“Ha informado a su pueblo del poder de sus obras, al darles la herencia de las naciones.”
w09 15/3 págs. 22-23 Jehová merece que todos lo alabemos
El asombroso poder de Jehová
12 “Ha informado a su pueblo del poder de sus obras, al darles la herencia de las naciones.” (Sal. 111:6.) Es probable que el salmista estuviera pensando en un suceso extraordinario de la historia de Israel: su liberación milagrosa de Egipto. Cuando los israelitas fueron autorizados por Jehová para entrar en la Tierra Prometida, lograron conquistar muchos reinos a ambos lados del río Jordán (léase Nehemías 9:22-25). De ese modo, Jehová le dio a Israel “la herencia de las naciones”. ¡Qué formidable demostración de poder!
13 Pero, como bien sabemos, a pesar de todo lo que Jehová hizo por los judíos, ellos no lo respetaron ni a él ni a Abrahán, Isaac y Jacob, sus antepasados. Se rebelaron una y otra vez, hasta que Dios usó a Babilonia para enviarlos al destierro (2 Cró. 36:15-17; Neh. 9:28-30). Si el compositor del Salmo 111 vivió después del exilio, como creen algunos especialistas, tenía aún más razones para alabar a Jehová por la lealtad y el poder que demostró cuando liberó a los judíos del yugo de Babilonia, un imperio que jamás ponía en libertad a sus cautivos (Isa. 14:4, 17).
14 Unos cinco siglos después, Jehová manifestó su poder de una manera mucho mayor al liberar a los seres humanos arrepentidos de la esclavitud al pecado y la muerte (Rom. 5:12). Como resultado, se abrió la oportunidad para que 144.000 personas llegaran a ser discípulos de Jesús ungidos con espíritu santo. En 1919, Jehová usó de nuevo su poder para liberar a un pequeño resto de ungidos del yugo de la religión falsa. Los logros de estos cristianos durante este tiempo del fin solo pueden atribuirse a la ayuda y el poder de Dios. Tras permanecer fieles hasta la muerte, irán al cielo y gobernarán la Tierra junto con Jesucristo, para el beneficio de las personas obedientes (Rev. 2:26, 27; 5:9, 10). Su herencia será mucho mayor que la del antiguo Israel (Mat. 5:5).
SALMO 111:7)
“Las obras de sus manos son verdad y juicio; fidedignas son todas las órdenes que él da,”
w09 15/3 pág. 23 Jehová merece que todos lo alabemos
Los principios divinos son confiables y eternos
15 “Las obras de sus manos son verdad y juicio; fidedignas son todas las órdenes que él da, bien sostenidas para siempre, hasta tiempo indefinido, ejecutadas con verdad y rectitud.” (Sal. 111:7, 8.) Entre “las obras de [las] manos” de Jehová estuvieron las dos tablas de piedra en las que él grabó diez importantes mandamientos para la nación de Israel (Éxo. 31:18). Estas y las demás leyes incluidas en el pacto de la Ley mosaica están basadas en principios confiables y eternos.
16 Por ejemplo, una de las leyes, u órdenes, grabadas en esas tablas decía lo siguiente: “Yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva”. Y luego añadía que Jehová actúa con “bondad amorosa para con la milésima generación en el caso de los que [lo] aman y guardan [sus] mandamientos”. Las tablas de piedra también contenían otros principios eternos como “honra a tu padre y a tu madre” y “no debes hurtar”, así como la ley que prohibía codiciar lo que pertenece a otras personas, un mandamiento que refleja una profunda comprensión de la naturaleza humana (Éxo. 20:5, 6, 12, 15, 17).
SALMO 111:8)
“bien sostenidas para siempre, hasta tiempo indefinido, ejecutadas con verdad y rectitud.”
w09 15/3 pág. 23 Jehová merece que todos lo alabemos
Los principios divinos son confiables y eternos
15 “Las obras de sus manos son verdad y juicio; fidedignas son todas las órdenes que él da, bien sostenidas para siempre, hasta tiempo indefinido, ejecutadas con verdad y rectitud.” (Sal. 111:7, 8.) Entre “las obras de [las] manos” de Jehová estuvieron las dos tablas de piedra en las que él grabó diez importantes mandamientos para la nación de Israel (Éxo. 31:18). Estas y las demás leyes incluidas en el pacto de la Ley mosaica están basadas en principios confiables y eternos.
16 Por ejemplo, una de las leyes, u órdenes, grabadas en esas tablas decía lo siguiente: “Yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva”. Y luego añadía que Jehová actúa con “bondad amorosa para con la milésima generación en el caso de los que [lo] aman y guardan [sus] mandamientos”. Las tablas de piedra también contenían otros principios eternos como “honra a tu padre y a tu madre” y “no debes hurtar”, así como la ley que prohibía codiciar lo que pertenece a otras personas, un mandamiento que refleja una profunda comprensión de la naturaleza humana (Éxo. 20:5, 6, 12, 15, 17).
SALMO 111:9)
“Él ha enviado redención misma a su pueblo. Hasta tiempo indefinido ha ordenado su pacto. Santo es su nombre, e inspirador de temor.”
w09 15/3 págs. 23-24 Jehová merece que todos lo alabemos
Nuestro Redentor es santo e inspira temor reverencial
17 “Él ha enviado redención misma a su pueblo. Hasta tiempo indefinido ha ordenado su pacto. Santo es su nombre, e inspirador de temor.” (Sal. 111:9.) De nuevo, es probable que el salmista haya pensado en la lealtad con que Jehová cumplió su pacto con Abrahán. Dios fue leal al no dejar abandonado a su pueblo, ni en Egipto, donde eran esclavos, ni después, en Babilonia, donde estaban cautivos. En ambos casos, él redimió, o rescató, a Israel. Estos dos actos divinos deberían haberles bastado a los judíos para reconocer que el nombre de Dios es santo y debe ser tratado con respeto (léanse Éxodo 20:7 y Romanos 2:23, 24).
18 Los cristianos de hoy día también hemos sido liberados de la opresiva esclavitud al pecado y la muerte. Por eso debemos esforzarnos al máximo por vivir conforme a la petición inicial del padrenuestro: “Santificado sea tu nombre” (Mat. 6:9).
SALMO 111:10)
“El temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Todos los que las ponen por obra tienen buena perspicacia. Su alabanza subsiste para siempre.”
w09 15/3 pág. 24 párrs. 18-19 Jehová merece que todos lo alabemos
Si meditamos en lo que representa ese glorioso nombre, sentiremos por Dios un temor reverencial. El compositor del Salmo 111 entendía bien el significado de esta clase de temor, pues dijo: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Todos los que [...] ponen por obra [sus mandamientos] tienen buena perspicacia” (Sal. 111:10).
19 El temor reverente a Dios nos ayudará a odiar lo malo. También nos impulsará a imitar las hermosas cualidades de Dios mencionadas en el Salmo 112, que analizaremos en el siguiente artículo. Ese salmo explica lo que debemos hacer para contarnos entre los millones de personas que alabarán a Jehová por toda la eternidad. Y nuestro Dios no se merece menos que eso. Como señala el salmista: “Su alabanza subsiste para siempre” (Sal. 111:10).
w95 15/3 pág. 16 Los beneficios de temer al Dios verdadero
La sabiduría: más preciosa que el oro
3 El beneficio principal es la sabiduría verdadera. Salmo 111:10 dice: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría”. ¿Qué significa esto? Sabiduría es la capacidad de usar el conocimiento debidamente para resolver problemas, prevenir el peligro y alcanzar ciertas metas. Implica tener buen juicio. El principio de la sabiduría, es decir, su fundamento, es el temor de Jehová. ¿Por qué? Debido a que toda la creación es la obra de sus manos y depende de él. Dios dotó a la humanidad de libre albedrío, pero no con la capacidad de dirigir apropiadamente sus propios pasos sin la guía divina. (Josué 24:15; Jeremías 10:23.) Solo si comprendemos estos hechos fundamentales acerca de la vida y vivimos en conformidad con ellos podemos asegurarnos el éxito. Si nuestro conocimiento de Jehová nos da la convicción inquebrantable de que su voluntad triunfará con certeza y de que su promesa y capacidad de galardonar a los fieles son seguras, entonces el temor piadoso nos impulsará a obrar con sabiduría. (Proverbios 3:21-26; Hebreos 11:6.)
rs pág. 170 párr. 3 Filosofía
Pro. 1:7; Sal. 111:10: “El temor de Jehová es el principio del conocimiento [...] [y de] la sabiduría.” (Si el universo no fuera el producto de un Creador inteligente, sino solo de alguna fuerza ciega e irracional, entonces no sería posible tener una visión unificada del universo, ¿verdad? Nada que pudiera calificarse de sabiduría podría resultar de un estudio de algo que fuera en sí irracional, ¿no es cierto? Los que intentan comprender el universo —o la vida misma— al mismo tiempo que procuran excluir del asunto a Dios y sus propósitos, experimentan frustraciones constantes. Interpretan mal lo que aprenden y dan mal uso a los hechos que recogen. El no tomar en cuenta que Dios existe destruye lo que es la clave para adquirir conocimiento exacto y hace imposible una estructura de pensamiento verdaderamente coherente.)
SALMO 112:1)
“ ¡Alaben a Jah! Feliz es el hombre que teme a Jehová, en cuyos mandamientos se ha deleitado muchísimo.”
w09 15/3 págs. 25-26 Los justos alabarán a Dios para siempre
Un motivo de felicidad
6 “Feliz es el hombre que teme a Jehová, en cuyos mandamientos se ha deleitado muchísimo. Poderosa en la tierra llegará a ser su prole. En cuanto a la generación de los rectos, será bendecida.” (Sal. 112:1, 2.) Observemos que el salmista menciona primero a un solo hombre y luego cambia al plural al referirse a “los rectos” en la última parte del versículo 2. Esto parece indicar que el Salmo 112 habla de un grupo formado por muchos individuos. De hecho, es de interés que el apóstol Pablo aplicara por inspiración las palabras de Salmo 112:9 a los cristianos del siglo primero (léase 2 Corintios 9:8, 9). ¡Qué bien describe este salmo cómo pueden ser felices los seguidores de Cristo de hoy día!
7 Como se indica en Salmo 112:1, los verdaderos cristianos “teme[n] a Jehová”, y por ese motivo son muy felices. El temor sano a desagradarle los ayuda a resistir el espíritu del mundo de Satanás. Ellos se “deleita[n] muchísimo” en estudiar la Palabra de Dios y en obedecer los mandamientos divinos, como es el de predicar por toda la Tierra las buenas nuevas del Reino. Además, se esfuerzan por hacer discípulos de todas las naciones a la vez que advierten a los malvados que se acerca el día de juicio divino (Eze. 3:17, 18; Mat. 28:19, 20).
8 Gracias a que obedecen tales mandamientos, los siervos de Dios ascienden ya a unos siete millones por todo el mundo. ¿Quién puede negar que esta multitud se ha hecho “poderosa en la tierra”? (Juan 10:16; Rev. 7:9, 14.) ¡Y cuántas bendiciones más recibirán cuando Dios lleve a cabo su propósito! A nivel colectivo, quienes abrigan la esperanza de vivir en la Tierra serán protegidos durante “la gran tribulación” y formarán “una nueva tierra” donde “la justicia habrá de morar”. La multitud que sobreviva al Armagedón “será bendecida” aún más cuando sus miembros puedan dar la bienvenida a millones de resucitados. ¡Qué perspectiva tan emocionante! Y, finalmente, quienes se “deleit[an] muchísimo” en los mandamientos de Dios alcanzarán la perfección humana y disfrutarán para siempre de “la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (2 Ped. 3:13; Rom. 8:21).
w00 15/7 pág. 5 Cómo puede tener más sentido la vida
¿Es malo eso? No, porque tener conciencia de que Dios se interesa en nuestro comportamiento da mayor sentido a nuestra vida. Nos estimula a ser mejores personas, un objetivo que verdaderamente vale la pena. “Feliz es el hombre que teme a Jehová, en cuyos mandamientos se ha deleitado muchísimo”, dice el Salmo 112:1. El temor reverente a Dios y la obediencia sincera a sus mandamientos da más sentido a la existencia.
w87 1/12 pág. 11 párr. 7 El temor de Dios... ¿le puede beneficiar?
Otra meta de la mayoría de las personas es la felicidad. ¿Cómo puede alcanzarla usted? La Palabra de Dios dice: “Feliz es el hombre que teme a Jehová”. (Salmo 112:1; 128:1.) La experiencia de una adolescente verifica esto. Ella se había implicado en toda clase de relación sexual ilícita, así como en el espiritismo y el robo. Entonces empezó a estudiar la Biblia y comprendió que tenía que escuchar a Jehová y temerle. Dice: “El conocer a Jehová es lo mejor que me ha sucedido. Jehová me ha ayudado muchísimo a hallar la verdad y la felicidad. Me parece que estoy muy endeudada con él porque me abrió los ojos y me dio la oportunidad de realmente recapacitar y hallarlo. Ahora deseo ayudar a otros a encontrar esta felicidad”.
SALMO 112:2)
“Poderosa en la tierra llegará a ser su prole. En cuanto a la generación de los rectos, será bendecida.”
w09 15/3 págs. 25-26 Los justos alabarán a Dios para siempre
Un motivo de felicidad
6 “Feliz es el hombre que teme a Jehová, en cuyos mandamientos se ha deleitado muchísimo. Poderosa en la tierra llegará a ser su prole. En cuanto a la generación de los rectos, será bendecida.” (Sal. 112:1, 2.) Observemos que el salmista menciona primero a un solo hombre y luego cambia al plural al referirse a “los rectos” en la última parte del versículo 2. Esto parece indicar que el Salmo 112 habla de un grupo formado por muchos individuos. De hecho, es de interés que el apóstol Pablo aplicara por inspiración las palabras de Salmo 112:9 a los cristianos del siglo primero (léase 2 Corintios 9:8, 9). ¡Qué bien describe este salmo cómo pueden ser felices los seguidores de Cristo de hoy día!
7 Como se indica en Salmo 112:1, los verdaderos cristianos “teme[n] a Jehová”, y por ese motivo son muy felices. El temor sano a desagradarle los ayuda a resistir el espíritu del mundo de Satanás. Ellos se “deleita[n] muchísimo” en estudiar la Palabra de Dios y en obedecer los mandamientos divinos, como es el de predicar por toda la Tierra las buenas nuevas del Reino. Además, se esfuerzan por hacer discípulos de todas las naciones a la vez que advierten a los malvados que se acerca el día de juicio divino (Eze. 3:17, 18; Mat. 28:19, 20).
8 Gracias a que obedecen tales mandamientos, los siervos de Dios ascienden ya a unos siete millones por todo el mundo. ¿Quién puede negar que esta multitud se ha hecho “poderosa en la tierra”? (Juan 10:16; Rev. 7:9, 14.) ¡Y cuántas bendiciones más recibirán cuando Dios lleve a cabo su propósito! A nivel colectivo, quienes abrigan la esperanza de vivir en la Tierra serán protegidos durante “la gran tribulación” y formarán “una nueva tierra” donde “la justicia habrá de morar”. La multitud que sobreviva al Armagedón “será bendecida” aún más cuando sus miembros puedan dar la bienvenida a millones de resucitados. ¡Qué perspectiva tan emocionante! Y, finalmente, quienes se “deleit[an] muchísimo” en los mandamientos de Dios alcanzarán la perfección humana y disfrutarán para siempre de “la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (2 Ped. 3:13; Rom. 8:21).
SALMO 112:3)
“Cosas valiosas y riquezas hay en su casa; y su justicia subsiste para siempre.”
w09 15/3 págs. 26-27 Los justos alabarán a Dios para siempre
Usemos sabiamente las riquezas
9 “Cosas valiosas y riquezas hay en su casa; y su justicia subsiste para siempre. Ha fulgurado en la oscuridad como una luz para los rectos. Es benévolo y misericordioso y justo.” (Sal. 112:3, 4.) Algunos siervos de Dios de tiempos bíblicos poseían grandes riquezas. No obstante, todo aquel que tiene la aprobación divina puede ser rico, aunque tenga poco en sentido material. De hecho, la mayoría de quienes se humillan ante Dios son pobres, y quizá se les desprecie por ello, como ocurrió en tiempos de Jesús (Luc. 4:18; 7:22; Juan 7:49). Pero sin importar si somos ricos o pobres en sentido material, todos podemos tener las verdaderas riquezas: las riquezas espirituales (Mat. 6:20; 1 Tim. 6:18, 19; léase Santiago 2:5).
w09 15/3 pág. 27 párr. 10 Los justos alabarán a Dios para siempre
Los esfuerzos de los enemigos por detener la predicación del Reino están condenados al fracaso, pues el fruto que produce esta obra “subsist[irá] para siempre”. Si siguen en la senda de la justicia a pesar de las pruebas, los siervos de Dios pueden tener la seguridad de que vivirán eternamente, así es, de que “subsist[irán] para siempre”.
SALMO 112:4)
“Ha fulgurado en la oscuridad como una luz para los rectos. Es benévolo y misericordioso y justo.”
w09 15/3 págs. 26-27 párr. 9 Los justos alabarán a Dios para siempre
Ha fulgurado en la oscuridad como una luz para los rectos. Es benévolo y misericordioso y justo.” (Sal. 112:3, 4.)
w09 15/3 pág. 27 párr. 10 Los justos alabarán a Dios para siempre
Los cristianos ungidos no guardan sus riquezas espirituales para sí mismos, ni tampoco lo hacen sus compañeros de las otras ovejas. Al contrario, están “fulgura[ndo] en la oscuridad” del mundo de Satanás “como una luz para los rectos”. ¿De qué manera? Compartiendo con el prójimo los tesoros espirituales de la sabiduría y el conocimiento de Dios.
SALMO 112:5)
“Es bueno el hombre que es benévolo y está prestando. Sustenta sus asuntos con justicia.”
w09 15/3 pág. 27 Los justos alabarán a Dios para siempre
Benévolos y justos
13 “Es bueno el hombre que es benévolo y está prestando.” (Sal. 112:5.) Sin duda hemos observado que quienes dan no siempre lo hacen motivados por la benevolencia o la compasión. Algunos dan para presumir, y otros dan a regañadientes. La verdad es que no es agradable recibir ayuda de alguien que nos trata con desprecio o nos hace sentir que somos una molestia o una carga. En cambio, ¡qué bueno es cuando una persona nos ayuda de corazón! Y Jehová es el mejor ejemplo, pues él siempre da con alegría y generosidad (1 Tim. 1:11; Sant. 1:5, 17). Por su parte, Jesucristo reflejó a la perfección el ejemplo de su Padre (Mar. 1:40-42). Y si nosotros deseamos que Dios nos considere justos, tenemos que dar con alegría y de todo corazón, sobre todo en el servicio del campo, ayudando espiritualmente a nuestros semejantes.
14 “Sustenta sus asuntos con justicia.” (Sal. 112:5.) Tal como se predijo, el mayordomo fiel se sujeta a las normas justas de Jehová al cuidar de los intereses del Amo (léase Lucas 12:42-44). Esto se refleja en la dirección bíblica que da a los ancianos, quienes a veces tienen que atender casos de pecados graves en la congregación. La justicia con que la clase del esclavo hace las cosas también se refleja en las pautas bíblicas que proporciona para el buen funcionamiento de las congregaciones, los hogares misionales y los hogares Betel. En realidad, no solo los ancianos, sino todos nosotros debemos actuar con justicia tanto al tratar con nuestros hermanos como con quienes no son cristianos, y esta norma de conducta es aplicable incluso en asuntos económicos (léase Miqueas 6:8, 11).
SALMO 112:6)
“Porque en ningún tiempo se le hará tambalear. El justo resultará ser para recuerdo hasta tiempo indefinido.”
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Y si sufren alguna desgracia en su vida, afrontan la situación mucho mejor que otros, pues se apoyan en Jehová. Él nunca los deja “tambalear”, sino que los ayuda y los fortalece para resistir las dificultades (Fili. 4:13).
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Sal. 112:6
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
“Porque en ningún tiempo se le hará tambalear. El justo resultará ser para recuerdo hasta tiempo indefinido.
SALMO 112:7)
“No tendrá miedo siquiera de malas noticias. Su corazón es constante, confiado en Jehová.”
w09 15/3 pág. 28 párr. 16 Los justos alabarán a Dios para siempre
Los justos también tienen que soportar el odio y las mentiras de sus adversarios, pero estos no han podido acallarlos ni podrán hacerlo nunca. Al contrario, los siervos de Dios siguen efectuando con constancia la obra que Jehová les ha encomendado: predicar las buenas nuevas del Reino y hacer discípulos de aquellos que responden a su mensaje.
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Jamás en la historia ha habido tantas malas noticias. Continuamente oímos noticias de guerras, terrorismo, enfermedades nuevas, enfermedades que resurgen, delincuencia, pobreza y contaminación. Los que son justos a los ojos de Jehová no pueden escapar a los efectos de estas malas noticias, pero no se quedan paralizados por el miedo. “Su corazón es constante” y “no puede ser sacudido”. Miran al futuro con confianza, pues saben que el justo nuevo mundo de Dios está cerca. Y si sufren alguna desgracia en su vida, afrontan la situación mucho mejor que otros, pues se apoyan en Jehová.
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Sal. 112:6-
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
No tendrá miedo siquiera de malas noticias. Su corazón es constante, confiado en Jehová.
SALMO 112:8)
“Su corazón no puede ser sacudido; no tendrá miedo, hasta que ponga la vista sobre sus adversarios.”
w09 15/3 pág. 28 párr. 16 Los justos alabarán a Dios para siempre
Sin duda, la oposición se hará más fuerte a medida que se acerque el fin, hasta que alcance su culminación en el ataque global que Gog de Magog —es decir, el Diablo— lanzará contra ellos. Entonces, por fin, pondremos “la vista sobre [nuestros] adversarios” y contemplaremos su humillante derrota. ¡Qué gran experiencia será ver cómo Jehová santifica su nombre por completo! (Eze. 38:18, 22, 23.)
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Su corazón no puede ser sacudido; no tendrá miedo, hasta que ponga la vista sobre sus adversarios.” (Sal. 112:6-8.)
w09 15/3 pág. 28 párr. 15 Los justos alabarán a Dios para siempre
Los que son justos a los ojos de Jehová no pueden escapar a los efectos de estas malas noticias, pero no se quedan paralizados por el miedo. “Su corazón es constante” y “no puede ser sacudido”. Miran al futuro con confianza, pues saben que el justo nuevo mundo de Dios está cerca. Y si sufren alguna desgracia en su vida, afrontan la situación mucho mejor que otros, pues se apoyan en Jehová.
SALMO 112:9)
“Ha distribuido ampliamente; ha dado a los pobres. Su justicia subsiste para siempre. Su propio cuerno será ensalzado con gloria.”
w09 15/3 pág. 27 párrs. 11-12 Los justos alabarán a Dios para siempre
Los siervos de Dios —tanto los que componen el esclavo ungido como los que conforman la “gran muchedumbre”— han sido generosos con sus bienes materiales. Salmo 112:9 declara: “Ha distribuido ampliamente; ha dado a los pobres”. Los cristianos verdaderos ayudan materialmente a sus hermanos en la fe y hasta a vecinos necesitados. También emplean sus recursos para apoyar campañas de socorro en casos de desastres. Y como dijo Jesús, eso también los hace felices (léanse Hechos 20:35 y 2 Corintios 9:7).
12 Además, pensemos en el gasto que conlleva publicar esta revista en 172 idiomas, muchos de ellos hablados por personas de escasos recursos. Y no olvidemos que esta revista también se produce en muchos lenguajes de señas para beneficio de los sordos, así como en braille para los ciegos.
w09 15/3 pág. 28 Los justos alabarán a Dios para siempre
“Ensalzado con gloria”
17 ¡Qué felices nos sentiremos de alabar a Jehová unidos, sin la oposición del Diablo y su mundo! Esa felicidad será la recompensa eterna de todos los que no pierdan su posición justa ante Dios. No tendrán que sufrir la vergüenza de la derrota, pues Jehová promete que el “cuerno”, o poder, de los justos “será ensalzado con gloria” (Sal. 112:9). Radiantes de alegría, ellos aclamarán la victoria de Jehová sobre todos los enemigos de la soberanía divina.
SALMO 112:10)
“El inicuo mismo verá, y ciertamente se sentirá irritado. Crujirá sus dientes mismos, y realmente se derretirá. El deseo de los inicuos perecerá.”
w09 15/3 pág. 28 párr. 18 Los justos alabarán a Dios para siempre
“El inicuo mismo verá, y ciertamente se sentirá irritado. Crujirá sus dientes mismos, y realmente se derretirá. El deseo de los inicuos perecerá.” (Sal. 112:10.) Muy pronto, todos los que sigan oponiéndose al pueblo de Dios “se derretirá[n]”. Su envidia, su odio y su deseo de acabar con nuestra obra perecerán con ellos durante la “gran tribulación” (Mat. 24:21).
SALMO 113:1)
“ ¡Alaben a Jah! Ofrezcan alabanza, oh siervos de Jehová, alaben el nombre de Jehová.”
w97 1/7 pág. 16 Separados para ser alabadores gozosos por todo el mundo
“¡Alaben a Jah! Ofrezcan alabanza, oh siervos de Jehová, alaben el nombre de Jehová.” (SALMO 113:1.)
JEHOVÁ DIOS es el Magnífico Creador de los cielos y la Tierra, nuestro Soberano Universal por toda la eternidad. Es totalmente merecedor de nuestra entusiasta alabanza. Por ello, Salmo 113:1-3 nos ordena: “¡Alaben a Jah! Ofrezcan alabanza, oh siervos de Jehová, alaben el nombre de Jehová. Llegue a ser bendito el nombre de Jehová desde ahora y hasta tiempo indefinido. Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová”.
2 Como testigos de Dios que somos, nos alegra obrar así. Es emocionante saber que Jehová Dios pronto hará que esta gozosa canción de alabanza que ahora entonamos llene toda la Tierra. (Salmo 22:27.) ¿Se oye nuestra voz en este gran coro mundial? Si es así, debe hacernos muy felices estar separados de este mundo desunido y sin gozo.
3 El que alabemos unidos a Jehová ciertamente nos hace singulares, únicos. Hablamos y enseñamos de acuerdo y nos valemos de los mismos métodos para declarar ‘la abundancia de la bondad de Jehová’. (Salmo 145:7.) En efecto, puesto que somos el pueblo dedicado de Jehová, estamos apartados para el servicio de nuestro Dios, Jehová. Él dijo a su antiguo pueblo dedicado, Israel, que se mantuviera separado de las naciones vecinas y que no se corrompiera con las prácticas de esas naciones. (Éxodo 34:12-16.) Dio a su pueblo leyes para ayudarlo a lograr ese objetivo. Del mismo modo, hoy Jehová nos ha dado su Santa Palabra, la Biblia, cuya enseñanza nos indica cómo podemos mantenernos separados de este mundo. (2 Corintios 6:17; 2 Timoteo 3:16, 17.) No se nos aparta aislándonos en monasterios o conventos, como es el caso de los monjes y monjas de Babilonia la Grande. Seguimos el ejemplo de Jesucristo y somos alabadores públicos de Jehová.
w92 15/11 págs. 8-9 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¡Alaben a Jah!
5 El Salmo 113 contesta la pregunta: ¿Por qué alabar a Jehová? Empieza con el mandato: “¡Alaben a Jah! Ofrezcan alabanza, oh siervos de Jehová, alaben el nombre de Jehová. Llegue a ser bendito el nombre de Jehová desde ahora y hasta tiempo indefinido”. (Salmo 113:1, 2.) “¡Aleluya!” Sí, “¡Alaben a Jah!”. Este mandato aplica especialmente al pueblo de Dios en este “tiempo del fin”. (Daniel 12:4.) De ahora en adelante y para siempre jamás el nombre de Jehová será ensalzado por toda la Tierra. Sus Testigos ya declaran que Jehová es Dios, que Cristo es Rey y que el Reino ha sido establecido en el cielo. Satanás el Diablo y su organización no pueden impedir que se dé esta alabanza a Jehová.
6 La canción de alabanza se seguirá oyendo hasta que Jehová haga que llene toda la Tierra. “Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová.” (Salmo 113:3.) Estas palabras significan más que la adoración diaria que le rinden algunas de sus criaturas en la Tierra. El sol sale por el oriente y se pone por el occidente, cubriendo toda la Tierra. Dondequiera que el sol brille, el nombre de Jehová pronto recibirá la alabanza de aquellos que han sido libertados de la esclavitud a la religión falsa y a la organización de Satanás. A decir verdad, los testigos ungidos de Jehová y los que serán hijos terrenales de Su Rey, Jesucristo, ya están entonando este cántico que nunca acabará. ¡Qué privilegio es para ellos poder cantar las alabanzas de Jehová!
SALMO 113:2)
“Llegue a ser bendito el nombre de Jehová desde ahora y hasta tiempo indefinido.”
w92 15/11 págs. 8-9 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¡Alaben a Jah!
5 El Salmo 113 contesta la pregunta: ¿Por qué alabar a Jehová? Empieza con el mandato: “¡Alaben a Jah! Ofrezcan alabanza, oh siervos de Jehová, alaben el nombre de Jehová. Llegue a ser bendito el nombre de Jehová desde ahora y hasta tiempo indefinido”. (Salmo 113:1, 2.) “¡Aleluya!” Sí, “¡Alaben a Jah!”. Este mandato aplica especialmente al pueblo de Dios en este “tiempo del fin”. (Daniel 12:4.) De ahora en adelante y para siempre jamás el nombre de Jehová será ensalzado por toda la Tierra. Sus Testigos ya declaran que Jehová es Dios, que Cristo es Rey y que el Reino ha sido establecido en el cielo. Satanás el Diablo y su organización no pueden impedir que se dé esta alabanza a Jehová.
6 La canción de alabanza se seguirá oyendo hasta que Jehová haga que llene toda la Tierra. “Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová.” (Salmo 113:3.) Estas palabras significan más que la adoración diaria que le rinden algunas de sus criaturas en la Tierra. El sol sale por el oriente y se pone por el occidente, cubriendo toda la Tierra. Dondequiera que el sol brille, el nombre de Jehová pronto recibirá la alabanza de aquellos que han sido libertados de la esclavitud a la religión falsa y a la organización de Satanás. A decir verdad, los testigos ungidos de Jehová y los que serán hijos terrenales de Su Rey, Jesucristo, ya están entonando este cántico que nunca acabará. ¡Qué privilegio es para ellos poder cantar las alabanzas de Jehová!
SALMO 113:3)
“Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová.”
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
113:3. ¿En qué sentido debe alabarse el nombre de Jehová “desde el nacimiento del sol hasta su puesta”? Esta afirmación implica más que la existencia de un grupo de personas que adore a Dios día tras día. Desde donde nace el Sol hasta donde se oculta —es decir, de este a oeste—, sus rayos iluminan todo el globo terráqueo. De igual modo, Jehová ha de ser alabado en el planeta entero, algo imposible de lograr sin organización. ¡Cuánto apreciamos los testigos de Jehová el privilegio de alabar a Dios y participar celosamente en la labor de proclamar el Reino!
w92 15/11 pág. 9 párr. 6 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
La canción de alabanza se seguirá oyendo hasta que Jehová haga que llene toda la Tierra. “Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová.” (Salmo 113:3.) Estas palabras significan más que la adoración diaria que le rinden algunas de sus criaturas en la Tierra. El sol sale por el oriente y se pone por el occidente, cubriendo toda la Tierra. Dondequiera que el sol brille, el nombre de Jehová pronto recibirá la alabanza de aquellos que han sido libertados de la esclavitud a la religión falsa y a la organización de Satanás. A decir verdad, los testigos ungidos de Jehová y los que serán hijos terrenales de Su Rey, Jesucristo, ya están entonando este cántico que nunca acabará. ¡Qué privilegio es para ellos poder cantar las alabanzas de Jehová!
it-2 págs. 454-455 Nacimiento del Sol, puesta del Sol
Además, las expresiones “nacimiento del sol” y “puesta del sol” también se utilizan en un sentido geográfico con el significado de E. y O. (Éx 27:13; Jos 1:4; Sl 107:3; Rev 16:12.) Este es el sentido del Salmo 113:3, que dice: “Desde el nacimiento del sol hasta su puesta ha de ser alabado el nombre de Jehová”. (Véanse también Mal 1:11; Isa 45:6.) No obstante, “desde el nacimiento del sol hasta su puesta” también puede referirse a todo el día.
SALMO 113:4)
“Jehová ha llegado a ser alto sobre todas las naciones; su gloria está sobre los cielos.”
w92 15/11 pág. 9 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Jehová es incomparable
7 El salmista añade: “Jehová ha llegado a ser alto sobre todas las naciones; su gloria está sobre los cielos”. (Salmo 113:4.) Aquí se da atención a dos aspectos de la supremacía de Dios: 1) Para Jehová, el Supremo, “alto sobre todas las naciones”, estas no son más que una gota de un cubo o que mero polvo en la balanza (Isaías 40:15; Daniel 7:18); 2) su gloria es mucho mayor que la de los cielos físicos, porque los ángeles efectúan su voluntad soberana. (Salmo 19:1, 2; 103:20, 21.)
SALMO 113:5)
“¿Quién es como Jehová nuestro Dios, aquel que está haciendo su morada en lo alto?”
it-1 pág. 1187 Humildad
Una cualidad de Dios. Jehová Dios dice de sí mismo que es humilde. No se trata de que sea inferior en algo ni de que deba sumisión a nadie. Su humildad radica en que ejerce misericordia y gran compasión para con los humildes pecadores. El que hasta se interese en los pecadores y haya provisto a su Hijo como sacrificio por los pecados de la humanidad es una expresión de su humildad. Jehová Dios ha permitido la iniquidad durante unos seis mil años, así como que la humanidad viniese a la existencia a pesar de que su padre Adán había pecado. Por su bondad inmerecida, mostró misericordia a la descendencia de Adán, dándoles la oportunidad de alcanzar la vida eterna. (Ro 8:20, 21.) Todo ello pone de manifiesto la humildad de Dios, junto con sus otras excelentes cualidades.
El rey David vio y apreció esta cualidad en la bondad inmerecida que Dios ejerció con él. Después que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, cantó: “Tú me darás tu escudo de salvación, y tu humildad es lo que me hace grande”. (2Sa 22:36; Sl 18:35.) Aunque Jehová se sienta en su lugar ensalzado en los más altos cielos y con la máxima dignidad, sin embargo, puede decirse: “¿Quién es como Jehová nuestro Dios, aquel que está haciendo su morada en lo alto? Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra, y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas, para hacer que se siente con nobles, con los nobles de su pueblo”. (Sl 113:5-8.)
SALMO 113:6)
“Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra,”
w06 15/6 pág. 31 Una lección sobre el orgullo y la humildad
Aunque Jehová es el Personaje más grande del universo, Salmo 113:6, 7 dice que está “condescendiendo [rebajándose de su rango o dignidad para tratar con un ser inferior] en tender la vista sobre cielo y tierra, y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas”.
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
113:4-9. Jehová ocupa una posición tan elevada que tiene que condescender hasta para “tender la vista sobre [el] cielo”. No obstante, se compadece del humilde, el pobre y la mujer estéril. El Señor Soberano Jehová demuestra humildad y desea que sus siervos imiten esa virtud (Santiago 4:6).
w05 15/10 pág. 27 párrs. 4-5 Cultivemos la verdadera humildad
Nadie en el universo se ha humillado tanto como el Señor Soberano para ayudar a la humanidad pecadora. Por ello, el salmista escribió: “Jehová ha llegado a ser alto sobre todas las naciones; su gloria está sobre los cielos. ¿Quién es como Jehová nuestro Dios, aquel que está haciendo su morada en lo alto? Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra, y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas” (Salmo 113:4-7).
5 Jehová Dios es puro y santo, totalmente desprovisto de altanería (Marcos 7:22, 23). El verbo “condescender” denota la actitud de la persona que se pone al nivel de otra de condición más modesta o que desciende de rango o categoría para tratar con alguien inferior. De ahí que algunas Biblias digan en Salmo 113:6 que Dios se humilla, lo que transmite muy bien la imagen de que nuestro Dios, que es tan humilde, satisface con amor las necesidades de sus siervos imperfectos (2 Samuel 22:36).
w04 1/11 pág. 29 Qué significa para nosotros la humildad de Jehová
En Salmo 113:6, 7 leemos: “[Jehová] está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra, y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo”. Tal ‘condescender’ quiere decir que “se inclina para ver” o que “se humilla para mirar” (La Nueva Biblia Latinoamérica, 1995; La Biblia de las Américas).
w93 1/12 pág. 15 Ejemplos de humildad que debemos imitar
El verbo “condescender” significa —y con este sentido se utiliza en la Traducción del Nuevo Mundo— “acomodarse por bondad al gusto y voluntad de otro”. (Diccionario de la Lengua Española.)
w93 1/12 págs. 14-15 párrs. 4-5 Ejemplos de humildad que debemos imitar
De nuevo, en Salmo 113:6 leemos tocante a Jehová: “Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra”. Otras versiones leen: “Se abaja para mirar”, (Nueva Biblia Española) y “se digna mirar”. (Versión Moderna.)
5 Jehová Dios ciertamente condescendió en el modo de tratar a Abrahán, pues le permitió cuestionar que fuera justo Su propósito de destruir a las depravadas ciudades de Sodoma y Gomorra. (Génesis 18:23-32.) Además, cada vez que Jehová manifestó que estaba dispuesto a aniquilar a la nación de Israel —en una ocasión por idólatra y en otra por rebelde—, Moisés razonó con él como si hablara con otro ser humano. En estos casos Jehová respondió de manera favorable. El que concediera las súplicas de Moisés a favor de Su pueblo, Israel, fue una muestra de humildad. (Éxodo 32:9-14; Números 14:11-20.) Otros ejemplos de la humildad de Jehová al ponerse al mismo nivel que el hombre, por decirlo así, son sus relaciones con Gedeón y Jonás, que se narran en Jueces 6:36-40 y Jonás 4:9-11.
w92 15/11 pág. 9 párr. 8 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Conmovido por la excelsa posición de Dios, el salmista dijo: “¿Quién es como Jehová nuestro Dios, aquel que está haciendo su morada en lo alto? Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra”. (Salmo 113:5, 6.) Dios se halla en una posición tan ensalzada que es necesario que ‘condescienda’ para observar los asuntos del cielo y de la Tierra. Aunque Jehová no es inferior a nadie ni está sujeto a ninguna otra persona, muestra humildad al tener misericordia y compasión a pecadores de condición humilde. El haber dado a su Hijo, Jesucristo, como “un sacrificio propiciatorio” a favor de los cristianos ungidos y el mundo de la humanidad es una expresión de la humildad de Jehová. (1 Juan 2:1, 2.)
it-1 pág. 475 Cielo
Desde su posición suprema o última, Jehová ‘mira desde’ encima de los cielos y la Tierra físicos (Sl 14:2; 102:19; 113:6), y desde esa posición encumbrada también habla, satisface peticiones y pronuncia juicio. (1Re 8:49; Sl 2:4-6; 76:8; Mt 3:17.)
it-1 pág. 1187 Humildad
Una cualidad de Dios. Jehová Dios dice de sí mismo que es humilde. No se trata de que sea inferior en algo ni de que deba sumisión a nadie. Su humildad radica en que ejerce misericordia y gran compasión para con los humildes pecadores. El que hasta se interese en los pecadores y haya provisto a su Hijo como sacrificio por los pecados de la humanidad es una expresión de su humildad. Jehová Dios ha permitido la iniquidad durante unos seis mil años, así como que la humanidad viniese a la existencia a pesar de que su padre Adán había pecado. Por su bondad inmerecida, mostró misericordia a la descendencia de Adán, dándoles la oportunidad de alcanzar la vida eterna. (Ro 8:20, 21.) Todo ello pone de manifiesto la humildad de Dios, junto con sus otras excelentes cualidades.
El rey David vio y apreció esta cualidad en la bondad inmerecida que Dios ejerció con él. Después que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, cantó: “Tú me darás tu escudo de salvación, y tu humildad es lo que me hace grande”. (2Sa 22:36; Sl 18:35.) Aunque Jehová se sienta en su lugar ensalzado en los más altos cielos y con la máxima dignidad, sin embargo, puede decirse: “¿Quién es como Jehová nuestro Dios, aquel que está haciendo su morada en lo alto? Está condescendiendo en tender la vista sobre cielo y tierra, y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas, para hacer que se siente con nobles, con los nobles de su pueblo”. (Sl 113:5-8.)
SALMO 113:7)
“y levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas,”
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
113:4-9. Jehová ocupa una posición tan elevada que tiene que condescender hasta para “tender la vista sobre [el] cielo”. No obstante, se compadece del humilde, el pobre y la mujer estéril. El Señor Soberano Jehová demuestra humildad y desea que sus siervos imiten esa virtud (Santiago 4:6).
w92 15/11 págs. 9-10 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Jehová es compasivo
9 Para recalcar la compasión de Dios, el salmista agrega que Jehová “levanta al de condición humilde desde el polvo mismo; ensalza al pobre del mismísimo pozo de cenizas, para hacer que se siente con nobles, con los nobles de su pueblo. Él está haciendo que la estéril more en una casa como gozosa madre de hijos. ¡Alaben a Jah!”. (Salmo 113:7-9.) El pueblo de Jehová tiene fe en que él puede librar a las personas rectas que están necesitadas, cambiar sus condiciones de vida y satisfacer sus necesidades y deseos apropiados. ‘El Alto y Excelso revivifica el espíritu de los de condición humilde y el corazón de los que están siendo aplastados.’ (Isaías 57:15.)
10 ¿De qué manera ‘ensalza Jehová al pobre, para hacer que se siente con los nobles’? Cuando es su voluntad, coloca a sus siervos en puestos de igual gloria que la de los nobles. Eso fue lo que hizo en el caso de José, que se convirtió en el administrador de víveres de Egipto. (Génesis 41:37-49.) En Israel sentarse con los nobles, es decir, los hombres de autoridad del pueblo de Jehová, era un privilegio muy apreciado. Al igual que los ancianos cristianos de hoy en día, aquellos hombres contaban con la ayuda y bendición divinas.
SALMO 113:8)
“para hacer que se siente con nobles, con los nobles de su pueblo.”
w92 15/11 pág. 10 párr. 9 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
para hacer que se siente con nobles, con los nobles de su pueblo.
w92 15/11 pág. 10 párr. 9 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Salmo 113:7-
w92 15/11 pág. 10 párr. 10 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¿De qué manera ‘ensalza Jehová al pobre, para hacer que se siente con los nobles’? Cuando es su voluntad, coloca a sus siervos en puestos de igual gloria que la de los nobles. Eso fue lo que hizo en el caso de José, que se convirtió en el administrador de víveres de Egipto. (Génesis 41:37-49.) En Israel sentarse con los nobles, es decir, los hombres de autoridad del pueblo de Jehová, era un privilegio muy apreciado. Al igual que los ancianos cristianos de hoy en día, aquellos hombres contaban con la ayuda y bendición divinas.
SALMO 113:9)
“Él está haciendo que la estéril more en una casa como gozosa madre de hijos. ¡Alaben a Jah!”
w92 15/11 pág. 10 párr. 11 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¿Y cómo ‘está haciendo que la mujer estéril se convierta en madre gozosa’? Dios le concedió a Ana, que era estéril, un hijo llamado Samuel, a quien ella consagró al servicio divino. (1 Samuel 1:20-28.) Más significativo aún, la simbólica mujer de Dios, Sión celestial, empezó a dar a luz hijos espirituales comenzando con Jesús y al derramar espíritu santo sobre sus discípulos en el Pentecostés de 33 E.C. (Isaías 54:1-10, 13; Hechos 2:1-4.) Y tal como Dios restituyó a los judíos a su país después del exilio en Babilonia, así mismo libertó al resto ungido del “Israel de Dios” del cautiverio babilónico en 1919, y lo ha colmado de tantas bendiciones espirituales que se cumplen en él las palabras de Salmo 113:7-9. (Gálatas 6:16.) Como testigos leales de Jehová, el resto del Israel espiritual y sus compañeros que abrigan la esperanza terrenal están respondiendo de corazón a las palabras finales del Salmo 113: “¡Alaben a Jah!”.
SALMO 114:1)
“ Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo que hablaba ininteligiblemente,”
w92 15/11 pág. 10 párr. 12 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
El Salmo 114 muestra que Jehová es único al mencionar acontecimientos extraordinarios relacionados con los israelitas. El salmista cantó así: “Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo que hablaba ininteligiblemente, Judá llegó a ser su lugar santo, Israel su gran dominio”. (Salmo 114:1, 2.) Dios libró a Israel de la esclavitud a los egipcios, cuyo idioma sonaba extraño a los oídos israelitas. La liberación del pueblo de Jehová, llamado Judá e Israel en paralelismo poético, muestra que Dios puede librar a todos sus siervos en este tiempo.
SALMO 114:2)
“Judá llegó a ser su lugar santo, Israel su gran dominio.”
w92 15/11 pág. 10 párr. 12 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
El Salmo 114 muestra que Jehová es único al mencionar acontecimientos extraordinarios relacionados con los israelitas. El salmista cantó así: “Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo que hablaba ininteligiblemente, Judá llegó a ser su lugar santo, Israel su gran dominio”. (Salmo 114:1, 2.) Dios libró a Israel de la esclavitud a los egipcios, cuyo idioma sonaba extraño a los oídos israelitas. La liberación del pueblo de Jehová, llamado Judá e Israel en paralelismo poético, muestra que Dios puede librar a todos sus siervos en este tiempo.
SALMO 114:3)
“El mar mismo vio, y se puso en fuga; en cuanto al Jordán, empezó a volverse atrás.”
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Salmo 114:3
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
La soberanía de Jehová sobre toda la creación se hace patente en las palabras: “El mar mismo vio, y se puso en fuga; en cuanto al Jordán, empezó a volverse atrás.
SALMO 114:4)
“Las montañas mismas brincaron como carneros; las colinas, como corderos.”
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Las montañas mismas brincaron como carneros; las colinas, como corderos.
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Salmo 114:3-
w92 15/11 pág. 11 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
‘Las montañas brincaron como carneros’ cuando el monte Sinaí echó humo y tembló al momento de instituirse el pacto de la Ley. (Éxodo 19:7-18.)
it-2 pág. 423 Monte, montaña
La figura retórica ‘las montañas brincaron como carneros’ (Sl 114:4, 6) debe referirse al temblor del monte Sinaí.
it-2 pág. 565 Oveja
Parece ser que la referencia a ‘montañas que anduvieron brincando como corderos’ (Sl 114:4-6) se refiere al temblor que ocurrió en el monte Sinaí cuando Jehová entregó la Ley a Israel. (Éx 19:18; compárese con Sl 29:5, 6; 68:8.)
SALMO 114:5)
“¿Qué te pasó, oh mar, que te pusiste en fuga, oh Jordán, que empezaste a volverte atrás?”
w92 15/11 pág. 11 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Al acercarse al clímax de la canción, el salmista formula algunas preguntas, quizás para indicar que el mar, el río, las montañas y las colinas, cosas inanimadas, quedaron pasmados ante tales despliegues del poder de Jehová.
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¿Qué te pasó, oh mar, que te pusiste en fuga, oh Jordán, que empezaste a volverte atrás?
w92 15/11 págs. 10-11 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
(Salmo 114:3-6.) El mar Rojo “se puso en fuga” cuando Dios abrió un paso en medio de él para que su pueblo cruzara. Luego Israel vio la poderosa mano de Jehová en acción contra los egipcios que murieron cuando las aguas regresaron a su lugar. (Éxodo 14:21-31.) En una demostración similar de poder divino, el río Jordán “empezó a volverse atrás”, para que el pueblo pudiera cruzarlo y entrar en Canaán. (Josué 3:14-16.)
SALMO 114:6)
“¿Oh montañas, que anduvieron brincando como carneros; oh colinas, como corderos?”
w92 15/11 pág. 11 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
‘Las montañas brincaron como carneros’ cuando el monte Sinaí echó humo y tembló al momento de instituirse el pacto de la Ley. (Éxodo 19:7-18.) Al acercarse al clímax de la canción, el salmista formula algunas preguntas, quizás para indicar que el mar, el río, las montañas y las colinas, cosas inanimadas, quedaron pasmados ante tales despliegues del poder de Jehová.
w92 15/11 pág. 10 párr. 13 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
¿Oh montañas, que anduvieron brincando como carneros; oh colinas, como corderos?”. (Salmo 114:3-6.)
it-2 pág. 423 Monte, montaña
La figura retórica ‘las montañas brincaron como carneros’ (Sl 114:4, 6) debe referirse al temblor del monte Sinaí.
it-2 pág. 565 Oveja
Parece ser que la referencia a ‘montañas que anduvieron brincando como corderos’ (Sl 114:4-6) se refiere al temblor que ocurrió en el monte Sinaí cuando Jehová entregó la Ley a Israel. (Éx 19:18; compárese con Sl 29:5, 6; 68:8.)
SALMO 114:7)
“A causa del Señor está con fuertes dolores, oh tierra, a causa del Dios de Jacob,”
w92 15/11 pág. 11 párr. 14 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Refiriéndose aún al poder de Jehová, el salmista cantó: “A causa del Señor está con fuertes dolores, oh tierra, a causa del Dios de Jacob, que está cambiando la roca en estanque de agua lleno de cañas, una roca de pedernal en manantial de aguas”. (Salmo 114:7, 8.) Con lenguaje figurado el salmista indica que la humanidad debe mostrar temor reverencial a Jehová, el Señor y Gobernante Universal de toda la Tierra. Él era el “Dios de Jacob”, o Israel, así como también lo es de los israelitas espirituales y de sus compañeros terrenales.
SALMO 114:8)
“que está cambiando la roca en estanque de agua lleno de cañas, una roca de pedernal en manantial de aguas.”
w92 15/11 pág. 11 párr. 14 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
que está cambiando la roca en estanque de agua lleno de cañas, una roca de pedernal en manantial de aguas”. (Salmo 114:7, 8.)
w92 15/11 pág. 11 párr. 14 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
En los parajes de Meribá y Qadés, situados en el desierto, Jehová demostró su poder suministrando milagrosamente agua a Israel, “cambiando la roca en estanque de agua lleno de cañas, una roca de pedernal en manantial”. (Éxodo 17:1-7; Números 20:1-11.) Estos recordatorios del impresionante poder de Jehová y de su cuidado tierno suministran a sus Testigos buenas razones para tener fe incondicional en él.
SALMO 115:8)
“Quienes los hacen llegarán a ser lo mismo que ellos, todos los que confían en ellos.”
w92 15/11 pág. 11 párr. 16 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Por otra parte, los ídolos de las naciones no pueden hacer nada porque son estatuas de plata y oro hechas por la mano del hombre. A pesar de que tienen boca, ojos y oídos, no pueden hablar, ver ni oír. Tienen nariz, mas no pueden oler; pies, pero no pueden caminar; garganta, aunque no pueden emitir sonidos. Los que fabrican ídolos impotentes y los que confían en ellos compartirán su misma condición inanimada (versículos 4-8).
SALMO 115:11)
“Ustedes los que temen a Jehová, confíen en Jehová; él es la ayuda de ellos y el escudo de ellos.”
w92 15/11 pág. 11 párr. 15 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
El Salmo 115 nos insta a alabar a Jehová y confiar en él. Le atribuye la bendición y la ayuda y prueba que los ídolos son inútiles. Es probable que este salmo se cantara en antifonía; es decir, que una voz cantaba: “Ustedes los que temen a Jehová, confíen en Jehová”, y la congregación respondía: “Él es la ayuda de ellos y el escudo de ellos”. (Salmo 115:11.)
w92 15/11 pág. 11 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Ahora se exhorta a confiar en Jehová como el Ayudante y el Escudo protector de Israel, de la casa sacerdotal de Aarón y de todos los que temen a Dios. (Salmo 115:9-11.) Como personas temerosas de Jehová, le tenemos profunda reverencia y un temor sano de incurrir en su desagrado.
SALMO 115:16)
“En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres.”
g 12/09 pág. 10 ¿Por qué estamos aquí?
La Biblia añade sobre el propósito de Dios: “En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres” (Salmo 115:16). Todo parece indicar que el único lugar de este universo adecuado para la vida humana es nuestro planeta, pues para eso lo hizo Jehová.
w92 15/11 pág. 11 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Los cielos son el lugar de su trono, pero Dios hizo la Tierra para que fuera el hogar eterno de la humanidad leal y obediente.
w92 15/11 pág. 12 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
(Salmo 115:16
g92 8/9 págs. 13-14 Exploración del espacio. ¿Qué nos reserva el futuro?
¿Podrá el hombre poner su pie en los planetas algún día?
Las famosas películas estadounidenses Star Trek (Viaje a las estrellas) han despertado el interés de millones de personas por los viajes espaciales. ¿Qué perspectivas hay de que en el futuro la exploración planetaria sea tripulada? Hay que tomar en cuenta dos puntos de vista: el humano y el divino. Al fin y al cabo, la Biblia dice que Jehová es “el Hacedor del cielo y de la tierra. En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres”. (Salmo 115:15, 16; Génesis 1:1.)
Ya hemos visto el optimismo de muchos científicos tocante a la posibilidad de que el hombre llegue a Marte y se establezca allí. La curiosidad humana y el anhelo de conocimiento sin duda continuarán impeliendo a hombres y mujeres a extender las fronteras de los descubrimientos. Uno de los propósitos del telescopio espacial Hubble, según una hoja de información de la NASA, es “buscar otros mundos, otras galaxias y el mismo origen del universo en sí”. La NASA también dice: “Las perspectivas de actividades espaciales en el siglo XXI son emocionantes e interesantes. Podemos imaginarnos logros importantes, como la realización de operaciones industriales en órbita, expediciones tripuladas a Marte y la instalación de bases lunares. Ahora que hemos atravesado la frontera espacial, no retrocederemos”.
¿Qué se puede decir desde un punto de vista bíblico? Cierto, Dios dijo al hombre que ‘se multiplicara y llenara la Tierra’. (Génesis 1:28.) También le dio inteligencia y un deseo insaciable de ampliar sus conocimientos respecto a su entorno, incluidas la biosfera, la estratosfera y zonas aún más lejanas. Este entorno también comprende nuestro minúsculo sistema solar y las estrellas que hay fuera de él. Por eso el rey David escribió bajo inspiración hace unos tres mil años lo siguiente: “Cuando veo tus cielos, las obras de tus dedos, la luna y las estrellas que tú has preparado, ¿qué es el hombre mortal para que lo tengas presente, y el hijo del hombre terrestre para que cuides de él?”. (Salmo 8:3, 4.)
El telescopio Hubble recientemente transmitió una imagen de la gigantesca galaxia M87. Se la describió como una mancha de luz compuesta de ¡dos billones de estrellas! ¿Puede concebir esa cifra? Y ¿a qué distancia está la galaxia M87? Pues a 52.000.000 de años luz de la Tierra, es decir, “relativamente cerca, según la escala de distancias intergaláctica”. Hemos de reconocer que tanto el hombre como la Tierra son infinitesimales en comparación con la inimaginable inmensidad del espacio universal. Actualmente escapa de nuestra comprensión lo que Jehová está haciendo y hará en todo ese espacio infinito. Pero prescindiendo de las ambiciones que tenga el hombre respecto al espacio exterior, en nuestro planeta se ha planteado una cuestión que primero tiene que zanjarse mediante la intervención de Dios. (Revelación 16:14-16.)
La cuestión que ha de zanjarse
Se trata de la opción entre ser gobernados por Dios o por Satanás. Por eso los testigos de Jehová proclaman por todo el mundo que Dios pronto actuará para limpiar la Tierra de iniquidad, corrupción, asesinatos, violencia y guerras. (Marcos 13:10; 2 Corintios 4:4.)
Los astronautas que han contemplado nuestra Tierra desde el espacio, a centenares de kilómetros de distancia, se han maravillado de la belleza de esta joya planetaria. Vista desde esas alturas, no se percibe ninguna frontera política divisora. Es tan solo un hermoso globo terráqueo que sirve de hogar para la familia humana. Sin embargo, lo cierto es que el mundo está lleno de codicia, envidia, mentiras, explotación, injusticia, terror, desasosiego, crímenes y violencia. ¿Qué necesita la humanidad para entrar en razón?
La Biblia indica que Jehová Dios, el Hacedor y Dueño de la Tierra, pronto tomará medidas contra los habitantes indisciplinados e ingobernables de este planeta. Únicamente quedarán en la Tierra los que sean verdaderamente mansos. Solo entonces conoceremos los demás propósitos de Dios para una familia humana obediente. (Salmo 37:11, 29; Revelación 11:18; 16:14-16.)
SALMO 115:17)
“Los muertos mismos no alaban a Jah, ni lo hace ninguno que baja al silencio.”
w92 15/11 pág. 11 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Ya que los muertos, sumidos en el silencio y la inconsciencia, no pueden alabar a Jehová, nosotros los vivos debemos hacerlo con total devoción y lealtad. (Eclesiastés 9:5.)
w92 15/11 pág. 12 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
(Salmo 115:16-
SALMO 115:18)
“Pero nosotros mismos ciertamente bendeciremos a Jah desde ahora en adelante y hasta tiempo indefinido. ¡Alaben a Jah!”
w92 15/11 págs. 11-12 párr. 17 “¿Quién es como Jehová nuestro Dios?”
Solo aquellos que alaben a Jehová disfrutarán de vida eterna y podrán ‘bendecirlo’ para siempre, hablando bien de él “hasta tiempo indefinido”. Por lo tanto, unámonos lealmente a los que prestan atención a la exhortación: “¡Alaben a Jah!”. (Salmo 115:16-18.)
SALMO 116:3)
“Las sogas de la muerte me rodearon, y las circunstancias angustiosas del Seol mismas me hallaron. Angustia y desconsuelo seguí hallando.”
w87 15/3 pág. 24 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
116:3—¿Qué son “las sogas de la muerte”?
Parecía como si la muerte hubiera atado tan fuertemente al salmista con sogas irrompibles que el escaparse de ellas era imposible. Las sogas atadas fuertemente alrededor de las extremidades producen dolores agudos, y la versión griega de los Setenta vierte la palabra hebrea para “sogas” como “dolores”. Por consiguiente, cuando Jesucristo murió, estuvo en el agarro paralizante, o los dolores de la muerte. Por lo tanto, cuando Jehová resucitó a Jesús, estaba “desatando los dolores de la muerte”. (Hechos 2:24.)
SALMO 116:12)
“¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?”
w09 15/7 pág. 29 Seamos agradecidos al recibir y generosos al dar
¿Cómo le pagaremos a Jehová?
El salmista se preguntaba: “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?” (Sal. 116:12). ¿Qué beneficios había recibido él? Jehová lo había sostenido en una época de “angustia y desconsuelo”. De hecho, había “librado [su] alma de la muerte”. Ahora, él quería corresponderle de alguna manera. ¿Cómo podría hacerlo? Él mismo lo dijo: “Mis votos pagaré a Jehová” (Sal. 116:3, 4, 8, 10-14). Así es, el salmista estaba decidido a cumplir las promesas solemnes que le había hecho a Jehová, así como las obligaciones que tenía con él.
Nosotros podemos hacer lo mismo. ¿Cómo? Obedeciendo en todo momento las leyes y los principios divinos. Por eso, debemos asegurarnos de que la adoración a Jehová sea lo más importante en nuestra vida y de que el espíritu santo guíe todas nuestras acciones (Ecl. 12:13; Gál. 5:16-18). Claro, jamás podremos pagarle a Jehová todo lo que ha hecho por nosotros. Pero aun así, podemos alegrar su corazón si nos esforzamos de toda alma por servirle (Pro. 27:11). ¡Qué gran honor tenemos!
w98 1/12 pág. 24 En el umbral de una mayor actividad
Primero habló Karl Adams sobre el tema “¿Cómo pagará usted a Jehová?”. Su discurso se basó en el Salmo 116, que posiblemente cantó Jesús la noche antes de su muerte (Mateo 26:30, nota). ¿Qué pudo pasar por la mente de Jesús mientras cantaba las palabras: “Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo”? (Salmo 116:12.) Es posible que reflexionara sobre el cuerpo perfecto que Jehová le había preparado (Hebreos 10:5). Al día siguiente iba a ofrecer aquel cuerpo en sacrificio, como demostración de la profundidad de su amor.
w88 1/12 págs. 25-28 ¿Qué pagaremos a Jehová?
¿Qué pagaremos a Jehová?
CUANDO alguien se interesa genuina y afectuosamente en nosotros, y quizás hace algo que nos beneficia, ¿cómo respondemos? La bondad y la generosidad suelen impulsarnos a corresponder, ¿verdad? Entonces, ¿qué sentimos hacia nuestro Dios, Jehová, por su constante bondad amorosa para con nosotros?
Es fácil que, por las presiones cotidianas de la vida, demos por sentadas las bondades que Jehová nos ha mostrado, y a veces obremos como si en realidad no las agradeciéramos. Por lo tanto, hacemos bien en reflexionar con detenimiento sobre la pregunta del salmista: “¿Qué pagaré a Jehová por todos sus beneficios para conmigo?”. (Salmo 116:12.) ¿Cómo responderemos?
Beneficios recibidos de Jehová
Sin la dádiva de Jehová que es su Palabra, la Biblia, ¡cuán perdidos estaríamos! Hombres y mujeres valerosos de siglos pasados arriesgaron la vida para poseer y leer este libro, y hemos llegado a comprender por qué. Los hombres de Dios siempre han agradecido la Escritura inspirada, porque saben lo provechosa que es “para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia”. (2 Timoteo 3:16.)
Sin embargo, sabemos que para estar ‘completamente equipados para toda buena obra’ necesitamos más que simplemente conocimiento intelectual de la Biblia. (2 Timoteo 3:17.) Es mediante el poder del espíritu santo de Dios como se nos beneficia, y esto se nos da a saber por estas conmovedoras expresiones de Jehová mediante su profeta Isaías: “Y ahora el Señor Soberano Jehová mismo me ha enviado, hasta su espíritu. Esto es lo que ha dicho Jehová, tu Recomprador, el Santo de Israel: ‘Yo, Jehová, soy tu Dios, Aquel que te enseña para que te beneficies a ti mismo, Aquel que te hace pisar en el camino en que debes andar. ¡Oh, si realmente prestaras atención a mis mandamientos! Entonces tu paz llegaría a ser justamente como un río, y tu justicia como las olas del mar’”. (Isaías 48:16-18.) Por su espíritu santo, junto con su Palabra, Jehová nos guía para nuestro propio beneficio, y el resultado es paz y justicia.
Además, la fuerza activa de Jehová funciona con eficacia para nuestro beneficio porque se ha establecido una estructura, una organización terrestre, mediante la cual opera el espíritu santo. En el capítulo 12 de 1 Corintios, Pablo asemeja la congregación cristiana a un cuerpo y declara en el versículo 7: “Pero la manifestación del espíritu se da a cada uno con un propósito provechoso”. Pasa a mostrar cómo nos beneficiamos de ser parte de la organización terrestre de Dios.
Unos cinco años después de haber escrito Pablo esas palabras, escribió su carta a la congregación de Éfeso, y en ella explicó más sobre los beneficios de estar uno en contacto con ese arreglo terrestre. Aunque lo que dijo aplicó inicialmente a cristianos ungidos, ¿acaso no es cierto que hoy los de la “gran muchedumbre” también ‘son reajustados para obra ministerial’, y llegan a ser ‘hombres hechos’ en sentido espiritual, estabilizados en la fe, ‘a fin de que ya no sean pequeñuelos’, y ‘por amor crezcan en todas las cosas en aquel que es la cabeza, Cristo’? (Revelación 7:9; Efesios 4:12-16.) Todos tenemos buena razón para mostrar agradecimiento.
Se identifica con la congregación cristiana al esclavo fiel y discreto, cuya obra, la de alimentarnos espiritualmente, es otra prueba de que Jehová nos está beneficiando. (Mateo 24:45, 46.) Estamos ahora en el tiempo predicho de la presencia del Amo. ¿Está haciendo su labor el “esclavo”? A pesar de lo tenebrosos de estos “últimos días”, ¿estamos llenos de esperanza? ¿Tenemos un propósito que valga la pena en la vida? (2 Timoteo 3:1-5; Romanos 5:5; 1 Timoteo 4:10.) ¡Sí! Y nuestra esperanza no es simplemente una probabilidad, sino una convicción segura edificada sobre una fe que a su vez se funda en pruebas sólidas. (Hebreos 11:1.)
Está claro, pues, que nuestro Gran Benefactor, Jehová, nos ha dado mucho por lo cual mostrar gratitud. Lógicamente, surge la pregunta:
¿Qué pagaré a Jehová?
Ante todo, tenemos que reconocer que Jehová no necesita nada de nosotros. Él es quien dice: “La plata es mía, y el oro es mío”, así como “las bestias sobre mil montañas”. (Ageo 2:8; Salmo 50:10; Job 41:11.) Esto significa que de ninguna manera podemos “comprar” el favor de Jehová; sin embargo, se nos estimula a hacerle ofrendas voluntarias. (Compárese con 1 Crónicas 29:14.) Con todo, tenemos que satisfacer ciertas condiciones para que se nos permita ofrecer dádivas a Jehová.
“¿Con qué me presentaré a Jehová? ¿Con qué me inclinaré ante Dios en lo alto? ¿Me presentaré con holocaustos, con becerros de un año de edad? ¿Se complacerá Jehová con miles de carneros, con decenas de miles de torrentes de aceite? ¿Daré mi hijo primogénito por mi sublevación, el fruto de mi vientre por el pecado de mi alma? Él te ha dicho, oh hombre terrestre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti sino ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?” (Miqueas 6:6-8.)
Esto nos enseña que los requisitos de Jehová siempre son razonables, siempre pueden lograrse. Además, Jesús señaló el requisito previo de que, para que nuestras ofrendas sean aceptables, debemos estar en buena condición en nuestra relación tanto con Jehová como con nuestro prójimo. (Mateo 5:23, 24.) Colocado ya el fundamento correcto, podemos ver que todos tenemos algo con lo cual corresponder a Jehová, en aprecio por su bondad con nosotros.
¿Cómo usar lo que tenemos?
Toma tiempo, esfuerzo y, hasta cierto grado, dinero, ¡pero qué privilegio es representar a Jehová en la predicación! Este sacrificio de alabanza es algo que todos podemos dar a Jehová. Así lo expresó un anciano de congregación que es precursor y tiene tres hijitos:
“El participar en el privilegio del servicio de tiempo completo vale todo sacrificio personal —y más— porque es el modo más eficaz de dar alabanza a nuestro Padre celestial. Además, me permite darle gracias, hasta cierto grado, por la bondad inmerecida que él me ha mostrado a mí personalmente”.
Su esposa añade: “Es un verdadero privilegio ayudar a mi esposo a ser precursor. Esto lleva a toda la familia a participar a mayor grado en el ministerio, y el ver la mano amorosa de Jehová proveyéndonos lo que necesitamos en sentido espiritual y material nos impulsa a alabarlo más”.
La Sociedad Watch Tower ha distribuido Biblias y literatura bíblica mediante voluntarios por más de cien años, y las ha impreso en sus propias prensas desde 1920. El tiempo y el esfuerzo de los voluntarios que trabajan en Betel para producir todas las publicaciones que tenemos hoy, junto con el tiempo y el esfuerzo de los publicadores de congregación y precursores que las distribuyen, llega a ser, en realidad, otra donación a la importante obra de predicar. (Mateo 24:14.)
Además, a los cristianos de los países cuya situación económica es más estable les agrada saber que sus dádivas bondadosas de dinero, enviadas a la sucursal de la Sociedad Watch Tower de su país, hace posible que muchos de sus hermanos de otras partes del mundo dediquen todo su tiempo a la predicación y a hacer discípulos. Estas contribuciones voluntarias ayudan a misioneros de la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower y a los superintendentes de circuito y de distrito y a los precursores especiales a seguir efectuando su servicio de tiempo completo.
Puede que para usted sea imposible servir en Betel o como miembro del Programa Internacional de Obreros de Construcción Voluntarios. Pero tal vez tenga fondos para apoyar a los que participan en esa actividad, pero que no tienen un “sobrante” de fondos para mantenerse en ella. Así, puede lograrse una igualación, como se describe en 2 Corintios 8:14. Entre las cartas que han acompañado a tales donaciones está la siguiente de una hermana de edad avanzada que escribió:
“Agradezco todas las bendiciones que Jehová me da, y oro continuamente por el adelanto de los proyectos de construcción y de la organización”.
Otra hermana dijo: “¡Prefiero que esta pequeña suma sea de provecho en sentido teocrático a que permanezca en un banco que pronto dejará de funcionar!”.
Un hermano se expresó así: “El que Jehová nos aconseje que usemos nuestros bienes para glorificarlo es una verdadera protección contra el comercio egoísta, la ‘tercera división’ del inicuo sistema de cosas de Satanás. Quiero aprovechar esta oportunidad para decir cuánto me alegro de contribuir algo a la aceleración del aumento que Jehová nos está dando, y darle gracias a él por permitir que se me emplee así”.
Dádivas de jóvenes y viejos
Anima el leer sobre la fiel resolución de personas de edad avanzada que, aunque esperan sobrevivir al fin de este sistema, por hacer un testamento apropiado se aseguran de que la obra del Reino se beneficie en caso de que mueran. Entre las expresiones recibidas de ejecutores testamentarios que han comentado sobre la excelente actitud de los testadores se encuentran las siguientes:
“Muy bondadosa persona con todos, durante toda su vida [...]; amaba a Jehová y su creación”.
“Los intereses del Reino fueron siempre lo primero para ella.”
“Él alcanzó su recompensa celestial después de 70 años de fiel servicio [...]; siempre quiso dar adelanto a la verdad con sus haberes.”
También nos alegran las expresiones de jovencitos que quieren usar sus bienes materiales para la obra de Jehová. Una carta que se recibió en la oficina de la Sociedad en Gran Bretaña fue escrita por una publicadora de edad escolar. Ella contó que había ganado el primer premio en una competencia de ensayos. Envió todo el dinero que había ganado. Las publicaciones de la Sociedad fueron la única fuente de información para su ensayo sobre “el compromiso cristiano”, y por eso ella opinaba que el dinero realmente pertenecía a Jehová.
Después de preguntar qué pagar a Jehová, el escritor del Salmo 116 pasa a decir lo siguiente en los versículos 13 y 14: “La copa de magnífica salvación alzaré, y el nombre de Jehová invocaré. Mis votos pagaré a Jehová, sí, enfrente de todo su pueblo”. Porque apreciamos el precioso don de la salvación que Jehová nos ha dado mediante su Hijo, nos sentimos impulsados, como el salmista, a invocarlo y cumplir lo que le prometemos.
Jehová nos ha beneficiado muchísimo, y todo cuanto podemos hacer en pago parece poco en comparación con ello. Entonces, ¡cuán apropiado es que, como expresión de gratitud, hagamos todo cuanto podamos, en todo sentido! “A ti ofreceré el sacrificio de acción de gracias, y el nombre de Jehová invocaré.” (Salmo 116:17.)
SALMO 116:13)
“La copa de magnífica salvación alzaré, y el nombre de Jehová invocaré.”
it-2 pág. 795 Recipientes
La asignación o “copa” que Jehová preparó para Jesús no solo significaba sufrimientos, sino también el bautismo de Jesús en la muerte, que culminaría con la resurrección a vida inmortal en el cielo. (Lu 12:50; Ro 6:4, 5; Heb 5:7.) Por lo tanto, también era “la copa de magnífica salvación” para Cristo. (Sl 116:13.)
SALMO 116:14)
“Mis votos pagaré a Jehová, sí, enfrente de todo su pueblo.”
w09 15/7 pág. 29 Seamos agradecidos al recibir y generosos al dar
¿Cómo podría hacerlo? Él mismo lo dijo: “Mis votos pagaré a Jehová” (Sal. 116:3, 4, 8, 10-14). Así es, el salmista estaba decidido a cumplir las promesas solemnes que le había hecho a Jehová, así como las obligaciones que tenía con él.
Nosotros podemos hacer lo mismo. ¿Cómo? Obedeciendo en todo momento las leyes y los principios divinos. Por eso, debemos asegurarnos de que la adoración a Jehová sea lo más importante en nuestra vida y de que el espíritu santo guíe todas nuestras acciones (Ecl. 12:13; Gál. 5:16-18).
SALMO 116:15)
“Preciosa a los ojos de Jehová es la muerte de los que le son leales.”
w12 15/5 pág. 22 Preguntas de los lectores
Preguntas de los lectores
¿Por qué dice la Biblia: “Preciosa a los ojos de Jehová es la muerte de los que le son leales”?
▪ Sin duda, Jehová valora muchísimo la vida de todos y cada uno de sus siervos fieles. No obstante, las palabras divinamente inspiradas que aparecen en Salmo 116:15 se refieren a algo más que la muerte de una persona.
En un discurso de funeral, este versículo no se debe aplicar al fallecido, aun cuando se trate de un cristiano que haya muerto fiel a Jehová. ¿Por qué? Porque su verdadero significado es más amplio. Lo que el salmista quiso decir es que Jehová considera que la muerte de todos sus siervos fieles sería una pérdida tan enorme que no está dispuesto a permitirla (véanse Salmo 72:14 y 116:8).
En efecto, este pasaje confirma que Dios no va a tolerar que nadie destruya a sus siervos leales como grupo. Así lo demuestra nuestra historia moderna. Los ataques y persecuciones que hemos soportado son una clara prueba de que Dios nos protege del exterminio.
Jehová es todopoderoso, y su voluntad se cumplirá sin falta. Por eso, jamás permitirá que su pueblo desaparezca por completo. De lo contrario, podría parecer que sus enemigos son más poderosos que él, algo totalmente absurdo. Si eso ocurriera, fracasaría el propósito divino de que la Tierra se llene de personas fieles a Dios (Isa. 45:18; 55:10, 11). En los patios terrestres del gran templo espiritual no quedaría ningún ser humano que adorara a Jehová y le rindiera servicio sagrado en la Tierra. Además, no habría personas que constituyeran la base de la “nueva tierra”, es decir, una sociedad compuesta de personas justas que vivieran en el planeta bajo el “nuevo cielo” (Rev. 21:1). Sin súbditos terrestres, el Reino de Mil Años de Cristo no podría hacerse realidad (Rev. 20:4, 5). ¡Es totalmente imposible que suceda cualquiera de esas cosas!
Por otra parte, si Jehová permitiera que los enemigos acabaran con su pueblo en la Tierra, quedarían en entredicho su autoridad y su reputación. Sería una terrible mancha para su Soberanía Universal. Por respeto a sí mismo y a su santo nombre, jamás lo tolerará. Y pensemos en esto: con Dios “no hay injusticia”, así que estamos seguros de que Dios protegerá al conjunto de siervos que le han servido fielmente (Deu. 32:4; Gén. 18:25). Eso está de acuerdo con lo que afirma la Biblia: “Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre” (1 Sam. 12:22). En efecto, “Jehová no desamparará a su pueblo, ni dejará a su propia herencia” (Sal. 94:14).
¡Qué alentador es saber que el pueblo de Dios nunca desaparecerá de la Tierra! Por consiguiente, seamos siempre leales a Jehová y confiemos en esta promesa suya: “Sea cual sea el arma que se forme contra ti, no tendrá éxito, y sea cual sea la lengua que se levante contra ti en el juicio, la condenarás. Esta es la posesión hereditaria de los siervos de Jehová, y su justicia proviene de mí” (Isa. 54:17).
w12 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué en un discurso de funeral no debe aplicarse Salmo 116:15 al fallecido?
Este versículo dice: “Preciosa a los ojos de Jehová es la muerte de los que le son leales”. Esto significa que Dios considera que la muerte de todos sus siervos fieles sería una pérdida tan enorme que no está dispuesto a permitirla. Él no va a tolerar que nadie destruya a sus siervos como grupo (15/5, página 22).
w06 1/9 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
116:15. ¿Hasta qué grado es “preciosa a los ojos de Jehová [...] la muerte de los que le son leales”? Jehová considera a sus siervos tan valiosos, que su muerte como colectividad sería una pérdida enorme que no está dispuesto a tolerar. Permitirla equivaldría a reconocer que sus enemigos son más poderosos que él. Además, no quedaría nadie en la Tierra para servir de fundamento del nuevo mundo.
SALMO 118:5)
“Desde las circunstancias angustiosas invoqué a Jah; me respondió Jah [y me puso] en un lugar espacioso.”
w93 1/6 págs. 23-24 La Escuela de Galaad, cincuentenaria y con gran vitalidad
El siguiente orador, Ralph E. Walls, seleccionó un tema intrigante: “¿Cómo podemos refugiarnos en la seguridad de un ‘lugar espacioso’?”. ¿Qué es este “lugar espacioso”? (Salmo 18:19.) “El estado de liberación que infunde paz interior y un sentimiento de seguridad”, explicó el discursante. ¿De qué se nos tiene que liberar? ‘De nosotros mismos, de nuestras propias deficiencias.’ Luego añadió: ‘También de circunstancias externas provocadas por Satanás’. (Salmo 118:5.) ¿Cómo podemos refugiarnos en la seguridad que nos brinda un lugar espacioso? ‘Si tratamos de cumplir las órdenes de Jehová en todo lo que hacemos y si le oramos con fe para hacerle saber nuestras preocupaciones.’
SALMO 118:22)
“La piedra que los edificadores rechazaron ha llegado a ser cabeza del ángulo.”
w11 15/8 págs. 12-13 párr. 4 Hallaron al Mesías
No obstante, el salmista había indicado por inspiración: “La piedra que los edificadores rechazaron ha llegado a ser cabeza del ángulo. Esto ha venido a ser de parte de Jehová” (Sal. 118:22, 23). Jesús se aplicó a sí mismo estas palabras cuando habló con sus enemigos, y Pedro también reconoció que se cumplían en Cristo (Mar. 12:10, 11; Hech. 4:8-11). Ciertamente, el Hijo de Dios se convirtió en la “piedra angular de fundamento”, o sea, la base sobre la que se construiría la congregación de cristianos ungidos. Esta piedra fue “rechazada, es verdad, por los hombres [incrédulos], pero [resultó] escogida, preciosa, para con Dios” (1 Ped. 2:4-6).
w00 15/7 pág. 14 párrs. 19-20 La esperanza de la resurrección es segura
19 Unos días más tarde, Pedro citó de nuevo de los Salmos, esta vez ante el Sanedrín. Cuando se le preguntó cómo había curado a un mendigo cojo, el apóstol dijo: “Séales conocido a todos ustedes y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien ustedes fijaron en un madero, pero a quien Dios levantó de entre los muertos, por este se halla este hombre de pie aquí sano delante de ustedes. Esta [Jesús] es ‘la piedra que fue tratada por ustedes los edificadores como de ningún valor, que ha llegado a ser cabeza del ángulo’. Además, no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos” (Hechos 4:10-12).
20 En este pasaje Pedro citó del Salmo 118:22, y lo aplicó a la muerte y resurrección de Jesús. Los judíos, incitados por sus guías religiosos, rechazaron a Jesús (Juan 19:14-18; Hechos 3:14, 15). El que “los edificadores” rechazaran la piedra resultó en la muerte de Cristo, pero el que esta ‘se convirtiera en la cabeza del ángulo’ significó que sería levantado en gloria espiritual para vivir en el cielo. Tal como predijo el salmista, ‘esto vino a ser de parte de Jehová mismo’ (Salmo 118:23). Hacer de “la piedra” la Cabeza del ángulo implicaba ensalzar a Jesús a la posición de Rey nombrado (Efesios 1:19, 20).
gt cap. 106 Desenmascarados por las ilustraciones de la viña
El fruto que Jehová espera de aquellos cultivadores es fe en su Hijo, el verdadero Mesías. Porque no han dado ese fruto, Jesús advierte: “¿Nunca han leído en las Escrituras [en Salmo 118:22, 23]: ‘La piedra que los edificadores rechazaron es la que ha llegado a ser la principal piedra angular. De parte de Jehová ha venido a ser esto, y es maravilloso a nuestros ojos’? Por eso les digo: El reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca sus frutos. También, el que caiga sobre esta piedra será hecho añicos. En cuanto a cualquiera sobre quien ella caiga, lo pulverizará”.
it-1 pág. 735 Edificador, edificio
Jesús se aplicó el cumplimiento del Salmo 118:22, identificándose como la “piedra” que los líderes religiosos judíos y sus seguidores, los “edificadores”, rechazaron. (Mt 21:42; Lu 20:17; Hch 4:11; 1Pe 2:7.)
it-2 pág. 661 Piedra angular
Otra piedra angular importante era la “cabeza del ángulo”. (Sl 118:22.) Con esta expresión al parecer se hacía referencia a la piedra más alta y por tanto la que coronaba una estructura. Por medio de ella los dos muros que se juntaban en esa esquina se mantenían unidos en la parte superior, de modo que no se separasen y se derrumbase la estructura.
it-2 pág. 662 Piedra angular
El Salmo 118:22 revela que la piedra que los edificadores rechazaron “ha llegado a ser cabeza del ángulo” (heb. roʼsch pin•náh). Jesús citó y se aplicó esta profecía a sí mismo como “la principal piedra angular” (gr. ke•fa•lḗ gō•ní•as, cabeza del ángulo). (Mt 21:42; Mr 12:10, 11; Lu 20:17.) Tal como la piedra que corona un edificio, Jesucristo es la piedra de remate de la congregación cristiana de ungidos, semejante a un templo espiritual. Pedro también aplicó el Salmo 118:22 a Cristo, indicando que era “la piedra” rechazada por los hombres, pero escogida por Dios para ser “la cabeza del ángulo”. (Hch 4:8-12; véase también 1Pe 2:4-7.)
w90 1/1 pág. 9 Desenmascarados por las ilustraciones de la viña
El fruto que Jehová espera de esos cultivadores es fe en su Hijo, el Mesías verdadero. Porque no han dado ese fruto, Jesús advierte: “¿Nunca han leído en las Escrituras [en Salmo 118:22, 23]: ‘La piedra que los edificadores rechazaron es la que ha llegado a ser la principal piedra angular. De parte de Jehová ha venido a ser esto, y es maravilloso a nuestros ojos’? Por eso les digo: El reino de Dios les será quitado a ustedes y será dado a una nación que produzca sus frutos. También, el que caiga sobre esta piedra será hecho añicos. En cuanto a cualquiera sobre quien ella caiga, lo pulverizará”.
si pág. 253 párr. 13 Libro bíblico número 60: 1 Pedro
Luego, de nuevo, en un pasaje donde abundan las referencias a otros escritos inspirados, él muestra cómo se edifica en una casa espiritual de piedras vivas sobre el fundamento de Cristo la congregación cristiana. ¿Y con qué fin? Pedro responde: “Ustedes son ‘una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa”. (1 Ped. 2:4-10; Isa. 28:16; Sal. 118:22; Isa. 8:14; Éxo. 19:5, 6; Isa. 43:21; Ose. 1:10; 2:23.)
SALMO 118:24)
“Este es el día que Jehová ha hecho; ciertamente estaremos gozosos y nos regocijaremos en él.”
w91 1/1 pág. 17 párr. 7 Estén llenos de gozo
Ahora vivimos en un día muy especial. Desde 1914 vivimos en el día del gobierno de Cristo como Rey celestial, según esta descripción en Salmo 118:24, 25: “Este es el día que Jehová ha hecho; ciertamente estaremos gozosos y nos regocijaremos en él. ¡Ay, pues, Jehová, salva, sí, por favor! ¡Ay, pues, Jehová, otorga éxito, sí, por favor!”. Este es el día que culminará cuando Jehová ejecute a las religiones babilónicas y reúna a la novia de Cristo de 144.000 hermanos con su Rey celestial. Todo el pueblo de Dios ‘se regocijará y se llenará de gran gozo’ por estos acontecimientos. También se regocijará cuando su Rey Mesiánico pelee en Armagedón para salvar a su nación leal y esta entre en su justo nuevo mundo. (Revelación 19:1-7, 11-16.)
SALMO 118:25)
“¡Ay, pues, Jehová, salva, sí, por favor! ¡Ay, pues, Jehová, otorga éxito, sí, por favor!”
w91 1/1 pág. 17 párr. 7 Estén llenos de gozo
Ahora vivimos en un día muy especial. Desde 1914 vivimos en el día del gobierno de Cristo como Rey celestial, según esta descripción en Salmo 118:24, 25: “Este es el día que Jehová ha hecho; ciertamente estaremos gozosos y nos regocijaremos en él. ¡Ay, pues, Jehová, salva, sí, por favor! ¡Ay, pues, Jehová, otorga éxito, sí, por favor!”. Este es el día que culminará cuando Jehová ejecute a las religiones babilónicas y reúna a la novia de Cristo de 144.000 hermanos con su Rey celestial. Todo el pueblo de Dios ‘se regocijará y se llenará de gran gozo’ por estos acontecimientos. También se regocijará cuando su Rey Mesiánico pelee en Armagedón para salvar a su nación leal y esta entre en su justo nuevo mundo. (Revelación 19:1-7, 11-16.)
SALMO 118:27)
“Jehová es el Divino, y él nos da luz. Aten la procesión festiva con ramas mayores, hasta los cuernos del altar.”
it-2 pág. 721 Procesión triunfal
Además, en el Salmo 118:27 se menciona una “procesión festiva” que debía estar relacionada con la fiesta anual de las cabañas.
SALMO 118:29)
“Den gracias a Jehová, porque él es bueno; porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido.”
w02 15/1 pág. 13 párr. 10 Jehová, ejemplo supremo de bondad
Entre ellos está el Salmo 118, que cantaban las familias israelitas para concluir la Pascua y que comienza y termina así: “Den gracias a Jehová, porque él es bueno; porque su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido” (Salmo 118:1, 29). Es probable que estas fueran las últimas alabanzas que cantó Jesucristo con sus apóstoles fieles la noche antes de morir, en 33 E.C. (Mateo 26:30).

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